Capítulo 16

9 2 0
                                        

VOTAD Y COMENTAD
Y ME HAREIS FELIZ :))))))))))

_______________________

-¿Has cogido el pijama?- pregunto mientras hago la cama.

-¿Para qué? Si lo vamos a hacer todas las noches, no lo necesito.

-¿Y qué te hace pensar que eso va a pasar?- le miro a los ojos con una ceja levantada.

-No se. Una semana solos... ¿No me vas a dar nada?

-Haz lo que quieras. Pero coge el pijama.

-Lo hago solo porque eres tu.- dice refunfuñando y guardando un pijama en su maleta.

Miro mi móvil

-Tom ha mandado un mensaje. Llegan en 20 minutos. Y aún tenemos que arreglarnos.

-Nos da tiempo a hacerlo rápido.

-No. Porque me quiero alisar el pelo y...

-No me has entendido...

Entonces caigo en la cuenta de a lo que se refiere y comienzo a reír.

-Voy a ducharme.

-Voy contigo.-me persigue hasta el baño con sus manos en mi trasero.

............….....………

-¿Ves como daba tiempo?

-No. No me he podido alisar el pelo.

-¡Pero lo hemos hecho! Un tiempo récord, creo yo...

-Eres realmente idiota, Nate.

-Y me amas por eso. Porque te hago reír.

-No lo dudes.

Me llaman por teléfono:

-Si... Ya bajamos... ¿Un minuto?... Mejor, así nos da más tiempo.

cuelgo.

-¿Quien es?

-Es Alex, que llegan en 5 minutos, hay bastante tráfico.

-Lo podría haber dicho antes y habríamos tenido mas tiempo para...- introduce su mano bajo mi camiseta negra, intentando llegar a mi pecho. Pero le freno.

-Para, que al final lo vamos a hacer otra vez y no nos va a dar tiempo a ducharnos.

-Me da igual.

Cojo mi maleta y la llevo a la entrada. Reviso poco a poco las habitaciones, fijándome de que no se olvide nada. Una semana es mucho y si se olvida algo importante, no lo puedo recuperar.

-Nate...¿has cogido...?

-¿eh?- se asoma por la puerta del baño, mientras busco lo que quiero.

-Los...

-Ah. Si tranquila, no vas a quedar embarazada.

Me sonrojo y continuo revisando.

Decido hacerme una coleta alta. Llevar leggins largos no ha sido la mejor idea, aunque es lo mas comodo, me provocan un calor horrible.

-¿Te he dicho alguna vez que tienes un culo impresionante? Y esos leggins...

-Para de una vez, tonto.- empujo su pecho para poder salir del baño, ya que su cuerpo acapara toda la salida.

Vuelve a quedar detrás de mi y vuelve a tocar mi trasero y corro hasta el sofá. Él me persigue y se abalanza sobre mí.

Cojo mi móvil como puedo, ya que tengo a un oso gigante aplastandome el cuerpo.

Un mensaje de Tom.
Ya están abajo.
..........................................

-Aquí tienes las llaves, cuídalas, Mery. Y que no se te pierdan.

-No te preocupes, cada día pasará una de nosotras para ver que todo está bien.

-Genial. Muchas gracias, chicas.- abrazo a mis dos amigas muy fuerte.

-Nos vemos en una semana tía. Ahora Mery y yo iremos de compras para la semana que viene. ¡Una ruta por América, tía! Vamos a estar mucho tiempo.

-Lo estoy deseando.

-Disfruta ahora con tu chico,e intentad no pelearos.- dice Mery señalando a Nate y a mi con el ceño fruncido.

-Haré lo posible para que eso no ocurra.- contesta Nate pasando un brazo por mi cintura.

Nos despedimos de todos y Tom se introduce en el coche para conducir.

Pero antes de entrar en el vehículo, recuerdo algo.

-Ahora vuelvo.- me alejo de todos corriendo.

-¿A donde vas?- grita Nate.

-Dadme 5 minutos.- le respondo sin dejar de correr y levantando mi mano izquierda con los 5 dedos extendidos.

Corro por las tres manzanas que recorren Madrid, hasta llegar a mi destino. Diviso el Palacio Real. Se ve mas bonito que nunca. Pero no me paro a apreciarlo.

Subo las escaleras después de pasar el portal abierto.

Llamo al timbre del cuarto piso.

Varias veces, seguidas.

¡Vamos, abre!

-¿Roxy?

-¡Matt!- salto a sus brazos ahogandole con mi enorme abrazo.

-¿Qué haces aquí?

-Me voy una semana a Santorini y luego a América.

-¿¡A vivir!?- grita preocupado.

-No. De viaje. Pero no te veré hasta dentro de mucho. Y quiero que sepas que me has sido de mucha ayuda y me ha encantado conocerte.

-Oh, bien... Igualmente, Roxy... Por cierto, llevate esto.- agarra mi mano, haciéndome entrar en su casa.
El rebusca entre un cajón de la mesita auxiliar en el salón, algo.
Saca un pequeño colgante con una piedra azul verdosa, de uno de los colores del dibujo del pájaro que me regaló.

-Es precioso.

-Para ti.

-Te lo devolveré cuando vuelva.

-No. Te lo regalo.

-Deja ya de regalarme cosas, anda.

-Es que no me puedo resistir. Tus ojos me piden todo de mi.

Me asombro ante sus palabras. ¿A qué se refiere?

-¿A qué te refieres?

-Roxy. Te dije que estaba enamorado. Y...

-¿Y...?

¿Soy yo? ¿Me lo va a confesar ahora?

-Esa persona...

-¿Qué? Continúa por favor.

-Pues...

Mi teléfono suena. ¿Es casualidad que me interrumpan siempre que va a ocurrir algo con este chico?

-Tengo que cogerlo, Matt. De hecho, tengo que irme.

Sus ojos muestran un tono tristón.
Le sonrio y me doy la vuelva hacia la puerta mientras contesto al teléfono.

-Ya voy, Nate. Estoy en el Palacio Real.

Matt agarra mi mano desde atrás haciéndome girar, en el momento en el que Nate me habla para meterme prisa. Y sus labios chocan contra los mios.

Me separo despacio. Sin dejar de mirar sus ojos. Que se ven alarmados por mi reacción.

-Matt... Debo irme.- beso su mejilla y le doy un abrazo, como si nada hubiera pasado.

-Te quiero.- susurra en mi oído tan bajito, que casi no lo oigo.

Me separo, y voy hasta la puerta.
Le dirijo una ultima mirada y una sonrisa de compasión y cierro.
Me quedo varios segundos con la espalda pegada en su puerta.

¿Por qué estas cosas me pasan a mi?



Sentimientos IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora