Nos dejamos llevar... ☆

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Karol

—Karol, acá estás —Agustín llega al baño y yo suelto un suspiro.

—Gracias al cielo estás aquí, y cande ¿se fue?

—No, pero escuchame, vas a salir atrás mío, no te despegues de mí —yo asiento —¡Caro! —Agustín grita.

—¿Si? —llega mi amiga en unos segundos.

—Ay Caro —le digo en un suspiro.

Tenía una mezcla de sentimientos, primero estaba nerviosa por lo que vaya a pasar, pero también estaba tan feliz de que mis amigos llegaran, y avergonzada por lo que acaba de ocurrir.

—Voy a juntar mis cosas y salimos —dice Agustín y yo asiento rápido, ni siquiera podía hablar.

—Tranquila, vamos voy a distraer a cande y ustedes dos salen corriendo lo más rápido hasta nuestro cuarto —asentimos y ella se va.

Vamos, si podemos.

—¿Cómo te fue? Me contaron que te fuiste a Brasil —mi amiga le habla a Candelaria cuando llega a ellos.

—Si, la verdad que fue muy lindo todo.

Agustín termina de agarrar todo, ya lo tenía bastante organizado entonces pusimos en marcha el plan.

Salimos del cuarto y Candelaria estaba de espaldas, no llegué a ver a Ruggero porque pasé como un rayo y no me dio tiempo de mirar nada, pero al fin llegamos al mi cuarto. Nunca pasé tantos nervios como hoy.

Después de un rato entra Carolina con nosotros y Agustín se despide de su amigo y Candelaria.

—Ash ¿que hice? —me tapo el rostro con mis manos.

—No fue tu culpa, quedate tranquila y mañana habla con Ruggero —Caro me trata de tranquilizarme mientras toca mi hombro.

—A ver,  ¿que fue lo que paso? —pregunta Agustín.

—Es que estábamos hablando y bueno, pasaron algunas cosas luego, puede que no hayamos besado —digo un poco apenada.

—Ah ya entiendo todo, pero no es su culpa, la pasión se hizo dueña de ustedes —levanto una ceja sin poder creer que eso haya salido de la boca de Agus.

—No sabia que eras poeta —le dice Carolina entre risas. —No pero ya en serio, nadie tiene la culpa...

—Pero yo pude decirle que no y alejarme de él, tiene novia —me siento en el sillón y suelto un suspiro.

—Él es el que tiene que respetar, el que está "comprometido" por así decirlo con otra persona, si dejó que esto pasara es porque quiso, no sabes si él ya no siente cosas por ella —eso de que dice Carolina tiene sentido, pero a la vez siento que yo me metí y no tuve que haberlo hecho.

—Las cosas con cande no van nada bien —su amigo lo confirma.

—No es una razón para ser infiel. Además, puede ser que él no la ame pero ella a él si. Y los problemas son normales, pueden superarlos y seguir bien, no por eso no se aman o algo así —estoy al borde de las lágrimas y ni siquiera sé porqué tengo esta sensación tan rara.

—Después hablamos Karol, ahora relajate —Caro se sienta conmigo y me sonríe haciéndome ver que todo iba a estar bien.

—Okey —me recargo sobre mis manos y los miro. Sonrío al ver como se miran —¿Y ustedes que? —pregunto levantando las cejas.

—¿Qué de qué? —pregunta mi amiga.

—No se hagan los tontos, ¿que son?

Agustín sonríe.

—Estamos saliendo —responde él todavía con una sonrisa en su rostro.

—¡Son novios! —los abrazo.

—Espera, estamos saliendo, aún no hay nada oficial

—Bueno pero algún día amiga —sonríe. —Que bueno por ustedes.

En serio estoy feliz por ellos, que les salga las cosas bien a mis amigos me alegra, creo que ya me acostumbré al fracaso especialmente en el amor.

—Creo que ya me tengo que ir —Agus se acerca a mi amiga y le deja un beso corto en sus labios, ella automáticamente sonríe y puedo ver como sus mejillas se tornan ligeramente rojas.

Es tan lindo el amor, una lástima que no tenga alguna persona con la cuál experimentarlo.

—Nos vemos Karol —le saludo con la mano y luego de agarrar sus cosas se va.

NARRA RUGGERO

—Estaban todos medio raros —Cande acomoda sus cosas mientras me habla.

—¿Eh? Son ideas tuyas —respondo tratando se sonar tranquilo.

—Para empezar estás nervioso, tu amigo actuó demasiado raro cuando me vio, ni hablar de la chica ¿para qué quería entrar acá? ¿Porqué quería hablar conmigo? Ni siquiera me conoce.

Ella es muy observadora. Además que es difícil no ver que algo pasaba. 

—Amor —la tranquilizo —Si supieras que Agustín está así desde que está con ella, están enamorados y andan juntos por todos lados, y pareciera que están nerviosos pero no, es normal —¿Que mierda acabo de decir?

—Si tu lo dices. Pero eso no justifica tus manera de recibirme, tan seco y vuelvo a repetir, tan nervioso —se sienta en la cama mientras me mira.

—Sabes que lo últimos días no estábamos bien, solo es raro lo que me pasa, pero te aseguro que estoy haciendo lo posible por volver a ser como antes, y perdón si hago cosas que te hacen dudar de mi amor hacia ti —me duele mentirle, pero a la vez estoy siendo sincero, tenía en mi cabeza el plan de volver a enamorarme de ella pero simplemente no pude, Karol cambió todo, y ahora ya ni sé que es lo que quiero hacer.

—Entiendo —lo dice sin muchos ánimos —Cambiando de tema, ¿pedimos algo se cenar?

—Sí, pide lo que quieras yo voy a decirle algo a Agustín y vuelvo.

Y ahí voy yo otra vez a mentirle, pero no puedo dejar así las cosas con Karol, le debo una disculpa y mucho más.

—Ok, me baño y llamo —yo asiento y salgo.

Ni siquiera le pregunté como le fue. Voy a tener que decidirme de una vez porque o sino voy a lastimar a muchas personas.

Llego a la habitación de Karol y toco la puerta, minutos después ella abre luciendo tan hermosa.

Es casi imposible de no enamorarse así. 

—Ruggero —suspira. Parece enojada.

— Puedo pasar? No quiero que cande me vea.

Ella se hace a un lado pero me mira como si fuera a matarme en cualquier momento.

—¿Qué le dijiste que venias a hacer?

—Hablar con Agustín —ella me hace un seña a que le diga lo que vine a hacer en realidad luego de cerrar la puerta.

—Puedes apurarte, por favor —yo asiento. 

—Vine a pedirte perdón por lo que te hice pasar, yo... yo me deje llevar y por mí culpa casi te meto en problemas también —me mira con esa carita tan linda pero ahora tan triste que duele, yo debía hacerla feliz, no esto.

—La culpa fue de los dos, ya está, entre nosotros no va a pasar más nada, pero ahora anda que te espera ella —trata de sonreír pero no pudo.

—Me hace mal verte así, quiero que estés bien, y si eso implica no vernos más lo haré —es algo imposible lo que acabo de decir, pero después de todo se trata del bienestar de cada uno.

—Solo vete ¿si? Necesito pensar todo muy bien —abre la puerta.

Una vez que salgo la vuelvo a mirar.

No quiero perderla. No quiero perder esta oportunidad de poder conocerla mejor.

—Te quiero —sonrío.

Karol me sonríe como puede y cierra la puerta.

Me lo merezco.

Cambiaste mi vida (Ruggarol) [Editando] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora