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Dos meses después de aquella extraña salida con Alex, él había hablado conmigo más de lo que lo hacía antes. La verdad, había dejado de molestarme. Era agradable. Luego de aquello, cada vez que él me miraba en la parada del autobús, o salir de mi casa con mis hermanas se ofrecía a llevarnos. Se había instalado en mi vida.

Esta mañana pasó lo mismo. Cuando Amy me vio salir del auto de Alex, como casi toda la semana, comenzó a molestarme más de lo habitual.

- Vamos, Blue. Debes admitir que aún te gusta. - dijo intentando tomar seriedad. Ella sabía acerca de mi torpe ilusión con Alex hace unos años.

- No me gusta. Antes me gustó, pero era muy estúpida en esos tiempos.

- ¡No! No eras estúpida. Él es lindo, y... Me dijo que yo le gusto. Y yo le dije que también me gustaba. Lamento no haberte dicho antes. - la vi con los ojos como platos, y luego de el asombro, vino el enojo.

- ¿Qué? ¿Cómo puedes hacerme eso? - dije claramente enojada. Ella empezó a reír a más no poder.

- No seas tonta. No me dijo nada. Si hubiera pasado todo eso realmente, habría tenido más tacto para decirlo. - dijo entre risas. - Pero ves, ¿ves que tenía razón? Te gusta, deja tu orgullo de lado un momento y admitelo. - dijo ella, mientras yo le pegaba en el hombro debido a la broma pesada que me hizo.

- Dios, Amy. ¡Esas bromas no se hacen! - dije riendo.

- Admite que él te gusta. O al menos conmigo, quiero que seas honesta conmigo. — pidió, haciendo un puchero. Imposible resistirse a los pucheros.

Bajé la cabeza y luego la miré a los ojos y dije:- Está bien, Alex me gusta.

Amy empezó a aplaudir y luego me abrazó.

- Lo sabía. - dijo, tirando su cabello hacía atrás, bromeando, con superioridad. - Se miran bien juntos.

- No creo que yo le guste... - dije bajando la cabeza.

- ¡Por favor! Blue Emily Shaunfield: es obvio que le gustas. - dijo viendo mientras yo la miraba dudando. - En serio, cualquiera lo notaría. Y... Hablando del rey de Roma... - dijo haciendo que volteara y viera como Alex caminaba por el pasillo, con su mejor amigo, Dylan.

Dylan y Alex iban caminando hacia nosotras. Alex iba caminando de una forma tan... ¿genial? No lo sé. Su cabello se miraba tan perfecto y al acercarse pude ver con más claridad su bellos ojos... Momento. Blue, no digas eso. No digas eso.

- ¿Qué tal, Bluetooth? - dijo Alex pasando su brazo por mi hombro.

- ¿Qué tal, Alex? - dije quitando su brazo de mi hombro. - ¿Qué tal, Dylan?

- Dylan. ¿No puedes... Ya sabes, dejarnos a solas? - dijo Alex. Mientras se recostaba en uno de los casilleros que estaban detrás de él. Sigo sin entender cómo lograba tener tanta onda.

- Claro. - dijo su amigo, llevándose a Amy, quien parecía no haber estado allí todo este tiempo.

- Preferiría que no. - dije tomando la mano de Amy. Ella rió de mi torpeza.

- Como quieras. - dijo Alex, mientras se aclaraba la garganta, como si fuera a decir algo muy importante. - Blue Shaunfield, ¿quisieras salir conmigo esta tarde?

- Mmm, no. O no lo sé. Creo que estaré un poco ocupada hoy. - sólo dije eso y me arrepentí. Soy muy estúpida. Soy tan estúpida. La mirada de Amy, también me decía que era estúpida.

- Oh, no me rendiré. - dijo él, encogiendose de hombros.

Luego, tocó la campana. Significaba Biología, con Alex.

Me despedí de Amy y me dirigía a mi clase de Biología, justo cuando Alex me alcanzó.

-Hey, vamos. - dijo él.

- Lo siento, pero no. La gente es muy chismosa y no me gustaría que todos voltearan a vernos cuando entremos juntos. - dije avanzando. Y por suerte, el no me siguió.

Entré al salón y me senté en un escritorio pegado a la ventana. Me gustaba sentarme allí. Era útil cuando me aburría, aunque usualmente eso no sucedía. Me gustaba esa clase. Al cabo de un rato, llegó Nathan, un chico que habla conmigo de vez en cuando. Nos sentamos juntos en matemáticas. Gran relación.

- ¿Ocupado? - dijo él.

- No, no. Siéntate. - dije quitando mis libros del asiento libre. No sé por qué los puse ahí en primer momento.

Charlé con Nathan unos momentos, hasta que entró el señor Ericksen, el profesor, seguido de Alex. Alex inmediatamente me observó y sonrió, pero al ver a Nathan sentado a mi lado, dejó de hacerlo. Sentí una punzada de cargo de conciencia por no haberle guardado lugar a Alex. Aunque, ¿no tendría que hacerlo, no es así?

El profesor habló y habló. Y cuando ya estábamos al final de la clase dijo:

- Bien, ya qué este tema no es muy complicado y lo hemos visto desde hace ya dos días, creo que ya lo podemos dejar por unos momentos... - no me interesaba mucho lo que él decía, en estos momentos era muy útil la ventana. Tenía tantos deseos de salir. Miraba los pájaros y me gustaría... No sé, verlos más de cerca. -...Y el proyecto será en parejas, y para evitar problemas, las haré yo.

Estuvo un momento formando las parejas, aún no me había dicho con quién estaría.

- Señorita Shaunfield. - dijo el profesor haciendo que lo viera. - Usted irá con... - reviso en su listado y dijo:- con el señor Young.

Rayos, con Alex. ¿Es en serio? Sólo asentí.

Hola a todos. Les agradezco mucho por haber leído hasta acá. Aunque no parezca cierto, esta historia tenía más de 100 leídos hasta hace algunas horas. Pero, por problemas con mi antiguo perfil, la estoy publicando de nuevo acá. Espero sigan leyendo esta historia y voten si les gusta. Ojalá vuelva a llegar a los 119 leídos (sé que no es mucho en comparación, pero igual me emocionaba .)

Saludos con sabor a café, chocolate y pie de manzana.

Eva

Antes De Morir (Completa) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora