Ya no creo, ya no espero.
Con sólo piedras a mis pies cansados
y cenizas hacia el cielo.
Ya no busco, ya no ahnelo.
Con sólo marcas en la piel
y mi máscara de velo.
Ya no creo, ya no espero.
En los lazos de esperanza que me ataban.
Porque se rompen fácilmente mientras hablas.
Mientras llegas me abrazas
y luego escarbas
mis cimientos nuevamente.
Porque sólo deseas romperme dulcemente.
Ya no creo, ya no espero.
Las líneas del dibujo han sido falsas por completo.
Ya no veo lo colores que pintaron el espejo.
Ya no existe, lo perdiste.
Lo perdiste entre las sombras,
en las sombras donde lo metiste.
Ya no creo, ya no espero.
Yo no espero de tus labios
ya más besos.
Ya no quiero que me roces
con tus dedos.
Porque queman.
Porque queman y desgarran
los tejidos que aún me quedan.
Y te marchas.
y te marchas nuevamente abandonando los proyectos.
Simplemente ya no creo,
ya no espero que camines de regreso,
vete lejos.
No me busques porque no te pertenezco.
Porque ya no creo,
porque ya no espero.
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Un Momento de Quietud
Poesia"Cuando todo esta en paz o en calamidad absoluta, cuando los últimos sonidos de una sonora avalancha se dispersan o comienzan de nuevo en una danza sin fin..." (Fragmento, Un momento de quietud") Si algo llega a su final de forma inesperada, ¿no es...
