Twenty One Cookies

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Fue en la fiesta de cumpleaños de Chanyeol.

Baekhyun había organizado una bonita y amena reunión en la casa del más alto, con sus más cercanos amigos y muchos bocaditos que te dejaban con la boca abierta y la baba escurriendo porque OH JODER, BYUN BAEKHYUN COCINAS DELICIOSOO. Habían tragos sí, preparados por un pseudo barman de apellido y nombre Oh Sehun que esperaba el momento exacto en el que Joohyun le pidiera una copa para proponerle compartir departamento (ups, no debían saber eso) y luego huyeran a ver el amanecer o esas cosas que les gustaban como hacer karaoke y caminar por alfombras rojas de hoteles caros.

Muy normales ellos.

El cumpleañero bailaba con una prima, Baekhyun conversaba con su suegra (o algo así, nadie estaba seguro), Joohyun conversaba con SooYoung y Kai platicaba con SooJung acerca de libros y novela juvenil.

JongIn y él estaban en el jardín alejados del ruido.

– Es una noche preciosa, ¿no, JongIn-ah?

El cielo completamente azul se expandía sobre ellos, no había estrellas pero la luna llena los alumbraba aquella noche de noviembre.

– Sí. – le sonríe. Están sentados uno al lado del otro, sus piernas dobladas y sus hombros chocando, no hay espacios y tampoco limites, el futuro les empieza a sonreír. – ¿Sabías que cada año la Luna se aleja un poco más de la Tierra, solo que sucede de forma tan lenta que no nos damos cuenta? Es impresionante.

– Es como el amor. – Su comentario es repentino, tanto así que toma a JongIn por sorpresa – Algún día se aleja, se va. No es eterno. – suspira. – ¿Crees que termine por desaparecer algún día?

– Soo...

– Es difícil confiar en el amor cuando solo has presenciado lo oscuro y tétrico del sentimiento, Nini. – giran al mismo tiempo y se miran a los ojos. Perciben el miedo. – Y sin embargo mírame ahora, contigo.

– ¿Debería sentiré halagado? – lo empuja por los hombros.

– Deberías sentirte especial, tal vez.

Sus dedos empiezan a delinear palabras inconexas en el dorso de su mano hasta que JongIn entrelaza sus dedos y susurra un "Vámonos" que le eriza los vellos y hace a su corazón latir como loco.

– Te sigo.

Al fin y al cabo ya le dieron su regalo a Chanyeol.

🐻🐧🐻

JongIn tiene un departamento.

Es mediano, agradable y tiene la mejor vista de Seúl que Kyungsoo pudo haber presenciado en su corta vida; hay dos habitaciones, un baño y un estudio al fondo, y la cocina y la sala están divididos apenas por una isla, el clásico departamento universitario, JongIn, pudiste ser menos cliché le había dicho aunque por dentro le gustaba mucho porque en la sala había un pizarrón con varias de sus fotos colocadas en orden cronológico además de marcos con más fotografías empotrados en la pared.

Y hablando de cosas empotradas...

A decir verdad él no había planeado nada, no tenía la mínima idea de cómo reaccionar ante esto y estaba entrando en crisis lentamente, su (supuestamente) ingenua cabecita había pensado que harían lo de siempre: jugo más palomitas y otra repetición de Yo antes de ti para culminar en ellos durmiendo abrazados en el sofá hasta el mediodía.

Pero al parecer JongIn tenía otros planes.

Había comenzado con un beso, solo eso. El moreno le susurró un "te ves hermoso hoy, Soosie" muy cerca al oído, con sus labios rozándole el cuello y la palabra tentación rondaba por su cabeza muy peligrosamente cerca del hemisferio derecho (el dizque más inteligente que ahora caía por dedos curiosos y pronunciaba todos los sinónimos de pecado que se pudo haber aprendido); a lo que él se había girado a golpearlo cuando cruzaron la puerta; perdiéndose en su mirada, como siempre ocurría al estar frente a frente, olvidó su propósito principal, iniciando con el contacto que lo llevaría a la perdición.

Doreo (Kaisoo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora