Me extrañé al ver a ese joven, era bastante alto pero no tenía alas, no podía ser él. Además, probablemente, todo habría sido un ridículo sueño.
-Perdona, ¿Acaso te conozco? ¿Cómo es qué sabes mi nombre? -le pregunte confusa observándole mejor; parecía un muchacho de unos diecisiete años, con pelo revuelto y claro, unos increíbles ojos verdes claros...
Él me miro de arriba abajo, desde las botas hasta mi larga melena color miel. Estábamos en mitad del pasillo, un viernes por la mañana, y yo llevaba sin asistir a clase desde mi desmallo. Ahora me encontraba allí, frente aquel muchacho, mi instinto era bastante extraño puesto que no me decía "huye de aquí" sino más bien "confío en él". Como os decía parece ser que en mi cabeza ya están de unas vacaciones adelantadas, puesto que el echo de estar con delante un chico muy atractivo y misterioso no me hacía alejarme de él.
-¿Quién eres? -le exigí saber alejándome de él -Respóndeme -ser borde es una cualidad que me agrada bastante, a pesar de ello, puedo llegar a ser muy abierta con la gente y caerles bien fácilmente, pero al principio me gusta ser fría para, tan solo, poder observar sus reacciones.
- Te conozco desde que eras pequeña, te he estado observando durante todos estos años, te has convertido en toda una jovencita, me alegra ver que sientes curiosidad por saber quién soy -me respondió el joven con una blanca e impecable sonrisa en su rostro, parecía agradarle aquella curiosa conversación, pero yo creo que había llegado a preferir las aburridas lecciones de matemáticas.
- Muchas gracias por responder a mi pregunta -le solté sarcásticamente intentando no perder los nervios con este muchacho, cogí mi mochila, la cuál había dejado en el suelo y me di la vuelta, lista para seguir andando por el pasillo por el pasillo.
Él se quedó quieto unos instantes, después me agarró del brazo y se puso delante mía.
-No sabía que te interesara tanto mi nombre -me dijo con una sonrisa divertida- puedes llamarme Jake, entraré mañana mismo en el instituto -me quedé boquiabierta pero el muchacho no reaccionó, seguía mirándome fijamente a los ojos, pareció gustarle ese azul parecido al mar que poseía.
Intenté reprocharle y explicarle que no tenía siete años pero, de repente, empezó a sonar el timbre de las clases, todos salían rápidamente para merendar y tomar el aire. Me di la vuelta un instante y el misterioso muchacho había desaparecido. Extrañas ideas empezaron a rondar por mi mente ¿Y si realmente fuera un ángel?¿Y si pudiera responder todas las dudas que he tenido desde que era pequeña? Ojalá pudiera saber por qué soy diferente, por qué tengo sueños extraños con ángeles y demonios, por qué soy diferente.
Sentí la necesidad de buscarlo, las ganas de preguntarle todas mis dudas, de saber si realmente es quién dice ser...
Pasé todas las clases viajando por los pensamientos que rondaban por mi mente. Alguien me llamaba, era Cloe.
-¿Qué ha pasado?¿Cómo es que no has asistido a clase en toda la mañana? Me dijiste diez minutos...-me preguntó alterada mirándome con sus grandes ojos café, mientras tanto la profesora de matemáticas explicaba la "interesante" lección de hoy, siento decir que estaba equivocada, prefería la conversación con Jake a esto; dormir podría ser la mejor manera de aprovechar aquel valioso tiempo.
-No te lo puedo contar, aquí no -le respondí agarrándola del brazo y saliendo de clase con el timbre de la finalización de la clase. La llevé hasta un pequeño cuarto que era del conserje, pero solía ser nuestro escondite para hablar.
-¿Qué es lo que te pasa?¿Estás algo nerviosa no crees?
-No te vas a creer lo que me ha pasado hoy...-le dije contándole toda mi historia mientras ella miraba sin creérselo.
-¿Y dices que estaba buenísimo?¡Pues preséntamelo! -me respondió ella sin importarle el resto de mi historia.
-Cloe -le dije calmándola- no sé nada acerca de él -ella me miró con cara de asombro mientras el timbre de que las clases acababan sonaba- te llamo después.
Obviamente, Cloe no pareció creerse mi historia, aunque he de reconocer que yo tampoco acabé de creérmela, sin embargo sobre el muchacho si que pareció haberle gustado mi descripción.
Volví a mi casa cansada debido al ajetreado día que había tenido, mis padres estaban fuera todo el fin de semana por motivos de trabajos, ya que ambos poseen viajes de trabajo. Este fin de semana era uno de esos viajes, así que estaba completamente sola. Me esperaba una tarde increíblemente aburrida; o por lo menos, eso creía yo. Entre a mi habitación y grité.
-¿Qué haces aquí?¡Llamaré a la policía de inmediato si no desapareces de mi habitación ya! -le dije furiosa al mismo muchacho que se me había presentado de vuelta a las clases. Estaba sentado en mi cama, como si llevará horas esperándome, observaba los dibujos que tenía esparcidos por la habitación, la mayoría eran ángeles y demonios entre otros personajes mitológicos procedentes de mis sueños.
-¿Y qué harás sola sino toda la tarde? -me respondió alegremente leyendo mis pensamiento- si lo prefieres me voy y resuelves tus dudas con la almohada...-lo había vuelto a hacer.
-No, espera -le respondí cuando ya iba a salir por la puerta- ¿Responderás a mis preguntas? -la verdad es que tenía una larga lista de preguntas para realizarle, empezando por quién es realmente y siguiendo por qué coños hacía aquí.
-Si. Pero verás... tengo dos entradas para un concierto de Godday, quizás te apetecería venir -me dijo guiñándome uno de su bellos ojos verdes; yo amaba a ese grupo de música.
-¿Cómo se qué puedo fiarme de ti? -dije con cierta curiosidad -No sé nada acerca de ti.
-No se por qué me preguntas eso, sabes que puedes confiar en mi, lo supiste desde el principio, tu corazón te lo dijo -me comentó con un brillo en sus ojos y una amplia sonrisa en el rostro -Además, responderé a todas tus preguntas y cuando tu quieras te acerco a casa, si te sientes más segura puede venir Cloe también, le conseguiré otra entrada.
¿Cómo sabría quién era Cloe? En realidad si que sabía que podía confiar en él, pero si Cloe venía me sentiría más segura y menos incómoda.
-¡Estupendo! Pero... también necesitaré saber quién eres -le dije todavía algo desconfiada. Esta era la típica pregunta que me llevaba rondando toda la mañana, la verdad era uno de estos día que creías que te había pasado de todo cuando todavía no era ni por la tarde. En fin, ya sabréis como cuando dices estas frases siempre ocurre algo peor, pues señores le confesaré que además soy la gafe número uno.
-Soy Jake, tu Ángel Guardián.
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Holaa!! He leido todos vuestros comentarioos y os agradezco muchísimo. Y si es que será que tengo a los mejores lectores del mundo!!♡♡
Os recomiendo leer una historia que seguro que os gusta: "Tan solo 24 horas"
¡Capítulo dedicado a Esther !
Tengo en mente cambiar la portada del libro, os aviso para que no os extrañéis si la veis diferente, creo que os gustará más que la de ahora ;)
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Un don neutral
Paranormal"No será una chica cualquiera, su misión es esencial, sus poderes serán especiales e increíblemente poderosos, podrán ser utilizados tanto para bien como mal, tened cuidado pues la muchacha no cederá su alma a ninguno de los dos, tan solo será neutr...
