He estado la tarde entera escogiendo que ponerme para ir mañana a la escuela y nada me queda bien. Sólo es salido una vez de mi habitación a buscar mí desayuno y no pude hacerlo porque Sam estaba besándose con un chico del cual desconozco, volví a subir así ella no comience a decir estupideces adelante del muchacho.
Mis tripas me avisan que es hora de comer y ya no soporta más. Salgo de mi habitación, cuando bajo la escalera me doy cuenta que hay una pequeña reunión familiar, está presente la tía y el padre de Sam en la sala, lo malo de todo es que están los hijos de Andrea y su esposo, lo peor es que sigo en pijama.
Mejor de ahí se daña, genial.
Todos me mira, que incómodo momento —hola Darcy—. Galo es el único que se digna en hablar y no mirarme de arriba a bajó.
Darcy, ¿qué haces en pijama a esta hora? — me pregunta Andrea de una manera divertida, la cual no ayuda mucho que digamos, pero finjo que sí. —¿Te acabas de despertar? —.
—No, yo me desperté hace rato sólo que me quede leyendo un libro y ahora es que baje a comer algo... ¿Y cómo están? —. La hija de Andrea se me queda mirando y luego voltea su cara para seguir hablando con Sam.
Ella nunca me hablado o bueno, creo que en dos ocasiones fue que pasamos un hola y nada más. Andrés que es hijastro de Andrea; jamás hemos pasado algún tipo de palabra, y tampoco lo veo mucho que digamos.
Me contestaron algo que ni casó hice, esté momento es bastante incómodo o por lo menos para mí lo es.
—Bueno, ya no los interrumpo más, con permiso—. Ni le di tiempo a que me contestarán, me fui corriendo a preparar mí desayuno para ir directo a mí habitación y no bajas hasta la tarde. Abrí la nevera y como nada me llamo la atención me decidí por el cereal, agarré todo y me senté a comer y cuándo casi estaba terminando, Sam y su prima Ayleen entraron a la cocina.
Seguí comiendo y ellas me miraron, agarraron unas botellas de agua y al salir de la cocina Sam hizo un sonido de un cerdo, Ayleen se echó a reír. Ignore eso, recogí todo lo que ensucie y lo deje en su lugar, luego lo limpió. No me percate y choque con alguien, cuando miró es Andrés, siento como el calor sube a mi mejilla, se ve más hermoso de cerca o sea que no es feo, bueno es... Ay es guapísimo. —Lo-lo siento, no me fije—. El simplemente sonrió, que bella es su sonrisa, ¡pero qué cosas digo!
Él iba a decir algo, pero Andrea entro a la cocina y nos miró sorprendida, no entendía el porqué de su mirada, cuando miro al lugar que ella ve; me doy cuenta que estamos muy pegados y siento mí mejillas arder, me despego de él con toda la vergüenza del mundo.
—No-no es lo que piensas—. Me río por los nervios que tengo, espero que no piense mal de mí, ella me mira juguetona mente y yo quiero morir. —Tranquila no pasa nada—. Andrea es muy buena persona, pero por una extraña razón siempre me pone nerviosa.
—Ya me tengo que ir a mí habitación, un gusto verlos—. Ella me sonrió y me fui caminando de una vez, ya que tenía la cara roja, cuando voy a la mitad de la escalera me llama mí madre —¿Darcy, que vas hacer? — ni siquiera me gire para contestarle.
—Iré a ponerme ropa decente, madre—. Ni siquiera esperé a que me respondieran y subí enseguida las escaleras.
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Obeses.
Historia CortaSolo quería ser feliz No entendía por qué la vida me la ponía tan difícil, más de lo que era. Necesitaba entender porque me había pasado todas esas desgracias. Yo había aceptado que mi madre no me amara, que me maltratara física y psicológic...