Hermione y yo caminamos por unos minutos detrás del profesor Lupin hasta que, simplemente, no aguanté más y nos detuve:
— Profesor, todo ha sido un malentendido —él se volteó y nos examinó con sus ojos, haciendo temblar el labio de mi mejor amiga.
— No sabes cuántas veces he escuchado eso —dijo lentamente.
— Pero no de mí —sonreí un poco. Él enarcó su ceja— . Y-yo... obligué a Hermione a que me acompañara a las mazmorras, ella no sabía que íbamos al despacho de Snape. Quería tomar prestado algunos ingredientes para una poción que Margot me pidió que hiciera —mentí con presteza. Sabía que el profesor no se atrevería a preguntarme qué poción ya que no nos hallábamos a solas.
— ¿Y por qué no tomaste los ingredientes del aula de Pociones? —interrogó luego de unos segundos.
— No estaban todos allí —miré a la castaña, quien estaba intentando borrar su semblante de pánico— . Ella me dijo que nos fuéramos, que estaba mal, pero entonces escuchamos pasos y nos escondimos... Ya sabe, Snape nos mataría y todo eso —expliqué con prisa.
Remus entrecerró sus ojos hacia nosotras, para al final soltar un suspiro y asentir.
— Muy bien —erguió su espalda— . Están libres de castigo, pero si las vuelvo a pillar en una...
— ¡Gracias, Remus! ¡Te queremos, lo sabes! —intervine, tomando a mi mejor amiga del antebrazo para sacarnos de allí.
Una vez nos escabullimos por los pasillos, Hermione se detuvo, jadeante del cansancio, y me miró:
— ¿Y ahora qué?
— Por supuesto, a hacer las pociones —agité el caldero en sus manos.
*
Hermione y yo pasamos el resto de la tarde (y muy caída la noche) en el aula de Pociones. Sabíamos que las directivas del castillo estaban ocupadas en revisar que el alumnado hubiese llegado sano y salvo de Hogsmeade y, probablemente, que en la Sala de Maestros Snape anduviera con el rumor del conflicto con Harry; así que no había demasiado problema en pasar desapercibidas.
— Bien, ahora... ¿Estás segura de hacer el Filtro de Amor? —me susurró la castaña una vez finalizamos la poción Reveladora para la fotografía que Margot tomó.
— Fue tu idea —fruncí el entrecejo— . Además, no tenemos de otra. Ya hay que hacerla.
— ¿De qué hablas? ¡Hay miles de maneras de cortar con alguien! —reprochó ella, alejando sus manos de la mesa.
— Duh, obviamente. Hablo de que no tenemos de otra porque ya me encapriché con esta idea —sonreí. Hermione me miró con la boca torcida, no muy segura de si continuar— . Oh, vamos... ¡Será divertido!
— La poción es muy avanzada...
— Eso dicen los libros para retener a los magos sin talento, lo cual no nos incumbe —nos apunté a ambas con mi varita. Ella rodó los ojos.
— Si algo sale mal...
— Entonces lo tiramos, nos escondemos y le echamos la culpa a otra persona. ¿Suena bien? —sus ojos se abrieron de par en par.
— ¡Suena terrible! —la miré incrédula— . ¿Por qué no me tocó una mejor amiga de Hufflepuff? —suspiró, mirando hacia el techo con drama.
— Porque entonces tu vida sería muy aburrida. Necesitas alguien que contraste con tu personalidad —acomodé los nuevos ingredientes en la mesa y cambié de caldero— . ¿Correr el riesgo no es un rasgo de Gryffindor?
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Sirrah Black & el Prisionero de Azkaban | SBLAH #3
FanfictionSirrah Black ha sufrido las consecuencias de su desobediencia y, de mano de su madre y el director Dumbledore, encontrará verdades sobre su origen que presagian un futuro bastante turbulento. Sin lograr desligarse completamente de su familia, Sirra...
