-Buenos días, mi niña, parece que sigues quedándote dormida en el jardín- Alexander parecía disfrutar de mi cabello enredado mientras lo acariciaba, observándome con sus ojos color esmeralda, sonriendo como la primera vez que lo vi en ese parque.
-Corre, debes ir al trabajo
-Pero si hoy es Sábado, cielo
-Cierto, entonces quédate conmigo un rato más, nunca sabremos si será el último- Y si, los pequeños instantes de paz de vez en cuando pueden ser los mejores momentos que podemos recordar en tiempos de tempestad, cuando todo es un desastre y no sabes por donde empezar.
Alexander empezó a remover un poco de césped de mi cabello mientras intentaba peinarme, aunque su suave toque siempre me ha dado cosquillas. Me acerque a sus labios y los rocé con los míos por un instante, acariciando sus mejillas sonrojadas de tanto sonreír, ¿y qué será lo que tanto ve en mi que le provoca esa felicidad?, lo veo y se que existen personas mucho mas guapas y talentosas que yo, pero siempre le voy a agradecer que aun con mis defectos me prefiera a mi sobre cualquier otra persona.
-¿Qué quiere desayunar la princesa de mi corazón?
-No lo se, pregúntale
-Eso hago, ¿no es obvio?- Simplemente sonreí nerviosa al ver su sonrisa tan confiada, esa que hacía que mi mundo se pusiera de cabeza y girara alrededor de la luz que emitía.
-Pues a ti, eso quiero.
¿Y qué harás para conseguirlo?- Y lo besé, acariciando su cabello rebelde y dejándolo sin escapatoria al acercarlo más a mi. Y tan solo suspiré, porque incluso ese beso tan imperfecto es un momento único que, aunque pudo ser mucho mejor tal vez lavando nuestros dientes, música de fondo, etc., era nuestro momento, y eso no podría ser mas perfecto. Alexander y yo nos levantamos de la cama a preparar el desayuno, waffles, lo que mas me gustaba en todo el mundo a excepción de mi esposo.
- ¿Algún plan para hoy, pequeña?
-Tal vez vaya a comprar Pop Tarts
-¿Quieres que te acompañe?
-No, mi amor. Puedo cuidarme sola por un rato.- En realidad iría a comprar un regalo para mi amado compañero de vida por nuestro tercer aniversario como esposos, no es como que eso se celebre a diario y menos que quiera arruinar la sorpresa para el Lunes, aún falta tanto que planear y tan poco tiempo para hacer que cada detalle sea algo maravilloso en sí.
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Quid pro quo
Teen FictionQuid pro quo, expresión en latín para referirse a una cosa a cambio de otra.
