Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

38

8.4K 556 32
                                        

Corrí como una niña pequeña hacia una pequeña toalla que estaba en la arena y me senté para luego empezar a jugar con la arena

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Corrí como una niña pequeña hacia una pequeña toalla que estaba en la arena y me senté para luego empezar a jugar con la arena. Dios hace mucho que no toca la arena.

Diego llego y se sentó detrás de mi. Puso su mano sobre mi hombro y comenzó a besar mi cuello.

-Diego...

-Mmm

-Nos pueden ver aquí

-Pues que lo hagan y que sepan que eres mía-Susurro con voz ronca.

Siguió besando hasta que llego a mi punto sensible haciéndome retorcerme de la risa.

-Ay Dios, para -estalle en carcajadas.

El me miro con el ceño fruncido.

-¿Que pasa?

-Nada nada, olvídalo-respondí controlándome de la risa.

***

-¡Oye Erika!, en la noche habrá una pequeña fiesta en un bar cerca de por aquí.-dijo Jerry acercándose a nosotros, ya era tarde y nosotros aun seguíamos en la playa. Hace como una hora, Diego y yo nos metimos al agua. Pense que nos iba a dar menos calor porque de verdad me estaba cocinando ahi en el sol, pero nos dio tanto frió que ahora estamos con una toalla tapándonos.

-Gracias por avisarnos, pero no vamos a ir.- Le conteste.

-Oh claro-le sonrio a Diego- No hay problema, están ocupados.

-Si, pero aun así, nos alegra que se haya molestado en invitarnos-dijo Diego.

-No pasa nada, iré con tu padre, pero a lo mejor Sean ira, les contare lo que suceda. Sera en la noche.

***

Ya era de noche y papa dijo que mejor fuéramos a nuestra habitación así que eso hicimos. Nos despedimos de ellos y como no encontramos a Sean pues nos fuimos solamente Diego y yo.

Una vez que estuvimos dentro del hotel, subimos al elevador en un total silencio.

Cuando llegamos a nuestro piso entramos a la habitación que estaba completamente oscura y dejamos nuestra toalla en un sillón que estaba cerca de la puerta.

-Estoy aburrida...-suspire dejándome caer de espaldas en la cama.

-Todavía me debes un show -murmuro Diego recostándose a un lado de mí.

-¿Cómo?-sinceramente no lo había escuchado. Estaba pensando en Sean. Demonios él siempre me deja por otra que es mayor que yo, tiene buen cuerpo y es rubia. ¿Cómo se supone que tengo que actuar ante eso? Él a cometido muchos errores respecto a nuestra relación que aún no sé qué tipo de relación es, y yo que soy bien estúpida, se los dejo pasar.

-Si quieres me lo puedes dar mientras te quitas la ropa lentamente no lo sé, sorpréndeme -dijo Diego.

Espera

Mi pequeña mateHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora