-Lo siento Al podrías dejarnos a solas.
-Ni se te ocurra Crocket- dijo ella.
-Por favor, prometo explicarte más tarde- dije en suplica.
Al accedió a mi petición de dejarme solo en la habitación aun con miles de dudas y yo cerré el cuarto.
-Me puedes soltar- chillo ella.
-te calmas.- le dije.
-No me calmo nada, crees que es divertido que me traigas a rastras hasta aquí- dijo con cara de pocos amigos.
-No pero tampoco eres amigable- objete.
-Mira quien lo dice, porque no vas a fastidiar a otros.- respondió.
-Te callas y me dejas hablar- acuse.
-Yo contigo no tengo nada que hablar, es más si no me dejas ir te voy acusar de secuestro- se defendió.
-Deja de comportarte como Niña, tal vez con Hernández funcione pero no conmigo- dije enojado.
-Eres un imbécil- acuso.
-Como si eso me importara.
-Bueno si no te importa entonces me voy- estaba caminando hacia la puerta y la tome del brazo.
-Ya déjame- dijo enojada.
-No hasta que me respondas algo.
-No tengo nada que responder y nada que explicarte.
-Me lo debes y no digas que no- la acorrale en la puerta.
-Eres un patán, pensé que eras diferente- dijo desafiantemente.
-Tu tampoco te has portado muy dulcinea conmigo- dije mirándola fijamente.
-Pero yo fui sincera todo el tiempo en cambio tu- y automáticamente cerró su boca con las manos.
-Yo que, a ver dilo si eres valiente- la desafié.
-Idiota- soltó.
-Responde- le acuse.
-Ya te dije que no tengo nada que hablar contigo
-Si tienes y mucho, para empezar el irte sin despedirte es una cosa, el hecho que me mentiste con lo de Hernández y ahora quieres escapar.
-Mira quien lo dice- dijo tratando de zafarse.
-Tu empiezas y la culpa es mía, porque te recuerdo la que parecía una cualquiera en la fiesta de la familia Yagami eras tú y no yo.
-Te odio- se zafo y me abofeteo.
Tome su mano y la acerque a mi realmente estaba rabioso no iba a responderme y sabía que aunque la dejara encerrada aquí nunca lo haría y eso me irritaba más, estaba fuera de mi mismo y me odiaba en parte, pero más odiaba el solo hecho de pensar que Hernández y ella eran pareja y cada noche que habían vivido en Buenos Aires la habían pasado juntos y hasta tal vez habían ocupado la misma cama.
-Golpéame todo lo que quieras, no quitaras esa imagen de mi mente- le acuse con enojo.
-Tu seguro te acuestas todas las noches con tu noviecita y no por eso te digo que eres un cualquiera, te creí mejor realmente- me acuso.
-Y que tu no duermes con Gino cada noche y crees que estoy allí diciéndote algo- la jale para que su cuerpo chocara contra el mío- Si quieres acostarte con el hazlo me vale, pero lo que no me vale es que me mientan, como lo hiciste, te valoraba demasiado amadeo más de lo que imaginabas.- eso ultimo le dije en susurro frente a frente.
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Te Estaba Esperando
Hayran Kurgu"Cuanto tarda una persona en darse cuenta que alguien es para toda la vida, cuanto se tarda para descubrir que es lo que el alma necesitaba, es lo que esperaba".
