-¿Cómo quieres el café? ¿Solo o con leche? -le preguntó Hermione a Luna mientras llenaba el filtro metálico con café exprés.
-Con leche. -respondió Luna sin dejar de mirar a Pongo que estaba tumbado mordisqueando una galleta para perros. -¡Demonios!, qué perro más patético. Hasta mi gato es más grande que esa cosa. Bootsie se lo comería de un bocado.
-Lyraaa! -gritó Hermione - Luna está insultando a Pongo otra vez.
Lyra se dirigió hacia la cocina, haciendo aspavientos con las manos ocultas por las mangas del impermeable que llevaba.
-No insultes a mi perro. -Frunciendo el ceño cogió la mochila de la mesa. - Es muy sensible. -Se arrodilló y acercó su cara a la del perro- Ahora teno que irme al colé, te veré más tarde.
La mascota dejó de comerse la galleta el tiempo suficiente para darle un lametazo a Lyra en la boca.
-Oye, ya hemos hablado de que no puedes hacer eso. -la regañó Hermione mientras cogía un cartón de leche desnatada de la nevera. - Los perros tienen hábitos poco saludables.
Lyra se encogió de hombros y se levantó.
-No me importa. Le quiero.
-Ya, pero a mí sí que me importa. Ahora será mejor que te apresures a recoger a Amy o perderéis el autobús.
Lyra frunció los labios para darle un beso de despedida. Hermione meneó la cabeza y acompañó a Lyra a la puerta principal.
-Yo no beso a las niñas que se dedican a besar perros que se lamen el culo. -Desde la entrada observó cómo Lyra cruzaba la calle y después regresó a la cocina. -Está loca por ese perro -le comentó a Luna mientras echaba un vistazo a la cafetera. -Lo tiene desde hace cinco días y ya está totalmente integrado en nuestras vidas. Deberías ver la camisetita vaquera que le hizo.
-Tengo que decirte algo -farfulló Luna con rapidez.
Hermione miró a su amiga por encima del hombro. Sospechaba que a Luna le pasaba algo. Por lo general no iba tan temprano a su casa para tomar café y hacía días que la encontraba algo distante.
-¿Qué pasa?
-Le quiero.
Hermione sonrió mientras llenaba la cafetera con una jarra.
-Yo también te quiero.
-No. -Luna meneó la cabeza- No, me refiero a Blaise. Le quiero a él, quiero a Blaise, el portero.
-¿A quién? -Las manos de Hermione se detuvieron en el aire y arrugó el ceño. - ¿Al amigo de Draco?
-Sí.
Hermione colocó la jarra de cristal en la cafetera, pero se olvidó de encenderla.
-Creía que lo odiabas.
-Lo hacía. Pero ya no lo hago.
-¿Qué ha pasado?
Luna parecía tan confusa como Hermione.
-¡No lo sé! Me llevó a casa desde un pub el viernes pasado por la noche y ya no se fue.
-¿Ha estado viviendo contigo los últimos seis días?
Hermione se dirigió a la mesa de la cocina. Tenía que sentarse.
-Bueno, en realidad, más bien durante las últimas seis noches.
-¿Estás tomándome el pelo?
-No, pero entiendo lo que debes estar pensando. No sé cómo ocurrió. Estaba diciéndole que no podía entrar en mi casa, y antes de saber qué sucedía estábamos desnudos y peleándonos por quién tenía que estar encima. Ganó y me enamoré de él.
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Simplemente Irresistible (Dramione)
Fiksi PenggemarHermione Granger, una encantadora belleza sureña, deja a su prometido plantado en el altar cuando se da cuenta de que no es capaz de casarse con un hombre que podría ser su abuelo, por mucho dinero que éste tenga... Draco Malfoy, inconscientemente...
