Kier sacó sus espadas del abdomen del monstruo. "¿Sabes si lo podemos ayudar?" Se hincó para curar las heridas de la bestia. "¿Y cuánto le tomará despertarse?"
"Ese aceite para dormir era un tanto débil. Puedo hacer algo más fuerte para que quede dormido por todo un día."
"Hagamos eso." Kier llevó su dedo índice y medio a la frente del Druk y cerró sus ojos.
Ina ya casi terminaba con su poción para cuando Kier terminó de ver los recuerdos del Druk.
"Conoce a Caern," dijo el mago. "Fusionado con su Familiar lobo, Nochedorada. Ahí están, los dos, en la mente de esta cosa. Pero están enojados. Más que enojados. Quieren matar a todo lo que se les cruce, y alejar cualquier cosa viva que se acerque a su," Kier hizo una pausa, "¿casa?"
"¿Por qué dudaste al decir eso?"
"Porque Caern odia ese lugar, pero es dónde ha vivido toda su vida. Cree que es peligroso, por lo que quiere alejar a todos de ahí."
"¿Él estaba aquí cuando Aurua mató a los demás Druidas?"
"No. No estaba aquí, pero sí estaba vivo. Eso lo hace viejo. Muy, muy viejo."
Ina vertió su poción en la boca del Druk e inclinó un poco la cabeza para que lo pasara.
"No sé si lo podamos ayudar."
"Yo creo que sí," dijo Kier. "Todo tiene un nombre. Si Caern sufre de una maldición, estoy seguro de que puedo encontrar el nombre Rúnico y ver qué podemos hacer con eso. También tendremos mucha información con la cual trabajar."
"Sé prácticamente nada de esta maldición, Kier. No te puedo dar más información además de la que ya te di."
Kier sonrió. "Vamos por los niños, querida. Después de eso, te llevaré a uno de los lugares más hermosos que haya visto en los recuerdos de un monstruo."
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Palabras y Hierbas 6
FantasyAl concluir sus tratos con los Dragones, Kier e Ina regresan a su bosque, y la cuestión de qué hacer con Irel debe ser resuelta. Ninguno quiere apresurar el tema, pues Mago y Druida quieren cosas distintas. No obstante, la llegada de la madre de Ina...
