Después de que su novio David muriese por el narcotráfico, Nina decide irse a Nueva York, allí conoce a Derek, empiezan una historia de amor.... Pero su pasado vuelve a ella
-¿Por que me haces esto? Ahora, cuando estoy empezando de nuevo con Derek. Manuel suspira. -Tenía que hacerlo, sé que en el fondo te sentías mal, seguías pensando en él. Me levanto de la silla de golpe. -¡No! Tu no sabes lo que sentía, conseguí olvidarme de él. No me sentía culpable, mal... estaba contenta porque tenía a Derek. Pero... pero ahora ya no estoy segura, estoy confundida. ¡Ya no sé lo que quiero! Salgo de la habitación y cierro de un portazo. Las lagrimas salen de mis ojos. ¿Que hago? He traicionado a Derek, he besado a otro. No sé como le voy a mirar a los ojos. Voy a mi habitación y me encierro en ella, me dejo caer en la cama. Lo he arruinado todo, yo y mis putas dudas. Habíamos luchado tanto para llegar aquí... Siento como me pesan los ojos y los cierro poco a poco.
Mierda. Me levanto de la cama corriendo y voy al baño en tiempo récord, subo la tapa del inodoro y empiezo a vomitar. ¿Pero que coño? Me siento en el suelo y respiro hondo. El falso negativo ronda en mi cabeza. Mierda, mierda y mas mierda, ahora no es el momento. Las lagrimas caen por mis mejillas ¿como se me ocurre quedarme embarazada ahora? En medio de mis dudas. Me levanto del suelo, me lavo los dientes y me ducho. Salgo de la ducha y empiezo a vestirme, voy a ir al médico. Me pongo algo normal.
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Un momento... y ¿Derek? Su lado de la cama está deshecha. Ha dormido conmigo pero se ha ido. Miro la hora en mi móvil y son las 10 de la mañana. ¿Donde estará? Salgo de la habitación pero en la puerta hay dos guardias, vestidos de negro. Son mis guardaespaldas. -Buenos días señorita- dicen a la vez los dos. -Buenos días ¿sabéis donde esta Derek?- pregunto. Uno de ellos habla por un pinganillo y el otro me contesta. -Ha salido con su abuelo hace una horas- mira mi ropa- ¿va a algún lado? Sé que si digo que sí serán mis sombras y no quiero, tan solo quiero ir sola y pensar. Así que respondo con una mentira. -No, tan solo voy a estar en el patio trasero tomando un poco el sol, no quiero compañía- dicho eso bajo las escaleras. Noto sus pasos detrás de mi. Llego a la puerta que da a la parte de atrás y al ver que digo la verdad, se dan la vuelta y se quedan en la puerta. Es mi momento. Corro hacia el garaje y cojo mi coche. Arranco rápidamente y veo a mis guardaespaldas corriendo tras de mi pero les pierdo de vista al girar la calle. Conduzco con las ventanas bajadas y el aire dándome en la cara, escucho las canciones que ponen en la radio. Y el camino hacia la clínica es silencioso.
Llego y aparco el coche cerca. Voy a la sala de espera y espero que toque mi número, parece la carnicería. Me llaman y entonces empiezo a ponerme nerviosa. Entro y hay una chica sonriente. -¿En que puedo ayudarla? Sonrío -Quisiera hacerme algunas pruebas, creo que estoy embarazada. La chica sonríe de lado. -Hay unos test en la farmacia, no hacia falta que viniese aquí. Niego -Los test siempre me fallan, prefiero hacerme pruebas y saberlo al 100%. Ella asiente y hace que orine en un tarro. Después me saca sangre. Y por último me hace acostarme en una camilla, echa un gel en mi estómago y mueve una cosa sobre mi tripa. Lo mueve por todos los lados, hasta que da con algo. Mierda. Sonríe. -Enhorabuena, está embarazadísima. Dios... Siento que dejo de respirar, no , no... Miro a la doctora y ella sonríe. -Son dos. La madre que me parió. Todo empieza a ponerse borroso, negro... caigo en un profundo sueño.