Cristian toma asiento a mi lado con rostro tranquilo. Me mira y sonríe.
-Sé que recién conoces a mi hermanita- lo miro a los ojos rápidamente con asombro- es obvio- aclara- ella es muy especial y siempre está queriendo ayudar a almas desamparadas como la tuya. Casi siempre sale lastimada y no quiero que eso se repita con vos.
-Te puedo asegurar, Cristian, que no haría nada para hacerle algún mal a Milagros. Lo que siento por ella no lo siento por nadie y no quiero arruinarlo. En poco tiempo me enseñó mucho y yo valoro eso.
-Me gusta escuchar eso.
Asiento con la cabeza lentamente y sigo viendo a los actores practicar el musical. Me aburren.
-Ella te quiere mucho y no sé por qué.
-Hay gente que con una sola mirada consigue desvestir el alma de la otra persona. Milagros me descubrió, desempolvó mi corazón y acomodó los engranajes de éste correctamente para que pudiera seguir palpitando. Me mostró los colores de un mundo que yo veía gris y los sonidos de lo que yo creía que era silencio. Me mostró que la vida está en todos lados y que era inútil querer escapar de ella. Me enseñó a querer y eso lo aprecio demasiado.
-¿En tan poco tiempo?
-Todo cambia de un momento al otro.
-De ser un insensible pasaste a sentir que volás cuando estás con mi hermana.
-Sí.
-Me alegra que haya pasado eso.
-¿Por qué?
-Porque mi hermana merece a alguien que sepa reconocer lo que está bien y lo que está mal, que sepa reconocer cuando está equivocada.
-No entiendo.
-Vos aceptaste ver la otra cara del mundo, porque sabías que lo que vos estabas viendo estaba mal.
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Veinticuatro Horas
RomansaEn veinticuatro horas tu vida puede cambiar para siempre y Steven Walker no tenía idea de que aquello podía ser posible. ~*~ Fecha de Inicio: 14/05/2016. ~*~ TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. QUEDA TERMINANTEMENTE PROHIBIDA LA COPIA Y/O ADAPTACIÓN DE E...
