UN ERROR

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Una vez tenía olvidado al chico que al fin y al cabo me marcaría (y a día de hoy, a pesar de no tener ningún sentimiento romántico hacia él, sigo sintiendo algo en el estómago, como las cenizas de algo que una vez fue precioso), conocí a otro al que no quise por asomo igual que al anterior. No le llegué a escribir en el momento en el que estábamos bien porque nunca me admití lo que yo sentía por él, al igual que lo que él sentía por mí —claro, que si podía vivir sin escribirle, no sentía nada del otro mundo. Por eso, el primer poema dedicado exclusivamente a él, fue del momento en el que las cosas empezaron a ir mal. Aunque, después de todo, solamente fue un amor de verano que yo tomé como algo más.

Jueves

Jueves tenía que ser.
No hay un solo día de la semana
Que me resulte más poético que este.

No me preguntes por qué el jueves,
Sería como preguntarme por el color de la brisa
O por la razón de que escriba.

Así que llegaste puntual por la mañana
A contarme el jueves
Que tanto ha dolido escuchar de tu boca.

Y me partí por dentro
Cuando también salió ese jueves de la mía,
Que pasó a darnos nombre.

Tal vez tenga el jueves
Clavado en mí cual astilla.
Y, joder, duele.

-H

Poesía o algo asíHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora