Capitulo 18: olvidemos por unas horas

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Cuando salgo de urgencias cojo un taxi que me lleve a... Ahora mismo no sé dónde. Son las 6 de la tarde.
A Derek lo he echado de mi lado y ahora mismo estará enfadado, a demás no estoy de ánimos para aguantarle.
-Señorita ¿A dónde le llevó?
Pienso, pienso y pienso.
Ya sé
-Lléveme a Time Square, por favor.
El señor asiente y empieza a conducir.
No sé cómo reaccionará cuando me vea, la última vez que nos vimos lo arreglamos pero que ahora vaya a su casa después de haberme enfadado con Derek no creo que le sienta bien. Pero la verdad es que no tengo a donde ir, todo el dinero lo tengo en casa, tarjetas, ropa...
De camino a Time Square veo a niños con sus madres, bebés en sus cochecitos, niños jugando y empiezan a caerme un par de lagrimas.
Saber que no podré estar así, habíamos calculado que lo tendríamos en verano, para ir a la playa, a la piscina pero ahora... Después de esto no volveré a pensar en tener un hijo, no quiero saber de nada eso.
Aunque fue mi culpa lo que pasó con mi hijo, nos descansaba lo suficiente, no comía lo que debía... Dios! Es tan frustrante todo esto, yo ya me había hecho a la idea de tener un bebé, tenía tantas ganas de comprarle su ropa, decirse du habitación...
-Ya hemos llegado- me avisa el taxista.
Le pago y me bajo.
Cuando estoy fuera un fuerte viento me golpea, hace mucho frío.
Camino por las calles, hasta que doy con el edificio.
Subo por el ascensor, llego al piso que quiero y toco la puerta.
No sé si me va a consolar, ni si me va a abrir la puerta, ahora mismo sola quiero a mi amiga.
La puerta se abre y aparece una Meredith con un pijama y con los ojos entreabiertos.
-Ey ¿Qué pasa?- las lágrimas no dejan de caer.
-Te necesito, acabo de... Tener un aborto y... Y no sé a dónde ir... Tan solo me quedas tú.
Al segundo reacciona y hace que entre.
-Pasa- me lleva al salón.
Allí hace que me siente y después me prepara una tila.
Mientras espero intento calmarme, dejar de llorar pero es imposible, me viene a la cabeza la cara de Derek cuando me vio en el ascensor sangrando y cuando me dijo que... Había tenido un aborto. Con sus ojos me echaba la culpa, me hacía recordar que lo había perdido por mi culpa.
-Deja de llorar, por favor- dice Mer
Me da la tila, se sienta a mi lado y me abraza.
-Si no quieres no me lo cuentes pero deja de llorar, no sé cuánto llevas llorando pero no creo que sea bueno- dice preocupada.
Necesito hablarlo, necesito liberarme de alguna forma de  esto, quiero un consejo. Miro la hora y son las 9 de la noche! Mierda!
Me levanto de un salto y busco mi móvil pero no sé dónde está, intento recordar el número de mi jefe pero estoy bloqueada.
Tengo que ir allí, tengo que contarle lo que me ha ocurrido, además no quiero quedar mal con él.
-Mer, me tengo que ir- digo mientras me pongo los zapatos.
Me mira extraña, se levanta y se cruza de brazos.
Perfecto, está enfadada.
-¿De verdad? Después de lo que ha pasado, después de haber abortado.
-Necesito hablar con él.
Suspira y se lo piensa, al final rueda los ojos.
-Como quieras pero cuando acabes vuelve aquí- me da las llaves de su casa- toma, para que luego abras la puerta y puedas dormir un rato- asiento.
Le doy dos besos y salgo corriendo.

Cuando llego a la discoteca no me paro a hablar con nadie, voy directo al despacho de mi jefe.
Al llegar toco la puerta y tarda unos minutos en abrirme. Dentro de ahí salen dos chicas y me miran de arriba a bajo.
Al entrar mi jefe está sentado con dos guardias a los lados.
-Buenas noches Nina ¿a qué se debe tu visita?- mira a sus guardias y hace una señal de que se vayan.
Estos se van y cuando escucho cómo se cierra la puerta me siento en frente de él.
-Usted sabe mi pasado y me ha ayudado cuando a podido, se lo agradezco- sonrío- lo que pasa es que estoy pasando por un mal momento... Necesito unos días para... "Recomponerme" por así decirlo.
-¿Qué ha pasado?
-Son problemas sentimentales, nada malo- sonrió levemente.
Se lo piensa por unos segundos hasta que al final cede.
-Está bien, tan solo ten cuidado, está noche se pasaron unos hombres para preguntar por ti.
-¿Qué querían?
-Una deuda pendiente, me dijeron que tuvieses cuidado- suspira- cuídate y espero que esos problemas se arreglen.
Asiento.
-Muchas gracias ¿De cuántos días estamos hablando?
-Tomate esta semana entera... Bueno... Vuelve cuando estés lista.
-Gracias de verdad- me levanto- nos vemos.
El asiente y me voy de ahí.
Pensé que los rusos se habían dado por vencidos, pensé que me dejarían en paz. No sé que quieren pero no puedo vivir así y lo lo mejor será dar la cara y hablar claramente.
Ahora ya no tengo porque luchar, me da igual lo que pase. Tan solo quiero dejar de vivir con miedo.
Mientras salgo de la discoteca veo en el callejón a Scott.
Está fumando algo, no sé muy bien qué es pero mientras me acerco el olor de hace intenso, porros.
-¡Ey! Te estuve esperando- me sonríe.
-Lo que pasa es que... Me han surgido una serie de problemas y no voy a venir a trabajar por un tiempo.
-¿Ah, si? ¿Qué serie de problemas?
-No creo que te importe.
-Si son problemas que te afectan a ti créeme que sí.
Me dirijo una mirada cómplice y pongo los ojos en blanco.
No sé si fiarme de el. Le acabo de conocer hace dos segundos. Pero ahora mismo... Mer está en casa pero estará dormida y ella y Derek eran las únicas personas que tengo aquí.
-He tenido una aborto- lo dejo salir de un suspiro.
Le miro a los ojos e intento ver qué cara pone pero ni se inmuta.
Cuando se doy cuenta de que le observó reacciona.
-Lo siento. Me he quedado en shock- me aclara.
-Ya...
-¿Estás bien?... O sea... ¡Mierda!- suelta frustrado.
-Tranquilo, se a lo que e refieres. Lo llevo como puedo... Me había imaginado una vida con él o ella y de repente en menos de una hora ya no estaba conmigo.

Siento como me abraza y huelo su colonia, huele maravillosamente.

-Sabes... Yo puedo hacerte el olvidar esto... Solo por una vez en la vida no pasa nada- fue susurrando en mi oído.
-¿A qué te refieres?
-A que puedes olvidar durante unas horas lo que ha pasado.
"Olvidar lo que ha pasado" se repite en mi cabeza, una y otra vez. Es lo que quiero hacer pero no por unas horas, si no, no volver a recordarlo.
-¿Con qué?
Se aparta.
Rebusca algo en sus bolsillos y saca papel de liar y marihuana.
Lo veo como empieza a ármalo y los pelos se me ponen de punta.
Me mira a los ojos y puedo ver con la luz de la luna sus ojos azules.
Acaba de liarlo y me tiende el porro.
-Solo será una vez y será para olvidar, tranquila.
Lo pienso, no me hará daño, tan solo es una vez. Lo he probado otras veces y es verdad que después de varias horas desaparecen las risas. No será ni la primera ni última vez.
Cojo el potro y me lo meto en los labios, absorbo el humo y siento cómo mis pulmones se hinchan.
Suelto el aire y así lo hago repetidas veces.
Siento como me coge del brazo, tira de mí y me lleva a su coche.
Allí se lía otro y me acompaña fumando.
Empiezo a perder la noción de lo que hago.
Me despierto y los recuerdos empiezan a pasar por mi cabeza, recuerdo varias cosas.
El y yo riendo, quitándonos la ropa, yo encima suyo, el poniéndose un condón, yo echándome a un lado después de haber tenido un orgasmo, yo durmiendo.
¡Mierda! ¿Pero qué he hecho?


Capítulo 18! Más corto de lo normal pero quería dejarlo ahí. Podrías comentar cómo va y si os va gustando o no. Darle a la ⭐️ si os ha gustado 🌚

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