Capitulo 03

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    Y como ayer os prometí por los comentarios, aquí esta el primer capítulo de los tres o cuatro que planeo publicar el día de hoy, ¡amen me! No me tiras, no es necesario, con el amor que yo mes tengo me vasta.

No podía dormir, eran las 03 de la madrugada y ella aún no podía dormir, caminaba por su habitación, estaba abatida angustiada y completamente desesperada, todos los recuerdos de esa noche habían venido a su mente en aquel justo momento, dejando la sin sueño y muy nerviosa por lo que podría llegar a ser el día siguiente

Ignorando aquellos pensamientos regresó a la cama y serró los ojos con cuidado mientras conciliaba el sueño que no quería venir a ella

(...)

--Marianne cielo despierta--pedía una melódica voz

--nana--saludo la joven pelirroja incorporando se en la cama

--es hora de levantar se debes arreglar te para la salida de el día hoy con el duque y su hermana, y para el desayuno que tienes con tu hermana antes de la salida

--mi padre y mi padre?

--no están cielo, solo tu hermana, tus padres han pedido que sea ella quien te explique lo que sucedió para tu tan repentina boda

¿Su hermana sabía? Bueno, no era secreto para nadie, que su madre, una vez casada anna victoria  solo hablara con la mayor de sus hijas, pero aún a si, le causaba bastante curiosidad el que su hermana le fuera a comentar algo como el motivo de su inesperada -por no decir desesperada- boda

--que te vas a poner hoy mi niña?

--nana--hablo la menor, llamando la atención de la mujer de cabellos blancuzcos y edad promedio a 60 años--podrías tu buscar algo para mi

La mayor asintió mientras entraba en el guarda ropas de la condesa, mientras que la ya mencionada joven, se mantenía sentada en su cama, mirando a la nada, ¿que sería tan grave, como para que sus padres, mandaran a victoria -que sabían era la única persona con la que Marianne no se molestaba- para que le explicará el por que de su boda? Lo desconocía,aún que también le llenaba de nervios

--aquí tei es cariño

Marianne sonrió mientras miraba lo que su nana, le había sacado para ponerse, y allí frente a ella descansaba un hermoso vestido de un color oliva, con pequeños pliegues en el corpiño, de un color cobre, recordaba ese vestido por ser el regalo de su tía abuela, quien había venido desde Italia hacia más o menos dos años

Sin prestar mucha atención, se puso el hermoso ropaje, y pidió a su nana que le peinase, lo haría ella misma, como de costumbre, pero su cabeza estaba en las nubes y por ende decidió delegar aquel trabajo, a su cuidadora, una vez todo listo, se miro frente a el espejo, y allí estaba una mujer similar a ella, con el cabello rojizo perfectamente recogido los ojos delineados de carboncillo, y perfumada con las más exquisitas fragancias francesas

--sucede algo cielo?--pregunto la mujer de edad mayor al notar la cara de desconcierto de la pequeña condesa

--no es nada nana, solo...no se preocupe--suspiro ¿para qué asustar a su nana con estúpidos miedos infantiles?

            (...)

Estaba nerviosa, realmente se encontraba muy nerviosa, ¿como no estarlo? Si es que allí frente suya, estaba su hermana mayor, con la mirada penetrante y dura, fija en cada movimiento suyo, una parte suya, deseaba que su hermana rompiera el mortuorio silencio, pero otra, no quería escuchar el por que se había decidido, una boda a si para ella. Cada fibra de su ser, le decía que el hecho de estar allí, era un error, y que la noticia no le agradaría el lo absoluto

--Marianne--llamo la mayor de las dos

--anna victoria

--iré al punto, no me interesa realmente en lo absoluto, tomar me las molestias de tener que preparar te para la noticia, no quiero que esta improvisada reunión si así se le puede llamar, dure más de lo necesario--la menor solo miro con desconcierto a su hermana mayor

--mama y papa?

--no están, no querían tener que hablar de esto contigo--dijo la mayor de las pelirrojas con cierta molestia en el tono de voz--bien, comencemos

>>se que te preguntas el por que, soy yo quien te habla de esto, bien, ellos sencillamente decidieron que debía ser yo quien te lo dijera, seré franca, tu boda se debe a una desagradable noticia--la mayor de las hermanas guardo silencio por escasos 5 segundos, que le habían parecido una eternidad a las dos--Padre le fue infiel a nuestra madre, y tuvo dos hijos, fuera de el matrimonio, pero lo triste, es que, estamos en quiebra gracias a los despilfarres de nuestro padre con esa... Desagradable concubina--la voz de victoria, sonaba tosca, como si las palabras fuesen escupidas y el rencor se hacía présbite en cada frase dicha--, y madre en esta situación tan desesperada, decidió, hablar con su amiga de la infancia para que le permitiera, desposar a su hijo contigo

Marianne abrió los ojos como platos, no podía creer lo que su hermana acababa de decir, si de por si la noticia de la infidelidad de su padre le era repugnante, saber que su familia estaba en la quiebra por tan desagradable mujer -como lo era la concubina de su padre que aún sin conocer le profesaba un profundo rencor- le era casi insoportable

--me hubiese gustado postergar tan incómoda charla como la que tuvimos el día de hoy, lo lamento mucho querida

Y con esas palabras término, la conversación entre las dos hermanas, minutos más tarde, una vez victoria en el carruaje, Marianne decidió sentar se en la sala a reflexionar, sobre las palabras dichas por su hermana, le era concebible la idea de que su no deseada boda se diera a raíz de tan repugnante noticia

Con los ojos serrados y la cabeza recostada sobre el pequeño mueble de la sala pensaba en todo lo que había sucedido, solo necesitaba descansar un poco, y asimilar toda la información que Anna victoria le había otorgado, pero estaba agotada, y no solo física, si no también mentalmente, es por eso, que callo completamente agotada

(...)

--niña, niña levanté se, niña

--uhmmm? Si ya voy. Qué sucede Petra?

--se quedo dormida niña, venía a decir le que ya esta el almuerzo señorita

--el almuerzo? Pero si no he desayunado

--lo se, pero su nana me dijo que le hiciera saber, que ella dejo que se saltase el desayuno

--esta bien, ¿mis padres ya están en casa?

--no aún no han llegado

(...)

Estaba algo nerviosa. Habían pasado ya tres horas desde el almuerzo, y la noche estaba por caer, no se sentía preparada aún para salir, y sus padres aún no aparecían, lo cual significaba que quien la entregara sería su hermano mayor quien si estaba en casa par en aquel entonces de visita

--hola querida hermana

--Felipe, ¿tu sabias lo de mi boda?--pregunto insensata

--no, no lo sabía

--entonces que haces aquí

--no puedes salir de casa sin que alguien de la familia te de el permiso

Lo que le faltaba, su hermano sería quien la dejaría en manos de el duque, su día no podía empeorar aún más, y para empeorar aún más, el duque no se izó de esperar

My Lady: boda arregladaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora