Scarlet
Días después del entierro de mi padre, miraba a mamá mientras tejía una cobija para la pequeña Rosalie.
Desde hacía días tenía un enorme nudo en el estómago, que no se iba, ni siquiera cuando disfrutaba de un tiempo a solas. No, miento, eso era peor.
Porque significaba que estaba sola en mi recámara, y de solo acordarme todo lo que por fin James me hizo esa noche, ahí.
De cómo mis sábanas y mi piel se sintieron tan frías después de su partida al amanecer. De como cada gesto, tan lleno de ternura y pasión aún me arrancaban suspiros. De cómo sus ojos me miraron, adorando cada parte de mi ser, acariciando mi alma. Pues eso no fue solo sexo, fue la conexión entre nuestras almas, una intimidad que solo se puede dar con la persona amada, entregando todo, recibiendo todo. ¡Dios esa sin duda fue mi verdadera primera vez!
Por otro lado ¿Debería avisar a mi madre acerca de lo que pensaba hacer? No, ella me obligaría a cumplir mi palabra para con Bruno.
Y luego estaba Bruno, ¿Cómo decírselo a él sin lastimarlo?
Iba a ser la mayor decepción de mi familia. Mi pobre madre, tanta humillación que le iba a causar.
Peor que cuando Emma, la mayor de mis hermanas, lloró desconsolada durante la ceremonia de su boda, pues ella no deseaba casarse con Sir Robert de Pierce.
¿nunca os lo conté?
Sir Robert, se enamoró, o mejor dicho se obsesionó con la belleza de mi hermana, y no descansó hasta hacerla su esposa. Hasta la fecha yo le tengo reservas, pues aunque Robert demostró ser un buen esposo, padre, y cuñado, su estrategia para llevar a mi hermana al altar son realmente cuestionables. Verán, él siempre fue un gran político, casi llegó a ser Primer Ministro, sin embargo, se aprovechó de sus múltiples relaciones políticas para llevar la carrera de mi padre casi al borde del declive, así que nuestra querida Emma, aceptó ser su esposa, para salvar a mi padre y a todos nosotros de la ruina.
Luego se casó Celine, ella trajó a casa nada menos que a un muy enamorado Conde.
Sin embargo, su esposo, Dorian Betwick, Conde de Foley, dejó en el altar a su anterior prometida, por mi hermana, un total escándalo.
Pero mi historia iba a ser peor incluso que la de Vivian.
Ah porque Viv había sido la peor de todas. Ella siempre había sido la más rebelde, todo lo contrario a mi. Era de esas señoritas que se escapaban de casa y tenían amistades no muy favorecedoras.
Conoció a su esposo, Jonathan Grace, en un baile de la baja nobleza.
El, entonces, soldado Grace, era joven para su cargo, impetuoso y atrevido, al igual que Vivian.
En resumen, se enamoraron y escaparon juntos, después de que mis padres los encontrarán "besandose" a mitad de la noche en la recamara de ella. El problema verdadero era que, Jonathan Grace era pobre, sin título, sin tierras, un huérfano que había entrado al ejército sin nada más que su determinación. Y Vivian como hija de un Conde debía contraer nupcias con alguien de mejor posición. Su boda secreta fue completamente indignante.
Mis pobres padres y mi familia entera, quedamos hundidos en la deshonra.
Con el tiempo, la sociedad olvidó el incidente, mis padres perdonaron a Vivian, y mi padre persuadió en la milicia para ascender a Jonathan al cargo de General.
Oh pero ya me imagino como le contarán mis hermanas, mi historia, a sus hijas.
Scarlet, la más pequeña, la más recatada, resultó ser la peor de todas. Primero, una solterona, luego casada por interés con un hombre mayor, amante del propio hijastro, engañada, divorciada, prometida para segundas nupcias a un buen partido al que abandonó por el libertino hijastro.
El único que no le causó problemas a mi madre, sin duda, fue Emilian.
Pero ¿Realmente importaba lo que sociedad pensara de nosotros?
. . . . . .
La mañana del día en que James y yo quedamos de acuerdo, recibí una nota de él. Me estaba dando la dirección y la hora en donde nos veríamos.
Sin si quiera pedir la ayuda de mi sirvienta, preparé un equipaje ligero en la soledad de mi habitación. Y mirando la estancia en donde pasé tanto tiempo de mi vida, sentí el pesar del sacrificio que hacía por amor.
Ese remordimiento fue el que me impulsó a dejar escritas cartas de disculpa, para mi madre, para mis hermanos, y una más para Bruno. Me sentía tan cobarde de no haber podido decirle todo a la cara.
Solo me quedaba esperar.
. . . . . . .
A las tres de la tarde me dispuse a partir, subí a mi habitación cuando todos se reunían para el almuerzo, así sería menos notoria mi ausencia.
Ni siquiera me cambié el traje de casa.
Acababa de cerrar por completo mi maleta cuando escuché la puerta abrirse. Al girarme, no pude creer mi mala suerte.
Bruno me miraba extrañado desde el umbral de mi puerta.
-¿Bajarás al almuerzo?- me preguntó mirando fijamente mi maleta. Yo no pude sentirme menos mal.
-Dejame explicarlo...Yo...-Dije. pero simplemente no encontraba palabras para excusarme ante él, que tan bueno había sido conmigo.
Su semblante cambio totalmente. De pronto su rostro me miraba serio, como cuando se encontraba en un juzgado.
-Te irás con él ¿cierto?- preguntó sombrío. De pronto quise llorar, aunque eso pareciera realmente hipócrita.
Sin embargo, asentí.
Estaba avergonzada, y a pesar de eso, levanté la cabeza. Bruno tenía que saber perder.
Tomé mi equipaje y me acerqué a la puerta, él no iba a impedirle ser feliz de una vez por todas.
-Lo amo con toda mi alma...-declaré ante su sería e inexpresiva mirada.-...Lo intenté Bruno, intenté olvidarme de él y amarte a ti pero...
Él negó sin decir una palabra, y simplemente, tomó mi rostro en sus manos y me besó.
Fue extremadamente dulce, como si no estuviera enojado o dolido.
Pero no sentí ni siquiera un poco de lo que con James.
-Ahora vete.-me dijo Bruno con un susurro, mientras se alejaba de la puerta y me abría el paso.
Sus ojos estaban un poco llorosos al igual que los míos.
Yo sonreí con disculpa.
-En verdad te deseo que encuentres a la mujer que te merezca y que te haga feliz...-Le dije antes de salir por completo de mi habitación e irme sin mirar atrás.
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N/A: bien bien. Ufff
Ya casi....
Ya casi....
Los extraño, señores y señoritas.
Comments??
Atte.
EmmersonJB
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La Madrastra (Saga Montgomery #1)
Historical Fiction"Estás destinada a encontrarte a una persona, la que, de una u otra forma deberá compartir contigo cierto espacio, cierto tiempo y ciertos sentimientos. Pero la vida no es un cuento de hadas y a veces no hay finales felices. Tal vez casarse con él...
