No sé bien por qué escribo esto,
Nunca se me dieron bien las despedidas,
Pero parece que hoy no hay más remedio,
¿Y por qué no con poesía?
En algún libro leí
Que el olvido es inevitable,
Y aunque todos lo sabemos bien,
Hagamos como si nada,
Y cometamos la ironía que es
Olvidar el olvido.
No soy una gran pérdida en vuestras vidas,
Y creo que no lo sabéis,
Pero vosotros lo sois en la mía;
Como un vacío irremplazable
Que se queda para siempre en mi interior.
Irónico que haya querido que se acabase ya,
Que llegase cuanto antes el verano,
Y cuando llega no puedo evitar encerrarme en mi cuarto
Solamente escribiendo
Sobre lo mucho que quiero madrugar mañana.
Sin darme cuenta,
He dejado pasar de esta manera
Quizás uno de mis mejores años,
Y eso es gracias a vosotros y sólo a vosotros.
No será más que un poema tonto,
Con palabras cursis y rimas estúpidas,
Pero algo tenéis que saber,
Y es que tendréis siempre un huequito en mi interior,
Un hombro en el que llorar
Y una fiel amiga, a la que despedir.
Hasta que se deshilache mi camiseta,
Hasta que la cartulina se consuma,
Hasta que deje de visitaros;
Hasta siempre.
A/N. Estas palabras van dedicadas a un grupo de personas a las que no quiero olvidar, mi clase de este año. Hasta siempre chicos, no me olvidaré de vosotros y espero que vosotros tampoco de mí.
-H
