Capítulo 50 "El final del comienzo"

223 8 7
                                        

Esa Mañana me levante más ansioso que cualquiera otra. Gino estaba preparando el desayuno cuando recibimos la llamada que necesitábamos, luego de desayunar fuimos a donde empezaría esto. Él manejó hasta el lugar donde tenía que llegar. Al bajarme se encaminó a su destino. En el momento que estaba parado frente a ese edificio sabía que el tiempo de enfrentar la verdad había llegado. Decidí entrar y me dirigí al departamento catorce según la dirección que tenía. Espere unos segundos delante de la puerta para luego tocar el timbre. No me di cuenta que estaba conteniendo el aliento hasta que la puerta se abrió y supe que la moneda ya estaba echada. No había vuelta atrás.

La sorpresa de esa persona fue realmente grande, pero mi ansiedad creo que fue peor.

-Puedo pasar. - dije sin rodeos.

-¿Qué? ¿Qué necesita? - tartamudeo esta persona.

-Hablar. - entre sin el consentimiento de la misma.

-Usted no me conoce y yo tampoco a usted. - se excusó.

-Me conoces mejor que lo que yo a ti y será mejor que te sientes. - dije sentándome en el sofá del living.

-No le parece una falta de respeto lo que hace, meterse así en la casa de un desconocido. -

-No tanto como acostarse con la novia del desconocido. - trate de sonar valiente tanto como Ilias me lo recordó.

Flashback.

-Benji, él no se parece en nada a ti, ni a nadie que hayas conocido. No puedes actuar amable, no puedes ser cordial, debe ser como Hyuga por ejemplo. Tener la autoridad suficiente y tomar tú el control de la charla, jamás lo dejes manejar. Todo lo contrario aunque te duela no le muestres ni una vez tu lado amable o entraras en un nido de serpiente y de ahí es difícil salir si no estás acostumbrado a tratar con ellas. -

-Nadie es tan imposible. - dije incrédulo.

-Él es capaz de cualquier cosa por conseguir la ventaja a su favor. -

-Ya tiene muchas ventajas. -

-No, tú tienes un as y tendrás que usarlo de la manera más astuta. Como todo un jugador de casino experto, así que no pierdas. Al principio jugará de sorprendido, luego fingirá ofensa pero cuando entre a negociar no dejes que negocie nada. Pon tus reglas en la mesa porque esta vez él tiene mucho que perder- me dio unos papeles. Parecía algo nervioso cuando me los dio. - Esta es tu baza si él se niega a colaborar por las buenas. -

-No creo que sea necesario Ilias. - dije tratando de tranquilizarlo.

-No está de más que tengas algunas copias de esto. - dijo sin más.

Fin del Flashbalck

-No sé de qué hablas. - volvió a excusarse.

-Qué raro, pensé que Margareth y tu eran muy íntimos. - le arroje las fotos en la mesa ratona donde se los ve besándose en varias oportunidades.

-Ese no soy yo. - trato de sonar seguro, pero se veía que la máscara estaba cayendo. - Se equivoca de persona. -

-Qué raro pensé que te llamabas Kay Newman - cruce mis piernas - Que vivías actualmente en Reino Unido y que con tan buena suerte tienes un nuevo estudio fotográfico. - fingí pensar - Y como dato final: tienes una madre que se casó hace poco con un hombre sumamente millonario, siento que a esta familia los atrae el dinero y no el amor.

-Podrías dejar de ser tan impertinente. - sonó enojado, pero eso no me iba a ser retroceder.

-Eso me gusta más. - sonreí. - Ya comienzas a tutearme. - me burle.

Te Estaba EsperandoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora