Capitulo 14

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Había pasado una semana ya desde su boda con Antony, y si vida de casada tras aquella discusión iba bien, despertaba luego de ir se Antony y se acotaba tras su llegada lo que no les daba tiempo para hablar  y aquello en cierto modo la traía de un humor fantástico, se había tomado las molestias de remodelar el armario de Corinna quien se había con vertido en una gran amiga suya y acudía a tiendas con el cochero y Corinna cada día para organizar su guarda ropas

Como de costumbre Marianne se despertó con Corinna trayendo le el desayuno a la cama, tras terminar su desayuno su dama de compañía le organizo la tina con agua tibia y sales minerales y poco después elegido su ropa, ese día, la duquesa tenía planeado salir a visitar a su querida hermana de quien estaba necesitando en aquel justo instante

--señorita ¿le ayudo en su cabello?--pregunto Corinna mientras terminaba de ajustar el vestido a la dama

--sabes peinar?

--peinaba a la señorita Katherine cuando ella vivía aquí

--entonces hazlo por favor

La mujer sonrió mientras tomaba la peineta de plata de la mesa y empezaba a pasarla por el cabello de su señora, Marianne solo podía pensar en que le diría a su hermana quien claramente estaría ansiosa por saber de su vida de casada

--listo señorita ¿necesitamos algo más?

--no, has el favor de llamar a Alexis  y dile que deseo salir

Corinna sonrió mientras se retiraba dejando a una Marianne sola sentada frente a el tocador, quien últimamente había estado un poco más distante de lo normal, tenía tantas dudas, y tantos miedos

--listo Marianne ya llame a el cochero ¿vamos?

--si, has el favor de alcanzar me la capa de ese perchero por favor

Corinna asintió mientras alcanzaba a la dama una capa de terciopelo violeta y la ponía sobre sus hombros. Pero Marianne estaba algo indebida de a donde ir y por eso a último momento llamo a una de sus mejores amigas Amelia moore duquesa de bath una joven de descendencia americana a quien había conocido gracias a las múltiples damas con las que estaba Vincent

--te gustan las alhajas Corinna?

(...)

Los ojos de Marianne estaban en todo, miraba de un lado para el otro, las pequeñas tiaras los anillos las cajas musicales adornadas de perlas las gargantillas las cadenas, pero lo que más de gusto de toda esa tienda fue un collar con un hermoso rubí que acaparo su atención total

--ese te gusta?--pregunto Ameli mirando la joya con impresión

--si, me gusta mucho

--debo decir señora que tiene usted un gusto muy refinado

Marianne sonrió mirando a la mujer que se paraba tras de si, era por lo visto la dueña de la tienda, y en ese momento mantenía una caja en sus manos, el hermoso collar el cual estaba ofreciendo a Marianne, el cual había tomado de la vitrina

--es un collar precioso para una dama igual de hermosa, mi esposo lo mandó traer desde Asia antes de morir, es único en su especie tiene más de 100 rubíes y más de 200 diamantes, esta hecho en oro blanco y he de decir que se le decir que en usted se vería hermoso querida

--muchas gracias

--mide te lo querida

--¿me lo permitiría?

--adelante

Marian suspiro mientras Corinna le ponía la joya en el cuello, se miro al espejo, y suspiro pensando en que realmente necesitaba llevar se contigo aquel hermoso collar, y una vez se lo retiraron del cuello se sintió desnuda, se había enamorado de aquella alhaja

--me lo quiero llevar--pidió la pelirroja mirando el collar--lo quiero entre mis cosas

Corinna sonrió mientras le pasaba a la mujer el monto de dinero que pedía por el collar, Marianne no podía estar más feliz, amaba ese colar y realmente lo deseaba

(...)

Antony entro en su hogar Birdwisthle house, ese día había decidido llegar un poco más temprano a casa, pero al ver que no su cochero ni su esposa estaban se alarmo, Eva le comento que su mujer solía salir a comprar cosas casi que diaria mente

No era algo que le molestará, lo contrario amaba que ella se diera gustos, sentía que tenía derecho, más que por ser su mujer por la culpabilidad que le causaba saber que el aún se veía con Isabel, pero no gustaba de que ella saliera sola por allí, eso le causaba pánico

(...)

--más té mi señora?--pregunto Corinna mientras ponía un cubo de azúcar en el té propio

Hacia más o menos una hora Amelia había decidido regresar a su hogar, dejando a la duquesa en compañía de Corinna

--si gracias

Marianne sonrió, estaba realmente feliz por la joya que acababa de comprar, y tenía también un vestido con el cual estrenar lo, aquellos días había estado muy ocupada buscando ropa y cuadros para la casa, aún que su nuevo "hogar" era hermoso, le hacia falta algo, algo que ella deseaba remplazar con arte

--Marianne--se escucho un grito masculino irrumpir en el silencio--Marianne

La susodicha dio un respingo en su asiento mirando el lugar de donde provenían los gritos, suspiro mientras se ponía de pie y corría hacia la casa, sabía que Antony la llamaba

--¿donde estabas?

--salí a comprar algunas cosas

--pues ya no más

Marianne jadeo, Antony estaba muy molesto, ¿como se atrevía su esposa a salir sin su consentimiento? Imperdonable algo realmente imperdonable, y aquello lo castigaría con creceres, si ella quería salir se lo tendría que decir a el
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Hola hermosuras, hoy traigo un capitulo súper pequeño que deseo dedicar a kim, por sus comentarios

Kim:linda, gracias por tus comentarios yo también te quiero mucho sigue comentando y sigue dando like's por favor, tus comentarios me inspiran y como te prometí un capitulo, aquí lo tienes besos y abrazos sigue siendo como eres no cambies y te envió un saludo muy especial 

ATT: carolina

My Lady: boda arregladaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora