Aunque los contengo con toda mi voluntad,
Mis ojos siempre volverán a buscarte,
A probar suerte, por si tu mirada también
Busca una conexión.
Obvio que no,
Sólo soy una tonta que piensa
Que el amor es también para ella,
Que por alguna razón, podrías quererme.
Y me regaño a mí misma por pensarlo,
Por pensar que podrías tal vez fijarte,
Mientras mis ojos siguen clavados en tus labios,
Sin intención alguna de moverse.
Pareces sentirlo, como flechas en la comisura,
Y te vuelves hacia mí, sin saber siquiera,
El efecto que me provoca eso;
El efecto que me provocas tú.
Me quedo quieta, congelada,
Pero por alguna razón, tampoco quieres marcharte,
Y fijas tus ojos profundos en los míos
Por unos segundos que se hacen años para mí.
Sonríes de lado y te apartas,
Incómodo por la situación;
Seguramente parezco patética
Mirándote de esa manera.
Tus ojos profundos
dejan de ser míos
Y vuelven a ella,
Olvidándose, seguramente,
de mi existencia.
Y en ese momento,
Vuelvo a ser la tonta que piensa
Que el amor es también para ella,
Que por alguna razón, podrías quererme.
-H
