Cerré mis ojos,
intenté no ver nada.
Sin embargo cual si fuesen fotografías, una película...
Ahí estabas nuevamente llenándome de sonrisas,
de calor que llegó a ser asfixiante.
De besos necesitados.
De agonía interminable.
Ahí estabas, puntual.
Como invierno tras otoño.
Como noche tras el día.
Como muerte y soledad.
Desee morir, más no podía,
no debía.
Desee luchar,
pero la fuerza abandonó mi ser cuando decidiste zarpar.
Cuando la brisa tocó mi rostro, apacible, suave...
haciéndome estremecer, abrí las ventanas
-estaba lloviendo-
Lluvia, tormenta, huracán se formó.
Impotente y al final resignada baje la mirada
y este en su fría calidez me abrazó.
Me empapó.
Mas aún se sentía árido dentro.
No fue suficiente guardar la calma, así como repentinamente llegó,
se marchó.
Desesperación, angustia.
Mis esfuerzos fueron en vano
Ya era tarde.
Muy tarde.
Algo se desliza por mi rostro.
¡Lágrimas!
¿Cuándo aparecieron nuevamente?
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Un Momento de Quietud
Poesia"Cuando todo esta en paz o en calamidad absoluta, cuando los últimos sonidos de una sonora avalancha se dispersan o comienzan de nuevo en una danza sin fin..." (Fragmento, Un momento de quietud") Si algo llega a su final de forma inesperada, ¿no es...
