—Ella es una maldita. No, no me digas nada, papá me quito TODO, ¿sabe lo que es TODO? —. Estaba tan cómoda durmiendo, pero comencé a escuchar unos gritos de lejos no tan claros, igual no hice mucho caso y volví a caer en un sueño. Cuando de momento escuche el golpe seco de mi puerta.
Me levante aturdida sin entender muy bien lo que pasaba, cuando de momento, Sam comienza a jalarme el pelo —¡BASTA SAM ME LASTIMAS, BASTA! —.
Me golpeo en la cabeza con el puño cerrado, me dolía bastante, pero explote cuando me dio en un seno. —¡Maldita, me diste en un seno! —.
Ella siempre que estamos peleando me dan en el seno, sabiendo lo peligroso que es. Cuando trate de agarrarle el pelo para quitármela de encima llega mi madre y me empuja, haciendo que mi cabeza se diera en la punta del gavetero.
—Basta, no son dos niñitas de 6 años para pelear—. Estoy tan enojada, que me fui de la casa azotando la puerta sin importarme como estaba.
Me duele la cabeza de una manera monumental y el seno también. Comencé a caminar sin rumbo y para cuando vine a darme cuenta donde estaba. mierda otra vez volví a caer lo mismo, no tenía idea de donde me encontraba, genial...
Estoy mirando a todos los lados para ver que se me hacía familiar y volver a casa, pero nada que pudiera identificar, ni siquiera sé cómo llegue, me sentía cansada y enojada conmigo misma.
Mientras caminaba me sentía perdida y lo peor es que no hay personas en la calle para preguntar dónde estoy, que bien Darcy... de repente escuche un crujido y mire atrás, pero todo estaba vació, comencé a caminar rápido, me sentía observada por alguien, cuando volví a mirar, vi una Jeepeta negra avanzando muy lento y totalmente sola, el corazón se me quiso detener, y como si fuera un instinto me mande a correr.
Entonces escuche como ellos aceleraron y confirme que si era a mí a quien perseguían, no hay ni un alma en la calle ¿cómo me saldría de esto, si nadie que me ayudará?
Corría lo más rápido que mi cuerpo me lo permitía, sé que es ilógico que este corriendo de una situación donde puedo morirme, el cuando es lo que anhelo, pero no quiero morir así, violada o cortada en pedazo.
Cuando estoy perdiendo las esperanzas en una las esquinas doblando apareció una patrulla de policía y comencé a llamarlo, gritaba a todo pulmón vi como comenzaron a venir para donde mí, —la suerte está de mi lado hoy—Pensé.
Ya cerca de mí me detuve a respirar y lo peor de todo parecía que era un toro el que respiraba, sentía que de mis pulmones salía fuego cada vez que trataba de calmar mi respiración. Cuando me vieron que estaba más tranquila me comenzaron a preguntar. —¿Qué pasó jovencita? — pregunto uno de los policías.
—Pasa que hay una Jeepeta negro persiguiéndome, mírenla por allá...—. No podía creer que ya no estaba ahí y ni siquiera ha pasado diez minutos, no, no, no, ni cinco para que ya no este en la carretera. —Joven ahí no hay nada—. Ellos estaban mirándome serio, como si estuviera loca.
—Se los juro por Dios que me estaba persiguiendo, ¿por qué tendría que mentir? —. No entiendo para donde rayos se fueron.
—No estamos diciendo que es mentira, sino que si la estuvieran persiguiendo lo hubiéramos visto, además aquí no hay curvas y para poder doblar, e ir a la avenida principal tenían que pasar por delante de nosotros, lo único vimos es a usted corriendo y llamándonos, no sé si entiende lo que decimos—. Dicen serio, juraría que ellos los vieron.
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Obeses.
Short StorySolo quería ser feliz No entendía por qué la vida me la ponía tan difícil, más de lo que era. Necesitaba entender porque me había pasado todas esas desgracias. Yo había aceptado que mi madre no me amara, que me maltratara física y psicológic...