CAPÍTULO XV

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Los ojos de Jungkook se abrieron como platos cuando Hani se acercó repentinamente a él, haciendo que su pulso acelerase por momentos. ¿Porque no había empezado en sentido contrario?

La chica ladeo la cabeza, mirándole fijamente a los ojos, haciendo que sus narices encajasen cuando el frío trozo de hielo rozó los labios de Jungkook. Podía sentir la cálida respiración de la chica sobre su rostro, y su dulce perfume le volvió loco. Hani parpadeó lentamente, soltando poco a poco el agarre de sus labios a medida que el chico apretaba el suyo al otro lado del hielo. Estaban cerca, muy cerca. Tanto que...

- ¡Mierda!- exclamó Jungkook cuando el hielo resbaló de su boca.

Hizo el ademán de llevar una mano hacia el hielo, pero todos los invitados gritaron. Todos menos Hani, quien miraba el cubito con horror. El pedazo de hielo había caído justo en la entrepierna del castaño.

- No jodas que tengo que recogerlo yo.- susurró. Luego se giró bruscamente hacia Jin- No tengo que cogerlo yo, ¿verdad?

- Lo siento.- río Jin, encogiéndose de hombros asintiendo- Son las reglas.

Los labios de Hani se contrajeron en una fina línea. Jungkook estaba tan nervioso que ya no había forma de controlar su ritmo cardíaco, así que apoyó sus manos hacia atrás, jugando con las tiras de la alfombra, disimulando su nerviosismo. Hani le miró a los ojos indignada, y él pudo divisar un leve rubor en sus mejillas.

Todos silbaron cuando la chica inclinó su torso hacia sus pantalones, gruñendo y juntando sus manos tras su espalda. Jungkook notó presión en su pantalón cuando los labios de la chica tocaron el hielo, que le estaba congelando la piel bajo sus bóxers húmedos. Demonios, gran momento para tener una erección. ¿Pero quién no iba a tenerla? Casi parecía que... vaya, que era imposible no malpensar. Escuchó a Hani bufar, intentando apartar el pelo que caía sobre su cara para poder coger el hielo de una vez por todas, pero tenía las manos atadas así que Jungkook llevó cuidadosamente su mano a su cabeza, apartando un mechón de pelo que le tapaba el rostro y posándolo tras su oreja. Hani estaba roja como un tomate. Levantó finalmente la cabeza con el hielo entre los labios, y Jungkook notó como el calor le invadía el cuerpo. Jadeaba, con la frente moteada de pequeñas gotas de sudor, las mejillas rosadas, los ojos brillantes y los labios en forma de O alrededor del hielo. Era tan... bonita. Sí, Kim Hani era bonita, no tenía por qué negarlo.

La cabeza de la chica se acercó a la suya rápidamente otra vez, haciendo que la presión en los pantalones no cediese ni un milímetro. Dios Santo, si no dejaba de jadear de ese modo eso no se iba a calmar de ninguna manera.

- Cegjlo.- murmulló con la boca llena- O de mtgre.

- ¿Qué?- Rió Jungkook, fingiendo no entenderla, aunque eso había sido un claro "cógelo o te mataré".

Hani apretó el hielo con fuerza contra los dientes de Jungkook, que se abrieron y rodearon el hielo con firmeza. Por un momento pudo notar su labio superior rozar con el de la chica, que retiró la cabeza rápidamente y se arregló el pelo, fingiendo que nada había pasado.

El hielo tardó demasiado en dar toda la vuelta así que acabó deshaciéndose en la boca de Haeri, aunque a ella pareció no importarle y empezó a besuquear a Jin descaradamente, quién le siguió el rollo. El juego se deshizo al instante, pues Namjoon y Hyun también empezaron a darse el lote, y los demás sacaron sus teléfonos móviles.

Hani se dejó caer en el sofá, observando de reojo como Jungkook jugaba al Piano Tiles mordiendo su labio inferior. Eso había sido incómodo, muy incómodo. Había podido notar lo duro que estaba cuando había bajado a recoger el hielo, y lo peor es que fuera de desagradarle, le había gustado saber que el chico se había encendido de esa forma. ¿Porque esa era su intención verdad? Vengarse. Solo era venganza, y ahora estaban empate.

The Last [JJK] - EDITANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora