Solucionando problemas ☆

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Narra Karol

Me levanto sintiendo el frío viento en mi cuerpo, las sabanas están tiradas en el piso, seguramente nos movimos demasiado en la noche.

El otoño ya llegó y se siente ahora el cambio, los vientos son más fríos y algunas hojas ya comienzan a caer.

Bajo a preparar un café y luego vuelvo con Carolina para entregarle el desayuno.

-Buen día -la despierto. Ella friega sus ojos y luego me sonríe.

-Good morning -saca su lado estadounidense mientras agarra el café, siempre me dice algunas palabras en Inglés, le ayuda hablar así en su día a día ya que luego quiere estudiar como traductora de varios idiomas.

-¿Que planes hay para hoy? -me siento a su lado disfrutando del líquido

-¿Deprimirme hasta que Agustín decida hablar conmigo?

-No, no, no -ríe. Vamos a pasar una linda tarde, o al menos hasta que tengas que verte con Agus.

-Veamos vídeos graciosos -yo acepto, eso siempre nos sube el ánimo, nos olvidamos de todo por unos minutos, nos reímos de las desgracias de los demás mientras olvidamos un poco las nuestras.

La mañana pasó, y con ella también la tarde, y eso significaba que Carolina y Agustín se van a ver, nunca vi tan nerviosa a mi amiga como en estos momentos, nada la calma, su mente no puede pensar en otra cosa que no sea él.

-Inhala, exhala -le ayudo a respirar aunque sé que es inútil.

Creo que fue buena idea acompañarla, Agustín espera por mi amiga en la esquina del parque, mientras su mejor amigo está a su lado luciendo tan hermoso como de costumbre, ni siquiera se esfuerza por hacerlo.

-Bien, tú puedes -la empujo un poco, ella sonríe y va hasta él.

-Somos buenos amigos -Ruggero se recuesta sobre un árbol mirándome.

-Así es -voy hasta él para darle un suave beso en sus labios.

-Sabes, ellos no van a terminar, o por lo menos no ahora -ríe.

-¿Por qué lo dices? -pregunto verdaderamente intrigada, tal vez él sepa algo que yo no.

-Él nunca antes me habló tanto de una chica como de Carolina, de verdad le gusta, y eso no se termina de un día para el otro, además, ni siquiera tuvieron una pelea.

De verdad le creo, y confío en lo que dice pero algo no me cierra.

-Pero estuvo raro como por una semana, ¿por qué dejaría de escribirle así de la nada?

-Problemas familiares, pero no es un tema del que pueda hablarte, a menos que él me autorice -son bastante leales, siempre lo fueron así que dejo mis preguntas, al fin y al cabo son sus problemas, no los míos.

Asiento y me recuesto.

-¿Vamos por un helado? -pregunta.

-Claro -respondo sin dudar.

Pasar la tarde con Ruggero no es algo nuevo, pero sigue siendo hermoso como la primera vez.

-¿Vas a tu casa hoy? -sé que él tiene que ir a vivir con su mamá ahora, por más que eso no es lo mejor para mí, pero para él tal vez si.

-Si, ya estoy llevando otra vez mis cosas -se ríe dejandome ver esa sonrisa tan perfecta -No queda tan cerca de tu casa, pero no es exageradamente lejos.

-Eso espero -lo miro, la duda me carcome, nunca antes le había preguntado sobre su familia -¿Y tu padre? -pregunto un poco tímida.

Él no parece incómodo hablando de esto -Falleció -toma un poco de su helado y continúa -Yo era muy chico, no recuerdo mucho de él -alza sus hombros.

Cambiaste mi vida (Ruggarol) [Editando] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora