Capítulo 7: Yulia

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Nací el 20 de febrero en Moscú, mi madre era muy joven cuando me tuvo, se casó con mi padre cuando se enteró del embarazo, jóvenes e inexpertos, mi padre trabajaba muy duro en una fábrica de textiles mientras mi madre de mesera. El dinero no era mucho alquilaron un departamento en donde vivir, los años pasaban y el dinero era cada vez más escaso, mi padre fue despedido de la fábrica intento conseguir otro trabajo pero no lo conseguía, mi madre era la única que nos mantenía, las discusiones entre ellos no se hizo esperar, el alcohol comenzó a ser protagonista de las discusiones entre ellos, Un día simplemente no volvió más, mi madre estaba destruida, ya estaba en la escuela cuando sucedió, 12 años. Después de ese día todo cambio mi madre trabajaba en otro club en la noche. Dormía en la mañana y trabajaba en la tarde en un bar, al cual debía dinero por que empezó a beber. Casi no la veía, cuando regresaba de la escuela ella se iba a trabajar, solo andaba con mis amigos Vlad y timati
Aquel día subimos las escaleras del edificio, Timati jalaba de mí riendo.

-Vamos Volkova, falta poco.

-Ya suéltame Timati, Vlad no nos sigue más. Reía también. Se detuvieron en la puerta del departamento de Yulia empezó a buscar las llaves y abrió la puerta. Vi como mama estaba sentada con un hombre joven, realmente joven, delgado pelo castaño. Mire a Timati

-te veré más tarde Timati. Él sonrió abrazo a Yulia y se retiró.

- Adiós señora. Cerré la puerta y mire a mi madre e Iván extrañada. No había a visto antes a este joven, me intimidaba un poco por la forma en que me veía.

-Yuls, hija, ven quiero presentarte alguien. Se acercó a ella abrazándola, la tomo de la mano y la acerco a Iván. – Él es Iván, recuerdas que te conté de él.

- Hola. Le tendió la mano, Iván sonrió y le saludo igual.

- Debo irme, ahora, pero mañana regresare. Dijo se acercó a la puerta, Larissa le siguió.

-Ya vengo hija. Cerró la puerta detrás de ella. Yulia quedo pensativa, él era Iván, el que había ayudado a su madre a pagar la deuda en un bar y estaba ayudándola con el pago del departamento y sus estudios, era muy joven había pensado, creía que era de la edad de su madre, se acercó al sillón y se dejó caer, agotada.
Los días pasaban e Iván llegaba más seguido a casa después de que regresaba de la escuela lo veía en el departamento, Nos invitaba a comer algún restaurante o llamaba para que le trajeran la comida al departamento. Sin quererlo empezó a gustarme verlo al llegar del colegio, a veces mi madre no estaba pero lo encontraba afuera del departamento y lo hacía pasar me contaba historias del club, en donde era dueño, Me traía algún dulce o algún regalo, tenía solo 19 años, tenía curiosidad de él de su vida. Empecé a enamorarme de él, era atento, ya no frecuentaba a mi madre solo me esperaba a mí. Empezó a traerme flores y a llevarme al club a bailar, con el empecé a conocer las fiestas, la cerveza, el vodka y otros licores los que me parecían como parte de todo lo que era su mundo, me gustaba, me pidió que trabajara para él en el club como ayudante de las bailarinas, acepte porque así estaría más cerca de él pero me hizo prometerle que no dejaría la escuela. Él fue mi segundo amor, el primero fue una chica pelirroja de ojos verde-grises que vi en una revista de algún puesto de revistas, junto a una señora de cabello rojo como ella, empresas Katin decía el artículo. Recuerdo a ver robado la revista y recortado su foto, aun la tenía en una cajita de algunos recuerdos, pero ella era de otro mundo, tan diferente al mío, solo era un sueño, el artículo no hablaba de ella solo de su madre pero decía Elena Katina. No olvidaría ese nombre. Iván empezó a salir conmigo a pesar de las advertencias de Vlad y Timati pero estaba tan ciega por él, lo quería. Mi madre se estero me decía que él no era la persona adecuada para mí que me alejara, que yo era muy joven no le hice caso hasta que era tarde, la vida desenfrenada en el club y las salidas con Iván empezaron a cambiarme, empecé a dejar a Vlad y Timati, comencé a ser mesera en el club, mi madre bebía más y a drogarse más seguido, a veces la veía discutir con Iván pero eso no me cambiaba, empecé a sentir que ya no me importaba nada, ni nadie, solo él, el tiempo pasaba rápido, junto a él, una noche me ofreció bailar en el club, había visto a las bailarinas actuar pero nunca se me paso por la mente hacerlo yo, entre besos y caricias que no iban más allá acepte, pero sentía pánico, me sentó en sus piernas y puso un polvo blanco en la mesita cerca. –Esto te hará desinhibirte, Dijo – Confías en mí. Esa fue la primera vez para varias cosas en mi vida un cambio de 180 grados, inhale ese polvo, esa droga, el vértigo, la euforia que me hizo sentir deje todo el miedo y vergüenza de lado, era una sensación extraña pero me gustaba, fue la primera vez que baile para la gente del club, cambie el color de mi cabello natural rubio por el negro, el pelo en punta engominado les llamaba la atención, estaban eufóricos coreaban mi nombre, eso me gustaba y me incitaba a seguir, entre la locura, el alcohol. Esa noche seria mi primera vez, Iván y yo lo hicimos, la droga, el baile la euforia que sentía, el deseo, él me besaba el cuello, con sus manos recorría todo mi cuerpo, me desnudaba desesperadamente mientras me besaba. Sentía quemarme pero así.

-Detente Iván.

El siguió besándome , después de eso no recuerdo que paso, solo despertar en el sillón amplio de su oficina desnuda, veía a mi alrededor, las botellas de alcohol en el suelo vacías, rastros de la droga, mi cabeza daba vueltas, sentía un gran dolor en la cabeza habían dos mujeres en el sillón desnudas durmiendo. Me tome mi ropa y me vestí, no era así como deseaba que pasara, quería que fuera especial. Me levante aun mareada busque a Iván, lo encontré parado cerca de la ventana mirando hacia afuera fumando un cigarrillo en calzoncillos y la camisa negra abierta.

- Despertaste amor. Ayer estuviste grandiosa y lo que paso después fue aun mejor.

- Que fue lo que me hiciste Iván. Dije asustada.

- Parece que la gente te amo ayer por el baile, enloqueciste a todos, trabajaras ahora oficialmente como bailarina, mandare a Annia que te enseñe lo que sabe.

- Yo no, recuerdo nada. El volteo a mirarme.

- Estuviste exquisitamente deliciosa, lo hiciste muy bien, parecías una experta. Las demás ayudaron. Sonrió lujuriosamente, tranquila, te gusto verdad. Enseñándome una pequeña bolsita con el polvo blanco. - te daré más si quieres, ahora ven.

- Quienes eran ellas Iván.

- Te refieres a las que están en la oficina, no te preocupes no significan nada solo fue diversión, solo tú me importas Yulia. Me tomo de la cintura apretándome hacia el besándome con pasión.

Desde ese día no quería beber más ni consumir droga pero Iván me persuadía sabia como convencerme, fue cuando conocí Annia, ella me enseñó a bailar aunque ella decía que tenía el don de la sensualidad que podía hacer que cualquiera se rindiera ante mí en el escenario. Poco a poco me convertí en una de las mejores bailarinas del club, pero Iván empezaba a enfurecerse cuando los hombres se acercaban a mí, cada noche salía con alguien del club, mujeres, hombres, entre alcohol y droga, mientras me alejaba de Iván y eso lo enloquecía, ahora estaba viendo lo que Iván realmente era, el amor que sentía por él empezó a desvanecerse, al igual que mi madre. Un día la encontré en el departamento desmayada había consumido alcohol y droga una sobredosis la lleve la hospital, Annia me ayudo, en el hospital pudieron salvarla pero me dijeron que debía internarla por su problema. Fue como si un balde de agua fría me cayera en el cuerpo, desperté, el daño que le había hecho a ella a mis amigos, había dejado la escuela a la gente que de verdad me quería, estaba en una locura, en la que Iván me había llevado. Regrese a casa llorando como una niña, Annia se quedó conmigo, me ofreció irme a vivir con ella, internaría a mama y le ayudaría a pagar el departamento. Acepte ella era como una hermana para mí la respetaba y quería al igual que ella a mí. Además quería alejarme de ese departamento. AL despertar al día siguiente empecé a empacar las cosas entre ellas vi la cajita con cosas importantes para mí, el dije de una cruz regalo de mi padre, algunas cartas, un anillo de mi madre y aquella foto recortada de una revista, era ella con aquella sonrisa sus rizos rojos y sus ojos verde-grises.
-¿Dónde estarás ahora?, la acaricie con la yema de los dedos, que pensarías de mi si me vieras así, como quisiera que estuvieras aquí mi ángel, apreté la foto contra el pecho. – Perdóname. Guarde la foto.
Ese día empecé a vivir con Annia, interne a mi madre y empecé las clases en la escuela, habían días en que tenía la necesidad del alcohol y la droga pero me aferraba a la foto de mi ángel apretándola contra mi pecho y Annia me abrazaba. Alguna vez preguntaba por esa foto quien era ella.
Solo le decía que era mi ángel, me daba fuerzas. Seguí yendo al club, debía pagar la deuda de mi Madre. Iván

- ¿Dónde estabas?

- Iván solo regrese porque necesito el trabajo, pero apenas pueda te pagare lo que mama te debe y me iré.

- No puedes dejarme.

- Basta Iván. Quería besarme pero trate de salir del lugar, el me siguió, hasta que Annia me oculto detrás del escenario. Era enfermizo, debía dejarlo, debía alejarme de él.

- Las semanas pasaban en el club Iván trataba de hablarme pero yo escapaba con ayuda de las chicas y de Annia. Ella estaba embarazada de un chico que se había ido abandonándola a su suerte, por eso ya no bailaba e Iván vio la mejor oportunidad de encontrar a la reemplazante darme el trabajo a mí. Cuando nació Vika fue alegría para nuestras vidas. Pero el saber que tenía mal el corazón fue un gran golpe para nosotras había logrado juntar dinero suficiente para pagar gran parte de la deuda a Iván con meses de trabajo, pero no le pude pagar Vika lo necesitaba más, así que le di el dinero a Annia para pagar un tratamiento. El tiempo pasaba el acoso de Iván iba en aumento, ya no lo soportaba. Hasta que

Esa noche cambiaste mi destino, un extraño destino. Había discutido con Iván otra vez, estaba cansada de lo mismo cada día, me encontraba en el baño del club en un cubículo, mis pensamientos se interrumpieron al escuchar a alguien entrar en el baño. Abrí la puerta del cubículo y la vi, ¡era ella! no lo podía creer estaba asombrada, mi ángel mi pelirroja estaba frente a mí, sus ojos me miraban, tenía un nudo en la garganta volteé y me dirigí al espejo para calmarme y tomar aire me vi en el el espejo y note mis ojos rojos y el maquillaje movido, me limpie. La escuche decir.

Lo siento no quise molestar. - me Su voz era maravillosa era música en mis oídos cerré los ojos solo quiero escucharte mi ángel pensé. Cuando voltee ya no estaba, pero que tonta había sido no le dije nada, Salí de inmediato a buscarla pero no la vi Annia se acercó a mí, prepárate para tu actuación, te pasa Algo.

-No nada, atenderé algunas mesas e iré a prepararme.

Me acerque a la mesa de dos chicos y dos chicas cuando

- Que pedirán. Pregunte, me paralice cuando al mirar la volví a ver. Sonreí a como boba, la mire fijamente, necesitaba saber que era real que no era mi imaginación

- Queremos algo de comer. Puedes traernos hamburguesas de carne o algo de pollo. dijo uno de ellos

- Claro. Respondí – Algo más. Anotando en mi libretita.

- No gracias.

Bien. -Guarde mi libreta en el bolsillo de la falda negra volví a verla ahora que te había encontrado no quería que te alejaras. Me dirigí a los camerinos y me prepare para la actuación bailaría, pero lo haría por ella. Cuando termine la mire fijamente podía ver que le había gustado por su mirada sonreí y le lance un beso me dirigí al camerino. Iván me veía de lejos.

- Ha sido una de tus mejores actuaciones.

- Me alegra. Dije sin mirarlo.

- Te dejaron esto. Dejo unas rosas en un florero. –Tienes muchos admiradores lo sabías.

- Debo regresar a las mesas.

- Tienes otra actuación en privado

- ¿En privado?. Él sonrió maliciosamente

- Hay alguien que desea que hagas una función especial para él, pagara muy bien.

- No lo hare. Me levante y me dirigí hacia la puerta de emergencia saliendo Iván me siguió.

- Ven aquí a donde crees que vas. Me tomo del brazo fuertemente

- Suéltame Iván , no regresare entiendes!!!!!.

- Ya Yulia entra al escenario sabes qué sino lo haces anda olvidándote del dinero

-¡Eres un maldito idiota Iván sabes bien que lo necesito, es por ella!!.

-¡Bien entonces tienes 1 minuto!. Dijo y volvió a entrar al club me apoye en la pared y recosté mi cabeza en ella mirando el cielo estrellado era una hermosa noche en Rusia el viento corría algo helado estaba frustrada y con rabia sentía como las lágrimas caían por mi mejilla.
Escuche la voz de una chica a lo lejos decir el nombre de Lena. Volteé y la vi parada en la oscuridad mirándome, era ella pareció que la asuste, Me incorpore y seque mis lágrimas.

.Parece que siempre me ves vulnerable. Pude pronunciar No pude seguir hablando porque vi como tres personas se acercaban a ella corriendo

-¡Lena!. ¿Estás bien?. Lo vi abrazarla. –Lo siento Perdóname.

- Lo sentimos mucho Lena por favor perdónanos.

- Ya déjenme o me mataran asfixiada.

-Estoy bien chicos solo fue una baja de presión ya me conocen, soy una complicada. Me oculte debajo de la escalera para que no me viera la vi voltear.

- Vamos regresemos a casa. La escuche decir vi cómo se alejaba perdiéndola de vista al voltear en la esquina.

-Lena. Susurre

Jodido DestinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora