Capitulo 23.

552 52 11
                                        

Hope.

—No puedes pasarla así, Hope.— La voz de Mac sonaba lejana, como si necesitara ignorarla pero no pudiera hacerlo.

Había llorado viendo la estupida película, y desde ese momento no había parado ni cuando está termino. Al principio Mac tenía un semblante preocupado, pero después de 30 min se acostumbró a mis lágrimas y se levanto a preparar té.

Ella estaba en la cocina mientras yo seguía llorando mirando los créditos. Hasta que su figura apareció entre la televisión y yo, me entregó un pañuelo.
Me sone la nariz y ella me entregó una taza con el líquido caliente.

—Es bueno para los corazones rotos, mamá solía tomarlo cuando se peleaba con papá—Recordó Mac, pero parecía más que hablaba consigo misma que conmigo.

—¿Servía de algo?— Pregunte, mi voz sonaba ronca y tonta.

—Si, supongo. Evitó el divorcio.

—Quizá mamá debió descubrir el poder del té antes de separarse de papá— Respondí con tono desanimado.

Una idea tristísima recorrió mi mente en segundos. Había pasado más tiempo viendo como el amor te derrotaba que viendo a una pareja siendo feliz. Todos los amoríos que conocía eran un asco, el de mis abuelos, el de mis padres, ¡todos habían sido un desastre! Nunca había visto un buen amor, una pareja que se quisiera a pesar de todo. No parecía existir.

Mire a Mac quien buscaba otra película para ver. Estaba callada, como si alguna idea también la hubiera atacado a ella.

—La relación de tus padres debe ser estable— Dije con esperanza, era como si necesitara saber que dos personas podían quererse realmente.

—Lo era— Sonrió, pero el gesto no llego hasta sus ojos. El entendimiento me golpeó como un puñetazo en la cara, abrí la boca para decir algo pero la cerré al instante. —Papá murió hace tres años. Pero si, en realidad su relación era muy buena.

Otra oleada de decepción me invadió. ¿Qué es para siempre si ni siquiera el amor lo es?.

—Lo siento mucho—Dije en un hilo de voz.

—Solo no llores, por favor.—Mac rió mientras las lágrimas comenzaban a caer por mi rostro otra vez.

Me disculpe y me levante para dirigirme al baño. Mire mi rostro, me veía jodidamente mal, los ojos hinchados y la cara tan roja como un tomate. Me lave la cara y solté un suspiro largo.

Que desastre.





Ed.

Salí del restaurante sin siquiera comer lo que había ordenado, era una lástima porque muero de jodida hambre. Me encaminé hacia la puerta del hotel y me aseguré de traer mi cartera conmigo.

Tenía que comer algo.

La camioneta negra estaba justo afuera, y un montón de medios también, apenas me visualizaron a travez del cristal y corrieron hacia la entrada para acorralarme. Tenía dos opciones, o me quedaba dentro y regresaba a la habitación, o enfrentaba a los medios y moría entres sus garras.
Gire sobre mis talones para volver cuando siento un ligero golpe en mi abdomen.

—Oh Dios, lo siento— Se disculpó la chica con la que había chocado hace un momento. La mire por un segundo hasta que ella me reconoció. Sus ojos se abrieron como platos—¡Sheeran! ¡Oh mi Dios, oh mi Dios! ¡Eres tú!.

Le sonreí débilmente y ella estalló en lágrimas. No quería ser grosero, pero en realidad necesitaba salir de aquí.

—¿Quieres que te firme algo?—Pregunte cuidando que mi voz sonara amable.

La chica tenía el cabello a los hombros y los ojos color esmeralda, tenía las facciones delicadas, en realidad parecía más como una modelo. Por un momento me recordó a Taylor, solo que más baja en estatura. Mucho más baja.
Ella sacó su celular y me pidió una foto,  sonreí en respuesta y me incline hacia ella para que la tomará.

En ese momento se colgó de mi cuello y me planto un beso en los labios, me hice hacia atrás por inercia. Sus ojos esmeraldas se clavaron en los míos y sentí una punzada en el pecho.
Una serie de recuerdos me golpearon en un segundo.
Hope, el beso, las papas fritas, yo mojado en el lago.

Di tres pasos hacia atrás para poner distancia y luego camine hacia el lado contrario donde estaba ella.

Algo comenzaba a crecer en mi pecho.

Y quería vomitarlo todo.

One Night (Ed Sheeran)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora