Quince Horas.

83 20 4
                                        


-Gracias por todo, Milagros.

-No es nada, Steven.

-¿Por qué hacés esto por mí? Y no me digas que es porque te llamé la atención, porque sé que no es verdad.

Milagros voltea su cara y sus ojos chocan contra los míos en una guerrilla.

-Porque no soporté verte tan serio, tan desesperanzado. Me dolió enterarme de que sos un adolescente y que tu mirada sea tan severa como la de un adulto. Me chocó mucho tu odio hacia todo lo lindo. Creo que nadie se merece sentirse así. ¿Vos te sentís miserable?

-Me sentía miserable hasta que te conocí e iluminaste mi oscuridad con tus bengalas de colores.

Milagros se sonroja y me abraza con fuerza.

-Es hermoso hablar con vos.

-¿Aunque sea cortante y toda la cosa?

-Aunque seas cortante y toda la cosa- asiente ella con la cabeza.

Miro el techo rosado que tiene pegadas algunas estrellas fluorescentes. Están brillando en la oscuridad de la habitación, al igual que Milagros está alumbrando mi corazón.

Nos mantenemos en silencio y la melodía de la canción que estaba cantando Milagros en el momento en el que nos conocimos, vuelve a mi mente. Esa melodía tan alegre y simple. Me aferro aún más a su cuerpo.

-Sos tan especial- susurro contra su oído mientras acaricio su rostro- sos tan hermosa, alegre y diferente a las demás personas. Sos pura luz y alegría. Sos todo lo que yo quería ser y sos todo lo que no creía- mi mano roza su pómulo y sus labios subiendo hasta su nariz- no te alejes nunca de mí. Te necesito. Sos todo lo que necesito para sentirme vivo. Te lo suplico- termino de decir con voz ronca al borde de las lágrimas.

-Steven- suspira- no puedo prometerte una eternidad. Todo puede cambiar en cualquier momento y...

-Ya sé que todo puede cambiar en cualquier momento. Vos me cambiaste en el momento en el que nos vimos por primera vez. Estabas cantando esa horrenda canción navideña, que a mí me pareció hermosa sólo por ser tu voz la que la entonaba. Sé que todo puede cambiar en cualquier momento, vos me lo demostraste. Yo creía que todo iba a ser igual al año pasado y al anteaño pasado, pero te conocí y todo mi mundo cambió. No me importa que las cosas cambien. Sólo quiero que siempre estés conmigo, no digo físicamente en todo momento. Sólo quiero saber que al volver a casa una persona siempre me va a estar esperando. ¿Me podrías prometer eso?

Milagros se queda pensativa. Sus ojos se vuelven acuosos y me arrepiento de haber dicho todo lo que dije, porque tal vez esas palabras la están afectando.

-Perdón, no pensé que te pondrías así. No fue...

-Steven, estoy bien- sonríe mientras que una lágrima se resbala por su mejilla- sólo me dio pena el hecho de que creyeras que tenías que pedirme estar con vos. Siempre voy a estar a tu lado, eso no era necesario preguntarlo.

-Pensé que...- empiezo a tartamudear y no consigo terminar la oración.

-No te preocupes, Steven. Siempre voy a estar para vos, eso no lo va a cambiar nada ni nadie. Es una promesa que me hice a mí misma desde que nos vimos.

-----------------

Acá está el capítulo 15!! Disfrútenlo ;)

Hasta la próxima semana!! :*

Los amodoro <3


Veinticuatro HorasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora