La semana ha pasado volando y mañana es lunes, así que empiezo a guardar los materiales para la universidad.
Me acuesto en la cama y me quedo dormida.
Suena el despertador y son las 07:00 tengo 1 hora para ducharme, vestirme y asearme.
Cuando acabó de hacer todo lo que conlleva despertarse salgo de mi casa y me dirijo al metro.
Después de 10 minutos en metro llego a la Universidad de Nueva York, nada más llegar la gente empieza a mirarme de arriba a bajo. No mola ser la nueva.
-Eh! Ten más cuidado- dice una chica rubia con todo el cuerpo lleno de silicona.
-Lo siento- al parecer la había empujado.
Miro mi horario y tengo filología inglesa, así que empiezo a busca la clase.
Son las 9:02, la sirena tocó hace un par de minutos y yo sigo dando vueltas por el campus.
-JODER- gritó mientras le doy vueltas al mapa de la universidad.
-Ey! ¿Qué te pasa?- es una chica morena con ojos verdes.
-Estoy buscando la clase de filología inglesa- la chica me coge del brazo.
-Vamos, yo también voy a esa clase- empieza a guiarme por todo el campus.-¿Eres nueva?- asiento-¿De dónde eres?¿Cuántos años tienes? Y ah! ¿cómo te llamas?
-Me llamo Nina, tengo 19 años y soy de España, Bilbao.
-Ay! España es muy bonito, fui hace un par de años y la comida de allí es deliciosa- sonrío.
-Y tú ¿Cómo te llamas?¿años?¿de dónde eres?
-Me llamo Meredith, tengo 19 años y nací en Bulgaria pero me mudé aquí por el trabajo de mis padres.
-¿Hace cuánto?
-Hace 15 años, vine aquí muy pequeña.
Llegamos a un edificio y se para enfrente de la puerta.
-Ya estamos- abre la puerta de la clase y todos se callan.
-Señorita Forks ya es la quinta vez que viene tarde en lo que llevamos de trimestre- Meredith sonríe.
-Podrían ser más pero no, solo porque usted me cae bien- finge una sonrisa.
-¿Y usted quién es?- todos los ojos recaen en mi.
-Me llamo Nina y soy nueva.
-Ah! Si, ya me habían hablado de usted. Siéntese allí- señala un asiento vacío al lado de Meredith- Bueno, después de esta interrupción, sigamos.
Saco los libros de mi mochila y empiezo a tomar apuntes de todo lo que dice.
-Tranquila Nina, suele ser más agradable- dice Meredith.
-Por supuesto- hago una falsa sonrisa.
Suena la sirena y esta vez me toca un receso para desayunar, así que me dirijo a l cafetería.
-Ey! Nina, espérame- es Meredith.
Viene corriendo hacia mi.
-¿A dónde va?
-A la cafetería.
-Entonces te acompaño- sonríe.
Caminamos durante 5 minutos por el campus y al fin llegamos a la cafetería.
Estoy haciendo la cola para pedir un vaso de café y una magdalena.
-¡Hola! ¿qué desea?- me pregunta la cajera.
-Un capuchino y una magdalena con glaseado de chocolate- la chica asiente.
-¿Algo más?- miro a Meredith.
-¿Quieres algo?
-Mmm... Un capuchino igual que tú- asiento.
-Dos capuchinos y una magdalena- la chica asiente.
-Serían 10$- le doy el dinero- espere aquí, siguiente.
Espero durante un par de minutos para coger mi pedido, me lo dan y nos dirigimos a una mesa.
-Y bueno ¿Cómo es que estás aquí?- pregunta Meredith mientras mueve el café.
-Tuve que mudarme por algunos asuntos familiares.
-Ah, entiendo ¿Tus padres no?- niego con la cabeza.
-Ellos murieron en un accidente de tráfico, junto con mi hermana- Meredith abre los ojos y casi se atraganta con el café.
-Lo siento, creo que hago muchas preguntas.
-No, tranquila.
-Cambiemos de tema ¿Cuál es tu residencia y tu habitación?
-No vivo aquí, vivo fuera- Meredith asiente.
-Ah! Pensé que tenías una beca que cubría todo.- levanto una ceja.
-Y la tengo pero creo que lo mío es vivir sola, sin nadie- asiente.
-Si tuviese el dinero suficiente haría lo mismo que tú- sonrío.
-¿Vamos a clase?- asiente.
El día se me pasa volando la mayoría de las clases se me han pasado rápidamente y en algunas coincidía con Meredith.
Son las 15:00 y acabo de salir de la universidad, me han mandado un par de trabajos y unos ejercicios, así que me pongo a hacerlos en casa para que luego no se me acumulen.
Después de hacerlos me echo una larga siesta hasta las 21:00 para cenar, prepárame e ir al trabajo.
Son las 22:00 y ya estoy dentro del local, apenas hay gente ya que acaba de abrir hace unos minutos y la gente no sale de sus casa hasta las 23:30 por lo menos.
Llego a los vestuarios de chicas y dejo mi bolso y mi móvil.
-Tu debes ser la nueva ¿no?- me pregunta una chica pelirroja con el pelo rizado.
-Si, me llamo Nina, encantada- sonríe.
-Me llamo Frank pero todos me dicen Valentina- se levanta la falda que lleva y me enseña su pene.
-Ostras, no pensé que fueses chico- Valentina sonríe.
-Ay, hija! Todos me dicen lo mismo- rompemos a reír.- venga, salgamos ya, el jefe se cabreada si no lo hacemos- asiento.
Nada más salir el local está a rebosar, y todavía no están todas las camareras. Rápidamente me pongo un delantal, cojo una bandeja y me dispongo a recoger los vasos.
Son las 03:15 y ya estoy muerta, el sueño puede conmigo y más los tacones.
-Venga cariño, tomate un chupito ya veras como te sientes mejor- dice Valentina.
Me tomo uno y sigo con mi trabajo.
Hay varías secciones en el local, están los Vips, los reservados y los normales. Yo y Valentina exactamente estamos en los reservados y aquí hay varios grupos de chicas y chicos.
-Nena, los de la mesa 12 te solicitan, dicen que vayas tú- dice Valentina, suelto un suspiro y me dirijo allí.
-¿Me puedo llevar estos vasos?- es un grupo de chicos y todos me miran de arriba a bajo- Mi cara está arriba no en las piernas- estos sueltan una risota
-Si, llévate todo y tráenos cubatas para todos- asiento y me llevo los vasos a la barra.
Al cabo de 10 minutos vuelvo a la mesa 12 con las bebidas. Dejo las bebidas en la mesa y me dispongo a irme pero de repente uno de ellos se sujeta de la muñeca.
-Venga, bailemos- me rodea la cintura con un brazo.
-No, estoy trabajando- me suelto.
-Te divertirás- sonríe.
-Otro día- me alejo de él y me acerco a otras mesas a servir.
Son las 05:30, me queda una hora para irme a casa y dormir una hora.
Los mismos pesados de la mesa 12 no paran de pedirme bebidas solo para ir a su mesa, menos mal que me están dando buena propina.
Necesito ir al baño, así que dejo a Valentina con mis mesas, ya que las suyas ya no están ocupadas.
-Permiso, permiso- paso entre la gente y al fin entro al baño.
Meo durante varios minutos, y por fin acabo. Al salir del baño de las chicas alguien me coge de la muñeca y me mate de nuevo.
-Eyyy! Nos volvemos a ver- es el mismo tío que me dijo para bailar juntos. Es un chico bastante atractivo, tienes todo el cuerpo tatuado, el pelo negro y los ojos negros.
-Necesito ir a trabajar- este niega.
-Si me das un beso te dejo ir- sonríe.
-Ja, ni en tus sueños.
-¿A sí?- asiento.
Voy a soltarme pero no me deja, me mete a un baño vacío y cierra la puerta.
-¿Qué haces?- pregunto mientras intento salir.
-Conseguir lo que quiero- sonríe
-Déjame ir, no me hace gracia- cruzo los brazos en mi pecho.
-No, hasta que me des mi beso- tuerzo los ojos.
Me acerco a él y le plantó un beso, no porque él me lo haya dicho si no porque me gusta.
Empezamos a besarnos y el empieza a subirme la falda. Me aparta el tanga y me coge a volandas,me pone contra la puerta, se baja la bragueta y después los calzoncillos.
-Espera espera- el para.
-¿Qué pasa?
-Ponte condón- asiente y sonríe.
-Que observadora- levanto una ceja.
Nos miramos a los ojos y entonces me penetra, suelto un gemido y el un gruñido.
-Te dije que te divertirás- vuelve a penetrarme.
-Todavía no estoy segura de sí me estoy divirtiendo- sonríe.
-Ya veras como desde ahora sí.
Empieza a penetrarme fuertemente, con golpes fuertes y secos.
Estamos así durante varios minutos hasta que me acuerdo de Valentina.
-Campeón, tendrás que ir terminando ya.
-De acuerdo- esta vez me penetra despacio y empieza a besarme por todo el cuello.
Siento como empieza a succionar.
-No, chupetones no- este asiente y empieza a moverse fuertemente, empiezo a sentir las oleadas del orgasmo.
-No sé cuánto aguantare pero no mucho- siento.
Al cabo de un par de minutos me corro y voy a gritar pero el chico me besa y empieza a correrse conmigo, el suelta un gruñido.
Me encuentro encima de él durante 2 minutos más.
-Esto... Me tengo que ir, tengo que trabajar- el asiente y me baja.
Me coloco el tanga y la falda, él se sube los calzoncillos y el pantalón.
-Ves como no estaba tan mal- sonrío con picardía.
-Podría haber estado mejor- dicho eso salgo del baño y corro hacia Valentina.
-Ya estoy aquí- Valentina sonríe y se va.
Me quedan 20 minutos para que mi turno acabe y ya no hay tanta gente.
Al cabo de 20 minutos mi turno acaba y me dirijo a casa, necesito dormir un poco.
El despertador suena y son las 7:00 pego un salto y empiezo a desayunar, asearme y vestirme.
Llego a la universidad a las 8:00 y hoy me toca a primera filosofía, así que me dirijo al edificio de filosofía.
Al fin llego y menos mal el profesor todavía no ha llegado, me siento al lado de Meredith.
-Buenos días- digo mientras me siento.
-Buenos días bonita- sonríe.
La gente empieza a entrar en la clase y esta se va llenando de poco a poco.
El profesor Donovan entra en la clase y empieza a dar clase, hasta que es interrumpido por unos golpes en la puerta.
La puerta de abre y entonces veo a la última persona que querría encontrar aquí.
-Buenos días señor Smith ¿No cree que es un poco tarde?
-Si, lo es ¿Puedo pasar?- es el chico de ayer, lleva puesto unas gafas de sol.
-Si y quítese las gafas- este se quita las gafas y tiene un par de ojeras.
Se sienta en un sitio cualquiera, no me ha visto, menos mal.
La clase pasa lentamente y no consigo entender nada de lo que está explicando el profesor, estoy pensando en lo que hice a noche y en David.
A buenas horas que me acuerdo de él.
Por fin suena el timbre y todos salen corriendo de la clase pero yo me quedo sentada, esperando a que este se vaya y no me vea.
Pero entonces interviene Meredith.
-¿No vamos a la cafetería?- niego con la cabeza, no quiero que reconozca mi voz.
-Ya verás, nos quedaremos sin desayunar- tuerzo los ojos.
-Valeee, pues ve y en unos minutos te alcanzo- al acabar la frase me doy cuenta de la tontería que acabo de hacer.
El me mira, me reconoce y entonces se pone pálido.
-Lo que digas sargento- reímos y empiezo a recoger mis cosas, cuanto antes salga mejor.
Estoy saliendo por la puerta victoriosa pero antes de hacerlo el me llama.
-Tu- me hago la sueca-No te hagas la sueca- mierda, me ha pillado.
-¿Yo?
-¿Ves a alguien más aquí?- miro a los lados y niego.
-¿Qué quieres? Tengo prisa.
-¿Ir a desayunar es tener prisa?- tuerzo los ojos- bueno, que me la suda. Necesito que no digas nada de lo que pasó ayer por la noche.
-¿Qué pasó?
-Muy bien, así me gusta.
-¿Algo más?- niega con la cabeza.
-Puedes irte- me dice mientras salgo por la puerta pero antes de irme le saco el dedo corazón.
Sigo mi camino hacia la cafetería y empiezo a darle vueltas a lo que caba de pasar.
Sinceramente lo que pasó ayer por la noche no tuvo ningún significado para mí, con decir que esta mañana no me acorde hasta que vi mis bragas.
Encuentro a Meredith sentada en una mesa sola, me acerco a ella.
-¿Qué tal?- digo mientras me siento a su lado.
-Toma- me da un capuchino y una magdalena con glaseado de chocolate- tengo buena memoria- sonríe.
-Gracias- empiezo a desayunar.- ¿Puedo hacerte una pregunta?- Meredith asiente.-¿Quién era el chico que ha llegado tarde a clase?
-¿Él?- señala a una mesa y es él y a su lado hay una chica rubia a la cual la está comiendo toda la boca.
-Si, él.
-Se llama Derek Smith y tiene 19 años al igual que nosotras dos, esa rubia de ahí es su novia y llevan juntos al rededor de 5 años, desde secundaria.- ya se porque no quería que dijese nada.
-Ah- no digo nada más.
Acabamos de desayunar y nos dirigimos al resto de clases, coincido con Derek en 2 clases más.
Por fin se acaba este día de locos y llego a mi casa a hacer trabajos y deberes, depares me echo una siesta para esta noche estar descansada.
Capitulo 2🤘🏻💕
Mer en multimedia
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Empezar de cero
Teen FictionDespués de que su novio David muriese por el narcotráfico, Nina decide irse a Nueva York, allí conoce a Derek, empiezan una historia de amor.... Pero su pasado vuelve a ella
