Ron se apoyó en uno de los escombros de lo que fue de la pared central del segundo piso y Hermione detuvo su camino hacia Snape, quien continuaba inconsciente.
Lupin se volvió hacia Black, con el aliento irregular y las manos, por primera vez, temblándole.
— ¿No... has ido a la Casa Black? —preguntó en un débil susurro. Los ojos hundidos de su amigo repararon en él, apretando la mandíbula mientras decía:
— ¿Has olvidado que no quiero volver?
— No, lo recuerdo —realizó una mueca— . Sirius... Debo decirlo... yo... es... Lyra no está muerta —considero que ha sido el giro más drástico que la conversación ha dado en toda la noche— . De hecho, Sirrah tampoco... —las expresiones de todos cambiaron; excepto Severus, claro, pero no era el punto. Yo tampoco lo comprendía, justo ahora sólo era un terremoto humano con un corazón medio muerto; no me esperaba el que Black reconociera aquellos nombres.
— ¿De qué estás hablando, Remus? —oí como un murmullo. Sus ojos se hallaban totalmente abiertos, con un brillo fogoso que no era de odio. Yo estaba entrando en pánico— . ¡Remus, explícate! —exigió.
Los labios del profesor temblaron, tratando de dibujar una media sonrisa.
— Nunca murieron —continuó, causando una avalancha en mí, pues mi subconsciente tenía una leve idea de lo que estaba por suceder— . Rabastan las entregó a Cepheus. Lyra está en este momento en Londres —a penas y sentí mi piel arder bajo la mirada de mis mejores amigos. Sirius no parecía hallarse en mejor estado, o eso creo, no estoy segura. Merlín, no estoy segura de nada.
— Ly-Lyra... ella está... ¿viva? —repitió con los ojos cristalizados. Súbitamente, su pecho saltó, y sus cejas se juntaron aún más— . ¿Y Sirrah... está viva? ¿Cómo...? —una lágrima cayó por su mejilla—. Pero... ¿por qué Cepheus? Ese hijo de puta...
— Cuando supe que Lyra estaba viva, creí que te había ayudado a traicionar a los Potter —explicó Remus, dolido—. Y, ante la caída de Voldemort, creí que había decidido refugiarse con su familia —Sirius negó ferozmente—. Hasta ahora me doy cuenta...
— ¡Lyra nunca traicionaría a Lily! ¡A ninguno de nosotros!
— Y lamento mucho haberlo pensado así —asintió, haciendo una pausa—. Por otro lado, Sirrah está muy por encima de una excelente estudiante, Sirius. Es brillante y, en cuanto a su odio por las reglas, es pintada a ti —dijo finalmente Lupin con voz ahogada y extenuante, pero con ese deje de orgullo que me trajo miles de dudas.
Sentí ese pequeño espacio de tiempo en que su amigo lo miró extraño, como si estuviese rogando por su vida, y Remus le apuntó con sus ojos hacia mi lado, trayéndome el peor vértigo de la historia al conectar mi mirada con los ojos grisáceos de Black.
Lo siguiente fue tan conmocionante que prácticamente respiré cada uno de los pasos que Sirius dio hasta llegar al frente mío. Mi mente estaba hecha un lío, un desastre; era horrendo.
El hombre se arrodilló, examinándome mucho más de cerca de lo que yo habría querido. Y entonces, en un disparate de la vida, se abalanzó sobre mí, abrazándome con fuerza hacia su pecho.
— ¡NO PUEDO CREERLO! ¡HAS ESTADO EN HOGWARTS TODO ESTE TIEMPO! —sollozó, sacudiéndome ligeramente. ¿Cómo había pasado este hombre a bramar odio por donde se le viese a llorar en mi hombro?
— Yo... usted... —intenté decir, pero no pude. Me temblaba todo el cuerpo.
Sin darme cuenta, las lágrimas desbordaron mis ojos a mares y unos corrientazos en mi espalda impidieron que cayera ahí mismo. No podía decir que entendiera lo que estaba sucediendo, me sentía fuera de mí.
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Sirrah Black & el Prisionero de Azkaban | SBLAH #3
FanfictionSirrah Black ha sufrido las consecuencias de su desobediencia y, de mano de su madre y el director Dumbledore, encontrará verdades sobre su origen que presagian un futuro bastante turbulento. Sin lograr desligarse completamente de su familia, Sirra...
