Después de que su novio David muriese por el narcotráfico, Nina decide irse a Nueva York, allí conoce a Derek, empiezan una historia de amor.... Pero su pasado vuelve a ella
Después del habernos acabo el porro entre los dos Scott me propone ir a hacer unos recados que tiene pendientes, acepto. Es raro porque esta vez recuerdo todo, la primera vez después de habérmelo fumado no recordé nada al día siguiente pero en fin... Será por la marca, creo. Después de un viaje de 30 minutos llegamos a un polígono. Scott baja del coche y me hace un movimiento con la cabeza para que baje. Abre el maletero y saca una maleta negra grande. -¿Qué es eso?- preguntó con curiosidad. -Ahora lo verás, vamos. Cierra la puerta del maletero y coge mi mano, tira de mi. Entramos a un almacén, está lleno de cajas. Hay varias personas ahí dentro que meten cajas dentro de la furgoneta. Caminamos hacia una especie de "habitación" en el cual al entrar hay un despacho. Es grande y lujoso.
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Hay un señor sentado en la silla "central", lleva un puro en la mano derecha y en la izquierda un vaso con licor y hielo. A los lados hay dos seguratas, el que está sentado en la silla les hace un gesto y estos se van. -Hasta que te dignas a aparecer- dice el señor de la silla. -Me ha llevado mi tiempo traer la mercancía sin ser descubierto- responde Scott. ¿Mercancía? ¿De qué mierda habla? -¿Cuanto hay? ¿De dónde es? -Hay 100 kilos y la he encargado en Rusia, ya sabes, la mejor del mercado. El señor de la silla se levanta, se acerca a la maleta y saca un paquete, lo abre y mete un dedo, cuando lo saca tiene polvo blanco y al segundo sé que es. Se mete el dedo en la boca y lo saborea. Mierda ¿en dónde me he metido? -Nunca me defraudas- sonríe el señor- pero sabes que esto no es lo que acordamos. No quiero líos con esta mierda, de nuevo no. Antes de que Scott hable intervengo. -Yo... Creo que me voy- intento salir de la habitación pero está cerrada. -No, sabes muchas cosas ya y no te irás hasta que hagamos un trato- dice el señor de la mesa. -¿Cómo? ¿Scott donde mierda me has traído? -Bienvenida a mi mundo, pequeña- sonríe. Miro a los todos los lados, intentando encontrar la cámara oculta pero no, esto está pasando de verdad. -Bienvenida al narcotrafico Nina, yo soy Ibrahim, tu nuevo jefe- me tiene la mano. -¿Qué mierda? Yo no voy a trabajar en esto, no quiero- apartó la mano de Ibrahim de un manotazo- Scott, sácame de aquí- le suplico a Scott. Este sonríe y niega. -Verás Nina, te he traído aquí para que cubras mi puesto, yo me retiro y tenía que dejar a alguien supiera de esto- me contesta Scott. Ibrahim ríe fuertemente y su risa es malvada, me da hasta escalofríos. Ibrahim se acerca a su mesa y abre un cajón, saca un maletín y se lo entrega a Scott. -Lo demás te lo doy cuando me des la otra mitad- le dice Ibrahim. -De acuerdo, nos vemos- Scott empieza a caminar hacia la puerta que da a la salida. -¿A dónde vas? ¡No puedes dejarme aquí! Yo no he pedido esto, confiaba en ti. No me dejes aquí por favor- le suplico a Scott. Scott se ríe y se acerca a mi. Levanta mi mentón y hace que le mire a la cara. -Que ilusa fuiste Nina- las lágrimas descienden por mi cara- dime ¿te contaron cómo perdiste a tu hijo? No no no, dime que no es lo que presiento. -¿Te supo bien la coca- cola?- pregunta Ibrahim. Ahora ríen los dos. -Malditos desgraciados ¡¿Qué tenía que ver mi hijo en esto?! -No puedes estar en este trabajo embarazada, tendrías excusas para no hacer muchas cosas y no podemos correr ese riesgo, así que mejor decidimos prescindir del niño- responde Ibrahim. -¿Y quién eres tú para determinar la muerte de mi hijo? Te juro que te voy a denunciar, a los dos por destrozarme la vida- digo llorando. -¿Ah sí? ¿Qué me dices de los rusos?- dice Ibrahim. -Que mierda sabes de eso. Escucho como la puerta de la salida se cierra. Scott se ha ido y me ha dejado aquí. -Sé que te siguen- Ibrahim hace que me vuelva a centrar en él- verás Nina, si colaboras conmigo, me obedeces y sobre todo, si mantienes esa boquita cerrada, seré una tumba, me olvidaré de los rusos y guardaré tu secreto. -¿Y si me niego? - Los rusos y yo no es que seamos amigos, no nos podemos ni ver pero si te entrego firmaremos La Paz. Me convendría pero sin embargo te estoy dando a elegir. -¿Y por qué yo? -Eras la novia del narcotraficante más famoso por aquí, seguro sabes cómo pasar droga, tendrás contactos y demás. Te hemos estado observando desde que llegaste aquí, encontrarte con Scott no fue pura coincidencia- le da una calada al puro. -¿Y qué tendría que hacer? -Moverás la droga de aquí a España, seguro conoces a gente interesada. Te pagaré la mitad de lo que ganes por cada mercancía. Eso sí, tendrás que dejar el trabajo ese de camarera y dejar de estudiar, te quiero al 100%. -¿Tengo otra opción? -No. -¿Cuándo empiezo? -Mañana mismo, quiero empezar a ganar más dinero cuanto antes. -De acuerdo, mañana nos vemos. Empiezo a caminar hacia la puerta, la abro pero antes de salir me advierte: -No intentes huir o contárselo a alguien ya que te tengo espiada las 24 horas del día, no hagas tonterías. Mañana a las 7 de la mañana te espero aquí- asiento y salgo con la cabeza alta. Mientras camino por el almacén veo como varios colocan la mercancía en furgonetas, como meten la cocaina en envases de comida. Al salir aguanto las lágrimas que he estado guardando y me derrumbo. Camino mientras lloro, sin rumbo fijo. ¿Como he terminado en esto? Me fui de España para alejarme de esta mierda y he acabado en lo mismo. Todo esto me trae recuerdos tan amargos. Encima, ellos fueron los causantes de mi aborto, los desgraciados fueron a por mí a saco, era la vida de un inocente y les dio igual pasar por encima de quién sea con tal de tenerme de su lado. Ahora mismo me encuentro como empecé, sin nadie, sola y lo peor de todo, metida en el narcotráfico. Llego a una avenida y paro a un taxi. Voy directa a la universidad, tengo que salirme de ahí y después tengo que ir a la discoteca, si hubiese hecho caso a Derek todo esto sería tan diferente... Al llegar pago al taxista y voy directo a donde la directora. Una señora mayor que creo que es su secretaria me dice que espere un momento pero el tiempo pasa y me toca entrar. -Hola Nina, por fin te conozco. Tus profesores dicen que eres una excelente alumna y que tienes futuro ¿Qué necesitas?- sonríe. Suspiro, sé que me arrepentiré toda la vida. -Necesito que empiece el papeleo para salir de la universidad, no quiero seguir estudiando. -Pero ¿Cómo? Eres muy buena en lo que haces, se te da muy bien y todo creen que serás la mejor de tu promoción. No puedes dejarlo, tienes que seguir. Ya sé que es difícil pero tú puedes. -No es eso, lo que pasa es que no quiero seguir estudiando- no se lo traga- y además, en unos días tengo que volver a España. -Ah, con que era eso ¿vas a seguir tus estudios allí? -No lo sé, por lo pronto quiero ahorrar un poco de dinero- ella asiente. -De acuerdo, desde mañana no tendrás que volver aquí, buena suerte Nina. -Muchas gracias, adiós- me despido. Al salir de su despacho suspiro, es lo mejor. Al salir del edificio veo a varias personas correr por el campus, otras estudiando y otras escuchando música. Sigo mi camino y salgo al aparcamiento, espero a que pase un taxi y cuando por fin lo hace me dirijo a la discoteca. Me deja en la puerta, todavía está cerrado pero entro por la puerta trasera. Todos están preparando la discoteca, son las 8 de la tarde y quedan dos horas para abrirla. Voy directa al despacho de mi jefe, tengo que acabar con esto cuanto antes. Toco la puerta y me abren sus seguratas, estos salen cuando yo entro. -¡Hola Nina!- me abraza- ¿ya vuelves?- niego. Tomo una bocanada de aire. -Vengo a presentar mi dimisión. -¿cómo? -No puedo seguir trabajando aquí, vuelvo a España. -Vaya, te había cogido cariño- sonríe -Yo también, eres un buen jefe y sobre todo, cuidas de tus empleados, gracias por todo- nos abrazamos. -Que te vaya bien muchacha- sonrío y salgo. No me debe dinero ni nada, así que no me tiene que dar dinero. Al salir me encuentro a Valentina. -Por fin vuelve nena- sonríe. -Que va, he venido a despedirme, me voy. -¿A dónde? -A España, tengo que volver allí- miento. -Te voy a echar de menos pequeña- me abraza- ya nos veremos- se despide con dos besos y se va. Ella tiene que seguir trabajando por lo que lo entiendo. Salgo a la calle y pienso en que tengo que recoger todo lo de la residencia, mierda, comparto residencia con Scott. Scott me había olvidado de él, se va a enterar. Camino a la residencia, me pilla cerca.
Al fin llego y abro la puerta de la habitación, el está en el escritorio metiéndose por la nariz cocaína. -Vaya, te felicito- aplaudo- tu plan a salido a pedir de boca. -Ya ves, nunca pensé que saldría tan bien- sonríe. -Eres un maldito cabrón, te ganas mi confianza y luego me la clavas por la espada. Nunca pensé que caerías tan bajo pero siempre me equivoco, todos sois iguales. Me hacéis ilusionarme y luego me dejáis. Me hiciste perder a mi hijo y luego viniste a consolarme como si nada. Dejo a mis amigos de lado por ti y te lo has pasado por...- me interrumpe. -No me interesa nada de lo que digas, cuéntaselo a otro que le importe. "Lo nuestro" nunca fue nada importante, era solo interés y lo mejor fue ver cómo depositabas tu confianza en mí. Se ríe fuertemente, mientras se enciende un cigarro.
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Me acerco a él y le pego una bofetada, la mano me duele de lo fuerte que le he dado, le he dado tan fuerte que se le ha caído el cigarro y el labio se le ha partido. Este sonríe y se acerca a mi rápidamente. -No debiste hacer eso- susurra en mi oído. Levanta su mano, la cierra y me pega un puñetazo en el pómulo. Caigo al suelo de lo fuerte que me ha dado, intento levantarme pero me da una patada en el estomago, siento como las lágrimas resbalan por mi mejilla. Me coge del mentón y me acerca a él. -Adios maldita zorra. Me tira de nuevo al suelo. Coge su chaqueta y se va. Me levanto del suelo y rodeo mis rodillas, mientras las lágrimas no paran de salir.
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La furia crece en mi, sabía que no debía fiarme de Scott, tenía algo que nunca llegaba a encajar pero no hice caso. Pensé que él nunca hubiese hecho esto, pegarme pero ahora mismo, ya lo creo capaz de todo. Tres, llevo tres hombres en mi vida y los tres me han dejado, no quiero enamorarme y no lo volveré hacer. No volveré a fiarme de nadie y mucho menos de un chico. A partir de hoy nacerá una nueva Nina, no tendré sentimientos y todo lo haré a sangre fría. No tengo a nadie y mejor, así no tengo con que me chantajeen. Me levanto del suelo y empiezo a hacer las maletas, me maquillo a un poco y me quito los restos de sangre. Salgo de la habitación lo antes posible.
Cojo un taxi y me dirijo a un motel, con lo que tenía ahorrado para el bebé creo que viviré bien unos meses. Al entrar al motel veo que es uno de mala muerte, a saber cuántos infieles han follado aquí con sus amantes.
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Me dejo caer en la cama y decido dormir, pongo el despertador para estar allí a la hora acordada. Desde hoy mi vida cambiará, para mal pero ya no importa. He intentando alejarme pero esto es un circulo y siempre volveré a esta mierda.
Ey! Siento mucho no haber subido estos días, sé que dije que iba a subirlos pero no he podido, sorry. Nos vemos el viernes!❤️