Draco escrutó los ojos de Hermione y se rió por lo bajo. Estaba tratando de ser ruda pero era incapaz de pronunciar la palabra.
—... carne
Era sólo una de las cosas que le fascinaban de ella.
—Deseo tu corazón, tu mente y tu cuerpo. —Draco inclinó la cabeza y le rozó los labios con los de él— Lo deseo todo de ti, para siempre. —susurró, rodeándole la cintura con el brazo.
Ella tenía las palmas de las manos aplastadas contra su tórax como si tuviera intención de empujarlo, pero entonces abrió su suave boca y él sintió un triunfo tan dulce que casi lo hizo caer de rodillas. La deseaba ardientemente en cuerpo y alma y la levantó poniéndola de puntillas para saciar su hambre. Al cabo de unos segundos, el beso se convirtió en un frenesí carnal de bocas, lenguas y placer caliente, ardiente.
Draco abrió la cremallera de la espalda del vestido, bajándoselo desde los hombros. Después deslizó el vestido y los finos tirantes del sujetador para desnudarla hasta la cintura. Le sujetó los brazos a los lados y luego paseó la mirada por su cuerpo hacia esos senos desnudos que se ofrecían a él y que eran su visión particular del paraíso. Le rodeó la cintura con un brazo mientras volvía a mirarla a la cara y le dio un beso suave en la mismísima cima del pecho izquierdo. Le lamió con la lengua la punta arrugada y ella gimió. Se arqueó hacia él que le succionó el pezón con la boca. Hermione intentó liberar los brazos, pero él la sujetaba con fuerza.
—Draco —gimió— Quiero tocarte.
Él aflojó las manos y se movió para succionar el pecho derecho. Ya estaba a punto de estallar. Llevaba así varios meses. El pálpito de su ingle lo apuraba a empujarla contra la pared, levantarle el vestido hasta la cintura, y sepultarse profundamente en el interior de ese cuerpo caliente y acogedor. Ahora. Ella liberó los brazos del enredo de tirantes y le sacó la camisa de los pantalones. Draco se enderezó y la observó con los ojos entrecerrados. Antes de ceder a su deseo y tomarla allí mismo junto a la puerta principal, la cogió de la mano y la condujo a la parte posterior de la casa.
—¿Dónde está tu dormitorio? —le preguntó mientras recorrían el pasillo— Sé qué está por aquí.
—La última puerta a la izquierda.
Draco entró en la habitación y se detuvo en seco. La cama tenía una colcha de flores y una cenefa de encaje. Una media docena de cojines llenos de lazos estaban dispuestos contra el cabecero. También había flores en el papel de la pared y en la tela de las sillas. Había una gran corona de flores encima del tocador y dos floreros llenos. Acababa de entrar en el nido de la esencia femenina.
Hermione se adelantó, sujetando el vestido sobre los senos.
—¿Qué te pasa?
Él la miró, estaba allí rodeada de flores por todos lados y tratando de ocultarse con las manos, y fracasando miserablemente.
—Nada, lo que pasa es que aún estás vestida.
—Tú también.
Él sonrió y se descalzó.
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Simplemente Irresistible (Dramione)
FanfictionHermione Granger, una encantadora belleza sureña, deja a su prometido plantado en el altar cuando se da cuenta de que no es capaz de casarse con un hombre que podría ser su abuelo, por mucho dinero que éste tenga... Draco Malfoy, inconscientemente...
