Escurriendo esperanzas

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Ya no deseo seguir escurriendo esperanzas.
Anhelo que estas se queden conmigo.
No debo retener en esta caja cristalina y frágil,
el fiero torbellino que no logra liberarse.

El hilo se acaba y las puntadas que faltan son interminables,
mis manos ahora cansadas tienen ampoyas y tiemblan.

Se sacude el suelo por el que logro apenas andar,
ya no quiero tropezar,
ya no quiero caer,
mis piernas no deben ceder ante la avalancha de nubes.

Ocaso y aurora convergen, colisionan volviéndolo todo confuso.

Ya no deseo seguir escurriendo esperanzas.
Anhelo que estas se queden conmigo.

Un Momento de QuietudHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora