De pronto estoy sola,
Con palabras vacías,
De las que se escriben por escribir.
Busco un libro que me consiga enganchar,
Una pieza que terminar de interpretar,
Una canción que dejar acabar,
Un poema que me haga llorar.
El problema no es el libro,
La pieza, la canción o el poema;
El problema soy yo,
Que me aburro de mí misma,
Como si mi compañía no bastase.
Mucho me temo
Que es la suya la que añoro,
La que me hace sentir un poco más llena,
Un poco más alegre;
La que me hace sentir.
¿Su sonrisa?
Mi locura y mi cordura,
Mi melodía y mi silencio,
Mi perdición y mi brújula.
Curioso cómo de un poema desinspirado,
Acaban saliendo hasta las rimas;
Será que su risa me inspira.
El libro que no quiero dejar de leer un instante,
La pieza que es maravillosamente interminable,
La canción que resuena en mi cabeza aunque no esté puesta,
El poema que me hace llorar y reír a sus anchas;
Él.
-H
