XII. Traiciones.

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Kendall Towers.

Maldición.
Maldición.
Maldición.

¿Que era?

Así, MALDICIÓN.

Seguía golpeando el estúpido saco todo de forme.

—esa es una versión bizarra de Daniell— dijo el pelirrojo.

—pensé que eran idénticos—dije mirando el saco.

Había agarrado el saco y le habia puesto pintura amarilla en un extremo.

—Idénticos—dijo el riendo.

Seguí golpeando mi saco.

—Pero veo que ya superaste a tu noviesita—dijo el estúpido de Alec entrando al GYM.

Le enseñe él dedo de en medio.

—Aarón L'magna, has alguna vez peleado con una de estas—dijo Alec enseñando una espada.

Aarón indicó que no.

Lo bueno que el señor La Rosso nunca me obligo a practicar como a Alec.

—A mi padre siempre le ha gustado el arte, siempre le gusto las diferentes costumbres de los países y bueno en algún momento dado igual ami—dijo Alec.

—te obligo —dije tomando el saco.

—Bueno mis padres nunca me obligaron a nada—dijo el pelirrojo.

—Que genial—dije

Las puertas del gym se abrieron.

—Addison—dijo el pelirrojo.

Me voltee y era ella, corazón controlate, no quiero morir hoy.

Ella sonrió al ver me.

Hice aun lado el saco y me lance abrazarla.

—matare al rubio teñido—le dije

—no te atrevas—dijo ella sonriendo.

Esta bien si me da mas sonrisas así haré un esfuerzo.

—Hola, que bueno que te alegres de vernos —dijo Alec.

—oh lo siento ..hola —dijo Ella.

Rápidamente su mirada se puso fija en la espada.

—¿linda no?—preguntó Alec.

—si algo—dijo ella.

—no sabia que te gustaran las espadas—dije.

No se muchas cosas de ella.

••••

Addison Fray.

Una mentira mas no te condenara mas de lo que estas.

—si bueno me recuerda a una tía que le gustaban demasiado las navajas y cualquier cosa que se asemejara a ellas—dije.

Mi tía Agos.

—sabes Addison te puedo enseñar a usarlas —dijo Alec.

—Por supuesto que no—dijo kendall.

—no me llaman la atención las espadas y si no te molesta me gustan mas los Sai—dije.

Contra Mafias ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora