Los focos de mi calle están ausentes,
y quienes la transitan, muy ansiosos.
Pues la bella dama aquí presente,
es objeto de tretas de mañosos.
Detrás de las sombras intermitentes,
que distinguen mis desvelados ojos.
Percibo las figuras adyacentes
a los lirios y crisantemos rojos.
Con paso lento ahora avanzo,
por este llamado sendero incierto.
Mientras inquisidores miradas lanzo,
mis ojos se cierran en desconcierto.
Pues los focos de mi calle están ausentes
y los que la transitan, muy ansiosos.
Ahora las cosas han sido diferentes,
pues luz, no han vuelto a ver mis ojos.
ESTÁS LEYENDO
Un Momento de Quietud
Poesía"Cuando todo esta en paz o en calamidad absoluta, cuando los últimos sonidos de una sonora avalancha se dispersan o comienzan de nuevo en una danza sin fin..." (Fragmento, Un momento de quietud") Si algo llega a su final de forma inesperada, ¿no es...
