Cinco Horas.

96 23 6
                                        


 -Cuando era niña, mi padre siempre me contaba historias de asombrosos superhéroes, de brujas y de monstruos que no siempre eran malvados. Siempre me decía con esas historias que nosotros tenemos que querer ser felices para poder serlo, que la magia está dentro de cada uno y que la vida es maravillosa desde el punto de vista desde el que la mires- dice sacando del bolsillo de su campera un papel escrito- Esta la escribió especialmente para mí. Creo que te va a gustar- me da el papel escrito y comienzo a leer en voz baja- Por favor, lee en voz alta. Esa es mi historia favorita y quisiera volver a escucharla.

-Ok. Ahí voy- me acomodo mejor sobre el césped y comienzo a leer- En las afueras del antiguo castillo, el cielo oscuro brillaba y tronaba asustando al pequeño príncipe.

>> Se sentía sólo en medio de aquella tormenta eléctrica, y la soledad y oscuridad actual en la que se encontraba el castillo no lo ayudaba en nada.

>> El príncipe comenzó a caminar por los extensos pasillos decorados con retratos y ventanas de cristal que alumbraban huecos del piso y de la pared cada vez que los relámpagos se hacían notar en el cielo. La luz se había ido hacia mucho tiempo y el pequeño temía que algún monstruo de su imaginación apareciera por una de las puertas y lo arrastrara hacia el calabozo.

>>La soledad lo abrumaba y lo hacía sentirse incómodo en aquel amplio corredor. Al pasar por al lado de una ventana un relámpago lo alumbró y el pequeño príncipe se asustó. Rápidamente retrocedió hasta chocar contrala pared y se sentó en el piso abrazando sus temblorosas rodillas.

>> Cómo hubiera deseado haber aceptado la oferta de su madre para ir al odioso baile de caballeros. Él había hecho tal berrinche que su madre le permitió no asistir.

>>Para ese entonces, el príncipe, recordó aquella historia que su madre, la reina, le contaba cuada vez que se sentía sólo. Ella se sentaba a su lado y le acariciaba el pelo recitando las mismas palabras en el mismo orden:

"Había una vez un enorme y majestuoso castillo que había sido embrujado por un malvado hechicero hace muchísimo tiempo. El brujo odiaba la vida y sus colores, y por eso había convertido al majestuoso castillo en pilas de ladrillos grises y aburridos escondiendo todo lo hermoso en una de las habitaciones secretas del palacio.

Todos creían que encontrando aquella habitación, el castillo volvería a ser como antes, pero lastimosamente una sola persona podía romper aquel embrujo... y todavía ni siquiera había nacido."

>> Cuando su madre terminaba el relato, el príncipe la abrazaba y le agradecía. "Vos sos quien le va a devolver el color al palacio" le respondía la reina y el pequeño asentía con la cabeza rápidamente para luego ir en la búsqueda de aquella misteriosa habitación hasta quedarse dormido.

>> Un trueno sacó al niño de sus pensamientos. Se levantó del piso y comenzó a correr en busca de la puerta que diera con la mágica habitación.

>> En el camino se cruzó con varios sirvientes aburridos a los cuales consideraba extraños que invadían su vida. El principito no quería mucamas ni sirvientes. Él quería amigos y estaba seguro de que los encontraría en la habitación mágica.

>> Se tuvo fe, y poco a poco todo a su alrededor se fue convirtiendo en vida, color y alegría pese al horrible día.

>> La mágica y secreta habitación no le pertenecía al castillo, solamente estaba dentro de éste, guardado con candado dentro de la mente de un niño.

-¿Te gustó?- me pregunta Milagros y detrás de ella alcanzo a ver los primeros destellos del sol.

-Me encantó. Tu padre escribe cosas muy lindas- le respondo sonriendo levemente y sus ojos brillan.

-¡Sonreíste!- se levanta de un salto mientras me señala.

-¿Yo? Por supuesto que no. Nunca sonrío- mis labios se transforman en una fina línea y miro hacia el cielo en silencio.

-Sonreíste- afirma- y esa sonrisa fue hermosa- me guiña un ojo y me obliga a levantarme para seguirla.

--------------------

Hola, gente hermosa! 

¿Qué cuentan?

Yo tengo unas cuantas cosas para decir!

- Ayer fui a la radio FM Flores 90.7 donde tuve que leer una historia corta que escribí en mi taller de escritura creativa. Esa historia se llama El Principito y es la historia que el Señor Blue le escribió a Milagros. Fue una experiencia hermosa realmente. 

- Si encuentran algunas faltas de ortografías o algo que no tenga coherencia en este capítulo, les suplico que me digan. Anoche llegué a mi casa a las 5:30 de la madrugada y aunque me haya despertado hace unas dos horas, sigo con el cerebro algo dormido.

- ¿Les gustó la historia El Principito?

- ¿No adoran a Milagros?

- Estoy sumamente orgullosa de esta historia. Me encanta :3

- FELIZ DIA DEL NIÑO! \(OuO)/

Y... creo que no me olvido de nada más :p

¡Eso es todo por hoy, gente bonita! ¡Que tengan un lindo día!

Bye Bye! Paz!


Veinticuatro HorasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora