Hermione se llevó una mano a su corazón dolorido. Asió el lazo blanco del corpiño mientras dentro de su pecho el amor y el odio colisionaban como un martillo de demolición para destrozarle el corazón. Vestida de nuevo con el traje de novia rosa y las frágiles sandalias de tacón alto, luchó contra las lágrimas ardientes que le anegaban los ojos. Cuando vio cómo el Corvette rojo de Draco se perdía en el tráfico, notó que perdía la batalla. Se le empañó la vista, pero las lágrimas no le proporcionaron alivio alguno. Ni siquiera al observar desaparecer a Draco, podía creer que se hubiera deshecho de ella en la acera del Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma. No era sólo que la hubiera abandonado, es que ni siquiera había mirado atrás.
A su alrededor se arremolinaban ejecutivos trajeados o turistas con ropas ligeras de verano. Los taxistas descargaban equipajes mientras el tubo de escape de sus taxis expulsaba humo caliente. Los maleteros bromeaban con los clientes mientras una impersonal voz masculina avisaba por los altavoces de que el área reservada delante del aeropuerto era sólo para carga y descarga. Los sonidos que se mezclaban caóticamente en torno a Hermione eran semejantes al confuso zumbido de su cabeza.
La noche anterior Draco se había comportado de manera muy distinta al hombre indiferente que la había despertado esa mañana con un Bloody Mary en la mano. La noche anterior habían hecho el amor una y otra vez; nunca se había sentido más cerca de un hombre. Y estaba segura de que Draco había sentido lo mismo. Estaba segura de que él no hubiera corrido tal riesgo a menos que ella le importase. Si no hubiera sentido nada por ella, no habría puesto en peligro su carrera con los Chinooks. Pero esa mañana se había comportado como si se hubieran dedicado a ver reestrenos en la tele en lugar de a hacer el amor.
Cuando le anunció que le había reservado un vuelo a Dallas, lo dijo como si estuviera haciéndole un gran favor. Cuando la había ayudado a ponerse de nuevo el corsé y el vestido de novia rosa, su contacto había sido impersonal. Muy diferente de las cálidas caricias de la noche anterior. Cuando la ayudó a vestirse, Hermione había luchado contra sus confusos sentimientos. Había luchado por encontrar las palabras adecuadas para convencerle de que la dejara quedarse con él. Le insinuó su disposición para hacer y ser cualquier cosa que él quisiera, pero él había ignorado tan sutiles sugerencias. Camino del aeropuerto, había subido tanto el volumen de la música que la conversación había sido imposible. Durante la hora que había durado el trayecto en coche, ella se había torturado con miles de preguntas. Se había preguntado qué habría hecho mal o qué habría sucedido para cambiarlo todo. Sólo su orgullo impidió que desconectara el casete y le exigiera una respuesta. Sólo el orgullo le hizo contener las lágrimas cuando la ayudó a salir del coche.
—El avión sale dentro de una hora. Tienes tiempo de sobra para recoger la tarjeta de embarque en facturación y pillar el vuelo —la informó Draco mientras le daba su neceser de noche. Sintió como si el pánico le retorciera el estómago. El miedo hizo desaparecer el orgullo y abrió la boca para suplicarle que la llevara de regreso a la casa de la playa, donde se sentía segura. Sus siguientes palabras la detuvieron. —Con ese vestido seguro que vas a obtener al menos dos propuestas de matrimonio antes de llegar a Dallas. No quiero darte consejos de cómo vivir tu vida, Dios sabe lo mucho que he enredado la mía, pero tal vez deberías usar algo más la cabeza cuando elijas a tu próximo novio... Lo amaba tanto que le dolía y a él no le importaba si se casaba con otro hombre. La noche que habían compartido no había significado nada para él. —Ha sido un placer conocerte, Hermy. —había añadido despreocupadamente, luego se había dado la vuelta y se había ido.
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Simplemente Irresistible (Dramione)
FanfictionHermione Granger, una encantadora belleza sureña, deja a su prometido plantado en el altar cuando se da cuenta de que no es capaz de casarse con un hombre que podría ser su abuelo, por mucho dinero que éste tenga... Draco Malfoy, inconscientemente...
