Estaba en clases, tratando de poner atención al profesor y comportarme, pero no podía, me sentía incómoda, sentía que alguien me vigilaba.
Comencé a observar por todos lados del salón, nada. Todos prestaban atención.
Estaba asustada, presentía que algo malo iba a pasar ese día y mi pulso comenzó a acelerarse.
Volví a observar todo el aula, tratando de encontrara algo raro, algo fuera de lo común, nada.
-Megan...- el profesor me llamó ya que vio que no le estaba poniendo atención.
-¿Si?
-¿Hay algo más importante que mi clase?- preguntó y después vi como se arrepintió de lo que acababa de decir, él sabía que le iba a contestar mal y lo iba a dejar en vergüenza frente a todo el salón.
-No, no hay nada.
Respondí y todos se quedaron sorprendidos por lo que había dicho, por primera vez no había sido grosera. Voltee hacia atrás y vi a Liam que me sonreía y yo le correspondí.
Él siguió impartiendo la clase aún sorprendido, mientras que yo trataba de concentrarme, estaba alterada.
El timbre sonó y todos comenzamos a salir del salón cuando el maestro nos permitió salir.
-Megan- habló el profesor antes de que saliera del salón. Me detuve en la puerta y Hunter conmigo- Creo que estar en casa varios días te ayudo.
Sonrió.
-Creo lo mismo- dije y salí de ahí para ir a mi siguiente clase.
Comenzamos a caminar por los pasillos lleno de alumnos.
Me sentía nueva en ese lugar.
Comencé a ver a todos los de la escuela y vi a un pequeño chico de primero que lo estaban molestando, me dirigí hacia ellos con Liam mirándome raro pero me siguió.
Los chicos al verme se sorprendieron y dejaron de hacer lo que estaban haciendo; golpear al muchacho.
-¿Qué sucede?- pregunté sería y ninguno respondió ya que estaban asustados de que les haya hablado y al ver a Liam detrás de mi- Les hice una pregunta.
-Na-Nada, no ocurre nada- respondió el muchacho más grande y fornido.
-¿En serio?- sonreí, ellos no sabían que hacer, estaban confundidos- ¿Entonces por que hace unos minutos ustedes estaban patentado al pobre chico?
Se quedaron en silencio y miraron a su compañero tirado en el suelo. Él se levantó.
-Soy Megan ¿cuál es tu nombre?- dije sonriendo, la mayoría de los estudiantes se nos habían quedado viendo por lo que acababa de suceder. Tenían curiosidad de lo que iba a pasar.
-Ethan.
Respondió asustado.
-Bueno Ethan, te tengo una buena noticia- me detuve para mirar a los que lo estaban molestando- Ellos ya no te golpearán ni dirán nada ¿sabes por que?- él negó con la cabeza- Por que si lo llegan a hacer Liam les enseñara que eso no se hace.
Los muchacho se pegaron hacia la pared asustados por lo que le había dicho a Ethan, él me sonreía y tomó su mochila del suelo para colocársela en el hombro.
Todos los demás que se nos habían quedaron viendo comenzaron a murmurar cosas sorprendidos, pero aún no se iban.
-¿Y cómo sabrás si lo
mo-molestamos?- habló el muchacho más fornido y sus amigos lo miraron mal ya que sabían que había cometido un gran error.
-¿Cuál es tu nombre?- se escuchó la grave voz de Liam y el que había echo la pregunta se arrepintió de lo que acababa de hacer.
-Michael...
-Bueno Michael, si algunos de ustedes le hacen algo a Ethan él nos dirá y pues no les irá nada bien- respondió Hunter sonriéndole a con malicia.
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Mi Protector ©
Teen Fiction[BORRADOR] Un grave peligro pone en riesgo la vida de Megan, la hija del presidente. Liam, un amable guardaespaldas llega a su vida para protegerla, pero ella causará más problemas de los que ya tiene y la vida de ambos estará en juego. ¿Deberá Mega...
