-¡Señorita Madeleine!.. Temimos lo peor, me alegra y tranquiliza que te encuentres bien-. Me dijo el militar a través del comunicador.
-Si... Gracias Sam... Vengo junto a los Autobots, se refugiarán ahora aquí.
-¿¡Los Autobots!? ¡Mady, lo lograste!
-Así es, estoy feliz por el hecho pero...
-Te entiendo Made. Entren ahora, no vaya a ser que los estén siguiendo.
-Lo dudo. Pero gracias Sam. Por favor recibe a los Autobots de buena forma, avísale a tus hombres.
-Lo haré.
La comunicación fue terminada en ese momento. Nos acercamos hasta la entrada y fuimos recibidos por militares de bajo rango quienes nos escoltaron hasta dentro de la base. Ésta era aún más grande que la otra base, con pasajes subterráneos más numerosos y, por órdenes de mi padre, se habían construido gigantescas habitaciones para los Autobots, por si algún día necesitaban de su ayuda... De alguna forma él sabía lo que ocurriría. Era un excelente lugar para convertirlo en refugio de los Autobots; la zona donde los Autobots se refugiarían se hallaba separada de la zona donde mis ahora hombres trabajaban y entrenaban, era como una segunda gran base, con sala de entrenamiento, arsenal, almacén de Energon, sala central de reunión, sala de controles, sala médica y próximamente Portal Autobot.
El militar y segundo al mando, Samuel Polanco, se acercó a nosotros. Los Autobots y yo nos transformamos en nuestro modo robot.
-Hola Sam. - Le saludé. Se notó su asombro cuando casi cae de espaldas.
Samuel Polanco era un gran amigo y persona muy confiable, ganándose el puesto de Segundo al Mando, después de mi padre el ex-Comandante en Jefe de Venezuela. Es un hombre alto, con 1,95 m de altura, corpulento, hábil e inteligente, de tez morena y cabello con corte militar negro.
-Made... tu forma original... - Dijo asombrado.
-Si... mi padre me dijo todo antes de... - No logré terminar de decirlo.
-Entiendo... - Se mantuvo en silencio unos minutos, y luego procedió a darle la bienvenida a los Autobots-. Optimus Prime - se acercó a él - Es todo un privilegio tenerlo aquí. Sea usted y sus Autobots bienvenidos a nuestra base de nombre ''Antonio José de Sucre - 2000''. Por órdenes directas del Comandante en Jefe, y gracias a su hija adoptiva Mademoon, fue construida una «segunda base» exclusivamente para ustedes... Podrán refugiarse si ningún problema en este lugar.
Optimus sonrió levemente.
-Le agradecemos que nos permitan refugiarnos y que nos protejan del gobierno estadounidense... Nunca pensé que nos traicionarían de esa manera.
Al escuchar lo último que dijo supuse que por ello Optimus había estado tan callado, estaba decepcionado y puedo jurar que hasta triste.
-Debe agradecerle a Mademoon, de no haber sido por ella y su gran deseo de conocerlos, no estuvieran aquí sanos y salvos.
Observé a Optimus.
-Mademoon, de Spark todos te lo agradecemos. Has sido una gran cybertroniana, y al mismo tiempo una buena human-. Fue lo único que le escuché decir. Optimus no se encontraba muy bien hasta que conoció a mis hombres, creo que había perdido la fe en la humanidad, hasta ahora.
-Nosotros los humanos a veces obramos mal por bien propio, no nos importan los demás... o hasta llegamos a matar por ocultar un secreto que puede estar en peligro de salir a la luz. Esto es más una descripción de un militar estadounidense común, nuestro ex-Comandante en Jefe nunca estuvo de acuerdo con ellos en ese aspecto, es otra de las razones por la que Venezuela y Estados Unidos son enemigos, por la diferencia. En fin... Los llevo hasta su espacio.
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Transformers: Mademoon
FanfictionElla ha pasado por mucho desde su ''llegada al mundo''; su vida cambia drásticamente al conocer a una especie que, desde hace mucho, le ha llamado la atención, tanto que parecía que ya los conocía. Esta es la historia de Mademoon, una chica cy...
