James
-Seré un idiota si quieres, pero sabes que es cuestión de tiempo, considerando la frecuencia con que lo visitas en su consulta... - le dije. Siempre me había gustado molestar a Kristen, pues ella no era de esas mujeres que hacían drama por todo.
-¡Oh Jamie eres tan gracioso!-dijo sarcástica. A veces me impresionaba que ella, tan educada que era en sociedad, conmigo se comportara de esa manera tan impropia.-... Pero no digas estupideces, bien sabes que no puedo tener hijos... - ella rodó los ojos. Aún me sorprendía como ese hecho no la afectaba en lo más mínimo.-... Sino querido, pregúntate cuantos hijos tuyos no habría parido.
No evité soltar una carcajada.-Mios y de tantos otros... Ya sabes... América, Nueva Zelanda.... ¿Cómo se llamaba el ballenero?... - le dije entre carcajadas ¡Dios ella era peor que yo! Era una completa guarra.
Pero aunque ella estaba divertida, eso no evitó que me golpeara el hombro.
-¡Jamás estuve con un ballenero!... - dijo con un adorable puchero. Pero de pronto su mirada cambió. De pronto estaba seria.-... No puedes estar dudando. Me lo debes James, lo sabes. Perdí toda oportunidad de un buen matrimonio por ti, porque te amaba y tu... Solo jugaste conmigo en ese entonces... - y cada día me arrepentía de eso. Yo fui su primera vez, y ella la mía, eramos unos críos estúpidos con hormonas alborotadas, solos, por casualidad en una cabaña alejada. Además de que yo estaba mal, estaba muy molesto con mi padre, estaba confundido, y acababa de llegar a escena Caroline Windshid. Y aunque quería a Kristen, yo era un desastre, me aproveché y no me importó, pues yo no deseaba que mi primera vez fuera por una venganza. Vaya, realmente era una paria de persona.-... Yo callé y ahora ya no me afecta en lo más mínimo. Pero bien sabes que me lo debes.
-Eres una cobarde, pequeña Kitty... Una verdadera cobarde al igual que ese Copley.- le respondí culpable. Pero, mejor que ella se enfocara en su proia cobardía en lugar de la mía.
Ella sonrió.-... Lo sé Jamie, créeme que lo sé. Pero, simplemente no encuentro otra manera.
Tomé su mano y sonreí.-... La encontraremos Kitty, te lo prometo.
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Scarlet
La mañana en la que Bruno llegó a casa, había niebla y hacía frío, y aún así, tanto Lady Halliburton, Eloise y yo salimos a recibirlo. Pude notar su carruaje atravesar la entrada de Ameliztown, al pie de la colina, y fue cuando realmente me puse nerviosa.
Ya había tomado mi decisión. Y esperaba que él no se lo tomara a mal.
Sin embargo, al esperar ansiosa su llegada, casi recién levantada de mi cama, en bata nada menos, no pude evitar sonreir, pues, bien podía imaginarme viviendo muchas mañanas idénticas a esa misma. En ese mismo paraje, con esa misma vista.
Eloise se precipitó a alcanzarla antes de que él bajara del carruaje, para recibirlo entre abrazos y emocionadas sonrisas. Sin duda, esa niña tenía un enamoramiento con Bruno. Me sentí tan culpable de que él no la correspondiera.
Él sonrió en cuanto me vio, e inmediatamente se alejó de su hermana, para venir a mi, dejandola con el gesto destrozado. Tal vez mi decisión, no era lo mejor.
-Que gran recibimiento.- dijo después de saludar a su tía.- ¿Habéis pensado en lo que hablamos?
Su pregunta intentó sonar relajada, simple, sin sentimiento. Pero yo conocía lo suficiente a Bruno, como para tener la certeza de la ansiedad bien escondida detrás de esa falsa fachada.
-hablaremos después del desayuno.- le susurré y salí de ahí. Inmediatamente fui a mi habitación, y pedí que me trajeran mis alimentos allí. Ni loca dejaría que nos inundara una charla absurda, teniendo ese enorme asunto por tratar.
De mi cajón saqué el periódico en el que Lady Halliburton encontró el anuncio de James.
Y viendo su foto, suspiré.
Ese hombre era malo. Malo para mi, y para la pobre chica que sería su esposa. En el fondo era tan vil como siempre me supuse, pero.....
No. No. Y no.
No. No era capaz de hablar mal de él.
Pero yo era fuerte, yo lograría reponerme de ésta garrafal caída.
Horas más tarde fui a buscar a Bruno en su despacho, en el fondo realmente agradecía el hecho de que no intentará presionarme.
Con las piernas un poco temblorosas entré en su oficina. Él simplemente dejó de leer lo que tenía en el escritorio. Así, sencillamente, sin oalabras, ambos tomamos asiento en un sillón frente a la chimenea. Su mirada se veía ansiosa.
-¿Y bien? - preguntó. Yo suspiré, en serii esperaba que no se lo tomara a mal.
-Bruno... - dije. Dios estaba realmente nerviosa, como jamás había estado con él.-... No contraeré nupcias sino hay amor de por medio, de eso no tengo ninguna duda. Y tu realmente mereces que la que ses tu esposa te adore con cada parte de su ser, y yo, por el momento no soy esa mujer. Por lo tanto, no me casaré contigo sino te amo. Es injusto tanto para mi como para ti.
Esperaba que no hubiera sonado tan duro a como se oía en mi cabeza. Pero él bajó la cara, mientras asentía, tal vez en el fondo él ya sabía esa respuesta.
-Te entiendo, no volveré a insistir... - dijo sin mirarme.-...por otro lado...
Yo tomé su rostro en mis manos, él debía mirarme a la cara, y no simplemente intentar cambiar el giro de la conversación como frecuentaba hacer en los juzgados.
-por otro lado, yo confío en ti, de eso no tengo duda, eres una persona maravillosa, a la que creo puedo abrirle mi corazón...-dije. Su sonrisa se formó con mis manos de marco, el brillo regresó a su mirada, yo también sonreí.-... Te daré una oportunidad, Bruno. Me parece que la mereces. Enamorame y veremos en un futuro a ver qué sucede.
Él sonrió un más, tomó mis manos entre las suyas y ambas las besó. Cielos, eso era tan distinto.
-Veremos... - dijo. Él soltó mis manos, y debo admitir que me habría gustado que me besara, pero no lo hizo, no era su estilo.-... Lamentablemente yo no te tengo tan buenas noticias. Durante mi visita a Londres, visité a tus padres.
De pronto el ambiente cambió, al igual que mi ánimo. El frío de afuera, de pronto también se sentía en la estancia, aún con la chimenea encendida. Había habido reportes de una epidemia de cólera en Londres, ¿a quién perdería? Temí lo peor.
-Lord Coninham... Tu padre... Está muy enfermo.- dijo.
Vaya, que novedad. Mi instinto de nuevo, no se equivocaba.
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N/A: publicaré ahora para que ya no me odien tanto.... Aunque..... Tal vez lo hagan más.
:s
Comments?
Atte.
EmmersonJ.B
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La Madrastra (Saga Montgomery #1)
Fiction Historique"Estás destinada a encontrarte a una persona, la que, de una u otra forma deberá compartir contigo cierto espacio, cierto tiempo y ciertos sentimientos. Pero la vida no es un cuento de hadas y a veces no hay finales felices. Tal vez casarse con él...
