Capítulo 26: Él

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-¡¿Como?!- grito- ¡¿sabes lo que acabas de hacer?!
El me mira furioso.
-Tenía que hacerlo, no podía verlas sufrir. Puede que tu no tengas sentimientos pero yo sí, era difícil verl...- le interrumpo.
-No no no ¿Te crees que a mí me gusta ver eso? No sabes lo que acabas de hacer, esto va a traer consecuencias pero no de esas en las que echan o algo parecido, no. Has hecho que Ibrahim pierda dinero y en este mundo el dinero es lo principal, hacer lo que acabas de hacer te va a costar la vida, joder Derek- los ojos se me empiezan a llenar de lagrimas- no sé si voy a poder otra vez con esta mierda.
Las lágrimas brotan de mis ojos y no soporto estar aquí por más tiempo.
Salgo de la habitación y bajo a la puerta principal, escucho unos pasos por detrás, es Derek.
-¿A dónde vas? Estamos hablando- me coge del brazo.
Me suelto de un tirón.
-Necesito... Necesito tiempo- respiro profundo.
Salgo de casa y abro el coche.
Me siento en el asiento del coche y apoyo la cabeza en el volante.
El corazón me late muy rápido, siento que en cualquier momento va a explotar.
Pensar en que Derek puede tener el mismo final que David me mata.
No puedo volver a lo mismo, no quiero.
Arranco el coche y conduzco hacia la playa más cercana.
Al fin llego y me tiro en la arena seca.
¿Que hacemos? ¿Cómo ocultar esto a Ibrahim? ¿Que pasará con Derek? Son la preguntas que rondan mi cabeza.
Tengo claro que no dejaré que toquen a Derek, primero pasaran por encima de mi antes de tocarlo.
Ya no se trata de salvarlo o de repetir la historia, siento que el es la persona indicada y si él desaparece ya no podría huir.
Escucho mi móvil sonar, no sé si cogerlo.
Al final lo cojo.
-Nina- se escuchando disparos- tienes que volver a casa- se escucha cosas siendo rotas- creo que me han pillado- cuelga.
Era Derek, está solo en casa, no sabe dónde escondo las armas... mierda.
Corro hacia el coche y voy lo más rápido que puedo.
Mientras voy de camino suena el móvil de nuevo.
Lo cojo y cuando escucho esa voz los pelos de me ponen de punta.
-No vayas tan rápido, puedes tener un accidente- es Ibrahim- sé lo que está pasando en tu casa, he mandado refuerzos.
Entonces, los que tirotean mi casa no son los hombres de Ibrahim, no sabe lo que ha pasado todavía.
-Gracias, necesito llegar a casa.
-Por cierto, necesito saber que ha pasado en mi club, quiero a Derek mañana por la mañana en el despacho. Y la carrera, ha estado fantástica, mañana lleva el dinero.
-De acuerdo, pero ¿como has sabido lo que pasa en mi casa?
-Me caes bien pero no confío en ti del todo, tengo gente vigilándote a ti y a tu chico las 24 horas del día.
-De eso no habíamos hablado, no me gusta que me vigilen.
-Ya, pues es lo que toca hasta que confíe en vosotros, Adios- cuelga.
¡Mierda!

Llego a casa y escucho cristales romperse.
Saco una pistola de la guantera y salgo del coche.
Camino con cuidado, mirando a todos los lados.
Hasta que veo a varias personas vestidas de negro apuntando a mi casa, trepando las paredes, colándose en casa y peleándose con los que deduzco los "hombres de Ibrahim"
Empiezo a disparar, hasta llegar a la puerta de mi casa.
La puerta está abierta y la mayoría de cuadros, jarrones y vajillas están tiradas en el suelo.
-Derek- grito.
No le escucho.
Sigo caminando y un hombre de negro aparece delante de mí.
Le disparo pero una milésima de segundo después escucho un disparo detrás de mí.
Me giro y es Derek, ha disparado a uno que me apuntaba desde detrás.
-¡Oh dios! No sabes lo preocupada que estaba- le abrazo.
-Nunca acabarán conmigo nena- sonríe.
Nos damos un casto beso y después juntamos nuestras frentes.
Escucho su respiración y la mía, nuestros latidos al compás y el sonido de los disparos de fondo.
Al cabo de 10 minutos toda la casa está en silencio, aparecen los hombres de Ibrahim.
-La zona está despejada, nos hemos encargado de machacarlos, no creo que vuelvan- dice uno, el cual parece ser el líder del grupo.
-Muchas gracias- dice Derek- si no hubiese sido por vosotros, ahora mismo estaría muerto.
-No hay que darlas pero creo que es hora de que contratéis a guardias, guardaespaldas y cámaras, os estáis haciendo famosos en este "mundo" y querrán quitaros del medio, tener cuidado- dice el líder.
Los dos asentimos y después de eso se van.
La casa está hecha un desastres, las ventanas están rotas, hay manchas de sangre y creo que ya no es un lugar seguro, ahora que tenga ventanales en vez de paredes me parece muy inseguro.
Así que creo que es el momento de cambiar de casa, quiero algo más seguro.
-Vámonos, coge lo más importante, dinero, armas y las mercancías- ordeno.
-¿Que va a pasar con la casa?- pregunta Derek confuso.
-La dejamos aquí, al fin y al cabo no la he pagado yo.
-¿A donde vamos a ir?
-Por ahora a un hotel, mañana vemos casas más seguras y con cámaras instaladas.
-Tampoco hace falta llegar a ese límite.
-Tenemos que hacerlo, no quiero que vuelva a pasar.
Asiente y los dos subimos a la habitación, hacemos las maletas con ropa y demás y nos vamos.
Antes de salir de la casa apagamos las luces y cerramos la puerta con seguro.

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