Capítulo 31 "El día que Tom llego a mi vida"

200 13 2
                                        


-Benji- susurro.

-Por favor- suplique casi ahogando mis lágrimas.

Ella camino hacia la ventana y se sentó en el borde de esta que tenía un balcón, daba a un jardín enorme de atrás y no el de invierno donde la familia desayunaba, la vista desde aquí era hermosa uno podía apreciar el campo que pertenecían a mi familia como esos que pertenecían a mis vecinos el viento empezó a soplar y sus brisas a colarse de la ventana, los rayos de sol iluminaban su piel logrando que esta luciera radiante como una estrella pero que también fuera calidad como una puesta de sol.

-Benji alguna vez te conté como Tom llego a mi vida- dijo sin mirarme y sin quitar la vista de la ventana.

-No- solo respondí no sabía que tenía que ver eso como lo que le había pedido.

-Sonara tonto pero con solo 26 años ya debería tener una vida hecha y no pensar en el deporte pero soy joven o eso siempre dice Tom- supe sin que me vea que había sonreído- cuando lo conocí hace 6 años tenía apenas diecinueve y cuando te dije que fue antes de viajar a Italia mentí, yo estuve en Italia antes de conocer a Tom a los 13 años para 14 jugué liga junior en Perugia, era una niña llena de sueños con una carrera que apenas estaba por comenzar y en una de las ligas más importante del mundo del vóley, la liga italiana, mama bueno ella estaba Roma con sus cosas de moda que es lo que más ama en la vida, cosa que admiro por el amor y esfuerzo que le pone a su trabajo, el viaje no fue elección mía sino de mi amigo Thiago, él era el hermano de Antonella, Creo que recuerdas las chica que sale en todas las fotos que está en mi repisa de trofeos, sin contar en casi todas las que hay en casa, nos criamos juntos sin contar que jugábamos vóley desde que tengo uso de razón, un día vino un hombre a ver las ligas de nuestro club, ese día luego de las practicas convencionales este hombre se le acercó para hablarle, ¿el resultado final?-Ironizo- le termino por ofrecer una beca a Thiago, él se había emocionado tanto que vino a contarme todo, desde donde viviría hasta a donde jugaría, que escuela iría en fin todo lo que pasaría con su nueva vida pero surgió algo ambos habíamos notado solo después de toda la emoción que teníamos, el primer problema de nuestra amistad, nos íbamos a separar- suspiro- trece años juntos, de risas y bromas, de sacarle canas de nuestros padres y pelearnos por juguetes que él solía destrozar o yo lo hacía y lo culpaba, en pocas palabras catorce años de una bonita amistad-volvió a suspirar- sabes era una niña que no sabía lo que era alejarse de su amigo- soltó una risilla.

-No te culpo habrá sido duro para ti- acote.

-Eso hubiera sido lo mejor y no lo que paso después.- soltó un suspiro.

-Que sucedió- pregunte con curiosidad.

-Antonella estaba ansiosa porque su hermano se iría, bueno todos en realidad, sumada a esa emoción siguió otra cosa la liga buscaba también formar su primer cuadro junior femenino de honor y mi amigo les hablo de su hermana y de mí, sobre todo de que tan buenas éramos en esto, ellos solo se llevaban un año de diferencia aunque nada impidió que Anto ese año jugara siempre una categoría delante de la que le tocaba, con tan solo 12 años jugaba con personas de 13 y 14 años y hasta 15- sonrió- esta última no era muy común y se armaban en días que había pocos de las categorías más bajas , aunque lo que logro convencer a Giovanni de elegirme no solo fue mi estilo de juego que Antonella tenía uno similar sino mi edad tenía 13 años, se le hizo más convincente una niña de 13 jugando su propia categoría que uno de 12 forzada a jugar una superior, cuando recibí la noticia corrí a contarle a mama, al saberlo me abrazó y pude notar en ella felicidad plena e infinita, ella deseaba que mis sueños y esfuerzo se lograran, es muy poco normal que Clubes de Voley del exterior busquen a niños, es mucho más normal en futbol- inspiro profundo- lo siguiente a la noticia fue armar las maletas y emprender dicho viaje, Blas el Padre de Thiago fue el que eligió acompañarnos para luego ya una vez asentados en Italia nuestras mamas viajaran, vivíamos en la misma casa con su padre, recuerdo que había sido una elección difícil aquel lugar – suelta una risilla- porque Blas aun nos veía como niños de 5 años y no como niños de 13, fuimos felices en aquel lugar. con el tiempo crecimos jugamos liga tras liga en Italia, cuando cumplí 18 años se me dio la oportunidad de jugar en Polonia pero lo rechace no quería separarme de mi amigo que para ese entonces ya no era mi amigo nada más, tal vez ese había sido nuestro destino siempre o nosotros lo forzamos nunca lo sabré a ciencia cierta, nuestros padres habían asentado su vida en Europa dos años después de que viajamos a Italia, para ellos no hubo sorpresa sobre nuestra idea elegir alquilar nuestro primer departamento, creo que era lo que esperaban de nosotros desde el momento que supieron que habíamos elegir compartir nuestra vida, aunque éramos jóvenes buscamos algo nuestro, nuestro lugar, ese que pudiéramos pintar amueblar, en fin decorarlo a nuestro modo, cosa que así fue una de las mejores habitaciones era la que tenía una silueta de un jugador de vóley con la frase "Eres lo que más de lo que deseas" estábamos emocionados, en mi cumpleaños 19 me convocaron para jugar en Francia, pero había una mejor oferta que venía de Rusia, la noche anterior al viaje con Thiago salimos a comer, pase aunque éramos muy jóvenes aquella noche él me propuso matrimonio, habíamos decidido que acabada la liga Rusa nos casaríamos para ese entonces yo estaría por cumplir mis 21 y Él ya tendría los suyos, seriamos mayores de edad y no tendríamos inconveniente alguno para planificarnos, pese a que nunca los tuvimos. Habíamos vivido una vida entera juntos ya no necesitábamos conocernos, ni que íbamos hacer o cómo íbamos a vivir nuestra historia, todo lo que queríamos era pasar esta vida hasta la muerte juntos. La muerte, ese arte de decirnos que tenemos fecha de vencimiento en cualquier lugar y que todo lo que existe algún día debe volver de donde salió, que somos parte de la naturaleza, porque de ella nacimos los humanos, la muerte esa que suele llegar antes, mucho antes de lo que uno la espera, mientras que otras oportunidades se tarda su eternidad, esta vez había sido de esa forma no espero años sino que llego con premura aquella primavera, pero no para mi sino para Él - sentí como trago profundo- esa noche que salimos a cenar, un tipo que escapaba de la policía corría a mucha velocidad, sumado a que manejaba ebrio y cruzo un semáforo en rojo, esa noche mientras hablábamos de Rusia y los equipos fuertes, mientras planeábamos si vivir en Italia o irnos juntos a Alemania, esa noche tuvimos un accidente, un accidente que me marcaria por muchos años, un accidente que cambiaría mi vida como la de los míos para siempre, mi poca suerte o mucha- soltó una risa irónica-logro que solo sacara un par de rasguños, el destino sentencio que estuviera tres días nada más en el hospital y mi recuperación fuera segura, pero con él dicho destino fue injusto entro en coma durante un año- su voz se comenzaba a quebrar-cuando supe eso llore, insulte y maldije no ser yo la que estuviera en aquella situación, tanta fue mi rabia que no quería ver a nadie, ni nada solo estar con él en aquel lugar sin importarme nada mas – con su voz quebrada continuo-deje todo y me dedique a él por completo, sin importar lo que decían los demás estuve a su lado día tras día esperando un milagro, los doctores decían que no había esperanza, sus padres me pedían que continuara pero me rehusé a volver a jugar no quería saber nada- sentí como hizo fuerzas para no mostrar que lloraba- el milagro nunca llego y su vida así como un día había sido un rayo de luz se apagó, se apagó para siempre y ya no volvería, ya no volvería a ver a esa estrella que siempre me ilumino porque había elegido decir adiós -sentí que ya no podía más y la fui a abrazar por la espalda.

Te Estaba EsperandoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora