Capítulo 8: TE AMO

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    Desperté temprano ese día, era el último día en la universidad, las fiestas de fin de año se acercaban y el comienzo del otro me traía nuevas esperanzas, necesitaba hablar con Yulia, me bañe de prisa me vestí y busque a Papa, había decidido que hoy iría a ver el departamento nuevo. Así quedamos apenas saliera de la universidad me junaría con papa.
Salí de casa esta vez no iría en auto tome un taxi hasta la universidad, Las ganas de escuchar su voz me ganaban, marque su número no tardo en contestar.

-Buenos días mi ángel. Sonreí al escucharla aun media dormida.

- Buenos días, necesitaba escuchar tu voz.

-También yo. Ayer dormí muy plácidamente

-¿Y eso por qué?. Sonreí

-Estuve pensando toda la noche en ti, quisiera que estuvieras aquí.

-Entonces iré a verte ahora.

-Lena, no espera. Sin dejarla continuar le pedí al taxista que me llevara hasta el departamento de Yulia y colge.

Al llegar subí por las escaleras y toque la puerta. Annia me abrió la primera vez parece que no le caí bien, pero sabía que quería a Yulia como su hermana.

- Pasa Yulia te espera. Me abrió la puerta para dejarme entrar. Lo hice.

- Escucha creo que debemos empezar de cero, solo prométeme que no jugaras con Yulia, ya ha sufrido demasiado.

- Yo la quiero, no quiero hacerle daño, solo quiero estar con ella.

- Ella también te quiere no sabes cuánto, ve está en su habitación la segunda puerta, saldré unos minutos con Vika. Sonrió y vi a Vika sentada en el sillón de la sala viendo tv. Cuando me vio se levantó y corrió para abrazarme las piernas.

- Ángel, llegaste. Me agache para estar a su altura.

- Hola Vika. Le di un abrazo.

- Vamos Vika, Después vendremos a jugar con Lena, ahora iremos por algo para desayunar. Ambas salieron del departamento. Me acerque a la puerta y abrí lentamente entre y vi a Yulia echada en cama con los ojos cerrados me acerque lentamente y la vi por unos segundos se veía hermosa así, descansar tranquilamente, quisiera poder verte así cada mañana, la vi sonreír sin abrir los ojos eso me causo curiosidad.

- Te quedaras viéndome toda la mañana. Abrió lentamente los ojos y me miro con esa sonrisa que me hipnotizaba. Sonreí.

- Creí que estabas dormida. Hice un puchero al verme descubierta. Ella sonrió.

- Ven acércate. Dio golpecitos en la cama para que me sentara. Lo hice y toque su frente.

- Estás loca sabias. Rio -Aunque no debiste venir seguro tenías otras cosas que hacer, me alegra que estés aquí.

- Y a mí estar aquí. La mire fijamente.

- Te extrañe. Soltó de pronto.

- También yo. Ella tomo mi mano suavemente y enlazamos los dedos, se levantó para quedar a la misma altura, con su mano acaricio mi mejilla cerré los ojos al sentir sus dedos tocar mi piel, unas hormiguitas viajaban por todo mi cuerpo los abrí y la vi morderse el labio inferior eso me encendió los sentidos.

Se acercó lentamente a mis labios rozándolos cerremos los ojos y nos besamos lentamente puse mis brazos alrededor de su cuello y ella acerco mi cuerpo al de ella, su lengua y la mía se reconocían, saboreaba toda su boca, el beso era más pasional, más profundo, quería sentirla, mis manos bajaron a su cintura y metí mis dedos tocando su piel subía despacio por los lados , ella empezó a desabrochar el abrigo sin dejar de besarnos, empezó a besar mi cuello sus besos eran tan cálidos, cada toque de su suave labio enviaba corrientazos a todo mi cuerpo y se centraba en mi intimidad, dejaba mi cabeza hacia atrás para que pudiera besarme cómoda, las sensaciones de fuego en mi cuerpo, me quemaba ella hacía que cada poro de mi piel deseara su tacto, sus besos, me saco el saco tirándolo al lado. Empecé a emitir gemidos cuando sentía como sus manos entraban debajo de la blusa y viajaban lentamente por mi espalda apretándome más hacia ella, sentía mis latidos a mil.

- Yulia.

- Lena, te necesito. Decía entrecortadamente Seguía besando mi cuello bajaba hacia mis hombros sus manos se apresuraban por abrir cada uno de los botones de mi blusa, también la necesitaba, quiero ser tuya, quiero que seas mía, con mis manos comencé alzar su camiseta sacándosela torpemente nos miramos fijamente agitadas me lance a sus labios mordiendo su suave labio jalándolo tocar su piel era tan suave tan excitante, la magia se apagó cuando sentimos la puerta abrirse y escuchar la voz de Annia y Vika entrar en el departamento nos alejamos de inmediato y yo me levante bruscamente empecé a abotonar mi blusa rápidamente mientras Yulia se volvía a colocar su camiseta, estábamos agitadas y sonrojadas, Yulia se acostó nuevamente colocando la frazada hasta el cuello, Annia entro y nos vio algo sorprendida pero no dijo nada, vio mi abrigo en el suelo y Vika salto a la cama de Yulia.

- Tía, tía levántate.

- Debo irme ahora. Dije algo nerviosa mirando a Yulia.

- Pensé que te quedarías a desayunar con nosotras, Yulia se levantara de la cama y nos acompañara, ¿verdad?. Miro a Yulia aun en las nubes.

- SI, bésame el desayuno... Annia rió y vi a Yulia ponerse muy roja al igual que yo

- ¿Qué dijiste?.

- SI, me levantare a tomar el desayuno. Sonreí por dentro me encantaba provocar ese efecto en ella.

- Lo siento Annia pero debo ir a la universidad estoy algo atrasada pero lo dejaremos para otra ocasión. Annia sonrió

- Bien vamos Lena te acompaño. Recogió el abrigo del suelo y me lo paso.

- Adiós Vika, adiós Yulia. Dije y Salí de la habitación avergonzada. Annia me acompaño a la puerta –Tranquila Lena yo también tuve tu edad y sé lo que es sentir amor y deseo, hay la adolescencia. Sonrió. - Me gustaría que pudieras venir más seguido, Vika te quiere y Yulia ni que decir, espero que podamos llegar a ser buenas amigas.

- Gracias Annia. Sonreí, me sentía mejor Annia era una buena persona.

- Adiós. Le di un beso en la mejilla en forma de despedida y volví a la universidad en taxi. Termine al fin todas las clases, estaba oficialmente libre. Papa me vino a buscar para ver los departamentos. Sentí vibrar mi celular vi que era mensaje de Yulia.

- Primer mensaje: Creo que Annia sospecha, no para de mirarme y reírse. Sonreí

- Respuesta: No creo que se haya dado cuenta.

- Segundo mensaje: Estuvimos cerca, aun siento tus manos y tus besos en mi piel en mi boca, te quiero.

- Respuesta: También yo.

- Tercer mensaje: Saliste ya de la Universidad.

- Respuesta: Si ahora estoy libre

- Cuarto mensaje: Ya te extraño, te necesito, no puedo estar lejos de ti mi ángel.

- Respuesta: Ni yo de ti. Iré a verte más tarde

- Quinto mensaje: No quiero que vengas al club

- Respuesta: Debo hacerlo, hoy es un día especial

- Sexto mensaje:¿Especial?

- Respuesta: Si, creo que ya no tengo miedo, estoy lista, quiero darte una sorpresa. Espere respuesta por segundos. Papa detuvo el auto.

- Vamos princesa, llegamos. Mire el celular aun no respondía. Baje del auto metí el celular en la cartera y me acerque a Papa, estuvimos viendo algunos departamentos eran amplios y cerca de la universidad. Caminamos algunas horas más viendo varios cerca me gusto uno especial ni tan ostentoso ni tan grande. Tenis 2 habitaciones, un living, comedor, cocina, 2 baños una biblioteca y una hermosa vista de Moscú. Estaría amueblado al día siguiente y podría mudarme de inmediato. Eso me alegro, deseaba que Yulia estuviera conmigo, pero tenía planeado una maravillosa sorpresa. Me despedí de Papa hice algunas llamadas debía prepararlo todo antes de ir a verla al club y me dirigí a la casa de Nastya necesitaba hablar con ella antes. Recordé los mensajes y saque mi celular pero no contestaba eso me intranquilizo
Llegue a la casa de Nastya y vi como Antón estaba en la puerta con un ramos de flores rojas en su mano, olvide todo y una rabia creció en mí. Me acerque a paso acelerado.

-¿Qué haces aquí?. Increpe.

-Lena, vine a ver a Nastya.

-Ella no quiere verte.

-No te metas Katina, no es tu problema.

- Ella no quiere nada contigo, ya déjala en paz. Dije conteniendo las ganas de golpearlo.

- No me iré hasta verla.

-Si en verdad la quisieras no le harías daño.

- Tú qué sabes del amor eres solo una niña mimada y tonta.

- Y tú eres un maldito desgraciado, el amor es querer el bien del ser amado, no es lastimarlo ni humillarlo, tú no sabes lo que es el amor. Antón tomo mi muñeca enojado mirándome con furia.

- Tu y esos idiotas de tus amigos han hecho que se alejara de mí, pero te lo advierto, no se interpongan, Nastya es mía. Soltó mi mano y se marchó, lo mire en shock, me temblaban las piernas esa mirada de odio, tuve miedo esa sensación no me abandonaba aun. Sonó el celular sacándome de mi estado, vi que era Yulia. Conteste.

- Hola, lamento que tardara en responderte necesitaba decirte que también estoy lista, haré que sea especial, y ruego para que no haya más interrupciones. Dijo, yo no podía hablar aún estaba nerviosa

-¿Lena?, ¿Estás bien?.

- Estoy bien. En un hilo de voz, respire hondo tratando de tranquilizarme.

-Lena, ¿donde estás?, ¿qué sucedió?, contéstame.

-Estoy bien, no pasó nada iré a verte lo prometo.

-Lena, ¿estás segura?.

-SI, todo está bien, ¿Qué haces?.

- Estoy aquí con la peke, estamos haciendo de Picassos, colorando algunas figuras de su libro aunque Vika está pintando también la mesa eso no le agradara a Annia , me hubiera gustado que te quedaras.

-Te quiero lo sabes. Sentía que debía decirlo

-Y yo más. Dijo haciendo que sonriera calmándome.

-Debo colgar.

-No, por favor sigue hablando mi ángel. Reí al escuchar su suplica como niña.

- No sigas, sabes que no puedo resistirme a ti. Sonreí

-Eso trato mi pecosa hermosa. Rió

.Le envié un beso volado por el teléfono y ella me envió otro.

-Te quiero. Colgó. Como habíamos llegado a sentir que no podíamos estar separadas, en tan pocos días, la necesitaba, la extrañaba, su risa, sus ojos, su piel, su aroma toda ella. Me tienes loca Yulia Volkova. Sonreí. Entre a la casa de Nastya

- Lena me da gusto verte ven vamos a mi habitación. Salude a los padres de Nastya y subí a su habitación amplia nos sentamos en la cama.

- Hoy fui al médico por la respuesta.

- Nastya debiste llamarme, lo siento lo olvide, perdóname.

- Tranquilízate no te llame quería hacer esto sola. Vi sus ojos con tristeza.

- ¿Y?

- Estoy embarazada Lena. La abrace fuerte y ella lloro en mi hombro.

- ¿Qué harás?

- Estoy asustada. Tome sus manos y la mire

- Sabes que cuentas conmigo, no te dejare en esto sola.

- He cambiado de opinión. Dijo bajando la mirada sin mirarme a los ojos

- ¿A qué te refieres?

- Lo he dado vueltas y vueltas en mi cabeza, lo he pensado tanto. Que pasara conmigo si lo tengo, mis padres me enviaran lejos, me odiaran, dejare la universidad, mis amigos, es aun pequeño puedo abortar, y todo seguiría igual.

- Como puedes decir eso, un bebe es algo hermoso, es un regalo.

- ¡Lena fue producto de una violación!, cada vez que lo vea estará el recuerdo de lo que paso, de él , puso sus manos a los lados de la cabeza, presionando sus sienes estaba frustrada, con rabia.

- Ese niño no tiene la culpa, Nastya mírame. -No puedes hacerlo, por favor piénsalo. Trate de que me mirara

- Lo he decidido Lena, espero que me apoyes. Dijo segura. La mire sorprendida

- Lo haré, aunque no esté de acuerdo.

- No quiero hablar de eso ahora. Un silencio se hizo ensordecedor en la habitación, se levantó y miro por la ventana, me acerque a ella me miro de repente.

- Te noto diferente, hay un brillo en tus ojos, con todo lo que me ha pasado no te he preguntado cómo has estado. Yulia vino a mi pensamiento, olvidando lo que Nastya dijo.

- Estoy perdidamente enamorada Nastya. Cerré los ojos recordándola

- Pero ¿Cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿quién?, ¿es Andrey?.

- No es Andrey, es algo que jamás había sentido por nadie, me descontrola, me acelera el corazón, no dejo de pensar en su sonrisa, en sus ojos, en su voz. Ella río.

- Lena, nunca habías hablado así de ninguno de tus novios, este es especial, lo puedo ver, estas enamorada hasta los huesos, ya quiero conocerlo.

- Lo haré, pero no sé si lo aceptaran.

- ¿Por qué?, es de otro planeta, un zombi, un vampiro, algún Hobbit o elfo. Sonreí

- No solo es alguien, es... diferente. Me miro extrañada, entrecerró su cejo

- Bien, espero lo presentes pronto ya estoy curiosa.

- Debo irme ahora, por favor piénsalo, no debes tomar una decisión que después te puedas arrepentir.

- Esta decidido Lena. Dijo y volvió a mirar la ventana.

Me despedí de ella y de sus padres y puse en marcha mi plan.

Eran las 22:00 horas debía ir por Yulia al club. Al llegar entre y me senté cerca de las mesas del bar, llevaba una vestido negro con un gran escote en la espalda, y en la parte delantera, corto y ceñido al cuerpo , llevaba el pelo sujeto en una cola y liso, tacos altos estaba con licencia para matar de infarto a Yulia cuando me viera. Pedí un vodka y mire alrededor tratando de buscarla, la vi a lo lejos entrar hacia los camerinos me extraño ver que detrás de ella la seguía una mujer, me levante y camine hacia mismo lugar. Masha se acercó a Yulia que se maquillaba frente al espejo preparándose para su actuación.

- Yulia, estas preciosa hoy. Dijo al oído de Yulia. La tomo de la cintura, besando su cuello la hizo girar y se acercó tratando de besarla, Yulia la alejo con sus manos

- Estas drogada Masha, déjame. Trato de salir pero volvió a tomarla de la cintura fuertemente

- Anda prueba esto. Dándole unas pastillas.

- No quiero. Empezó a besar su cuello y le sujetaba las muñecas.

- Déjame ya, Masha. La oí y entre con la sangre hirviendo. Tome de la cabellera a Masha jalándola haciendo que soltara a Yulia.

- ¡Te dijo que la soltaras!. Yulia me vio sorprendida.

- Suéltame, maldita pelirroja. La deje tome la mano de Yulia y la saque del camerino no decía nada solo camine con ella a través de todo el club vi como Iván y la gente nos miraba salir. Abrí la puerta y Yulia entro. Vi como Iván salía del club caminando hacia nosotros gritando cosas que en eso momento no escuchaba, el ver esa escena con Masha tratando de besar a Yulia, mi Yulia no lo soporte. Conducía muy rápido.

- Lena, tranquilízate, por favor. La mire algo asustada y me detuve a un lado.

- ¿Quién es ella?. Dije sin vacilar.

- Ella trabaja en el club, créeme no significa nada para mí.

- Lo siento, es que no pude quedarme sin hacer nada al verla besarte.

- Tu eres la única que me interesa, Lena mírame. Lo hice y vi esos ojos que me hacían olvidar todo, te quiero tanto Yulia.

- Te quiero solo a ti. Dijo acariciando mi mejilla, se acercó para besarme y le correspondí con pasión, con deseo, puse mis manos en su nuca tomando su cabellera y la acerque más a mí para profundizar el beso. Sentía quemarme con su tacto. Me aleje de ella cortando el beso, respiramos con dificultad mirándonos.

- Espera, quiero llevarte aun lugar.

- A donde quieras, Dijo y sonrió al igual que yo
En el club Iván entro al camerino echando humo.

-Fallaste, Masha, como dejaste que se la llevara. ¿Quién rayos es?.

-No lo sé pero conseguiré que Yulia caiga, te lo prometo.

-Sera mejor que sea cierto o lo pagaras caro. Tomando su mentón fuertemente y tirándolo con fuerza a un lado.

-Yulia volverá conmigo, ¿Quién es esa pelirroja?.

Llegamos a mi departamento saque las llaves y la puse en la cerradura tenía una gran sorpresa pero lo que ocurrió hace minutos atrás me habían hecho olvidar lo que tenía preparado. Yulia me miraba de arriba hacia abajo desnudándome con la mirada, quería ese efecto en ella.

-Estas hermosa. Dijo acercándose a mí, ella aun llevaba el traje de las meseras del club, podía ver su torneado y excitante abdomen, sus largas y hermosas piernas, su delgado y seductor cuerpo. Yulia me tomo de la cintura y empujo la puerta con fuerza entramos mientras ella me besaba apasionadamente, sentía su lengua jugar con la mía, fusionarse, nuestros dientes, labios, lengua todo participaba en el juego de deseo y pasión que sentíamos. Yulia no me soltaba con su pie cerró la puerta y camino hacia atrás atrayéndome con ella hasta que se detuvo al tocar la puerta con su espalda, sus manos recorrían mi espalda de arriba hacia abajo, encendiendo todo mi cuerpo, nos separamos solo milímetros para respirar Yulia abrió los ojos me miró fijamente, sus ojos estaban llenos de deseo al igual que los míos, la deseaba, quería sentirla, que me sintiera nuestras respiraciones agitadas.

-Ven. Dije y tome su mano para que me siguiera, vi que tenía la mesa en medio del departamento vacío, Unas velas en candelabros encendidas iluminaban la mesa preparada para una deliciosa cena, que había preparado. Yulia me detuvo jalándome de la mano.

-Hiciste esto para mí. Sonrió.

-Quería tener una cena romántica, era una sorpresa recuerdas.

. Eres maravillosa Lena. Me soltó y se sentó en la silla. – Entonces cenemos, la mire incrédula, pero le seguí el juego serví la cena y destape un champan vertiéndola en las copas.

- También tengo algo para ti. Saco del bolsillo de su falda una cajita me la dio sonriendo. La abrí y vi una cadenita de oro con una medalla "Te Amo mi Ángel". Estaba emocionada

- Sé que no es mucho, pero quería hacerlo oficial. Se levantó de la silla y se acercó a mí.

- ¿Puedo? Asentí con la cabeza. Ella me puso la cadenita.

- ¿Quieres ser mi novia?. Dijo besando mi cuello.

- SI. Cerré los ojos al sentir sus delicados y dulces labios en mi cuello. Se levantó y me miro, pude ver ese brillo en sus ojos.

- No sabes lo feliz que me haces. Beso mi mano suavemente. – Te amo Lena. Eso me hizo temblar, me amaba, la mire emocionada.

- Y yo a ti. Dije para ver como sonreía. Brindamos. cenamos entre caricias y algunos besos, cuando sentí sus ojos mirarme vi su deseo era el mío. Me levante y tome su mano llevándola lentamente hacia la habitación, en donde estaba la cama adornada con pétalos de rosas rojas, una tenue luz de la luna entraba por la ventana, me miro tiernamente.

- ¿Estás segura?.

- Si. Ella acaricio mis mejillas suavemente y acerco sus labios a los míos estaba temblando pero no me arrepentía la amaba, ya no habían dudas, ni miedos, sentía sus labios tocar mi cuello despacio, tiernamente, cada suave beso me hacía sentir descargas en todo mi cuerpo, una deliciosa sensación, empezó a deslizar el cierre de mi vestido, no aparataba la mirada de la mía, bajo los tirantes del vestido lentamente deslizando sus manos por mis brazos, este cayó despacio al suelo, pude ver como su mirada se perdía en mis senos, volvió con sus manos a tomar los tirantes de mi brasier y deslizarlos por mis hombros , poso sus dedos en mi espalda buscando el sujetador, y lo desabrocho, me mordí instintivamente el labio, cuanto la deseaba .Toco suavemente mis senos con la yema de los dedos haciendo círculos en mi pezón, respiraba excitada, sentía arder mi piel

- Eres hermosa. Dijo entrecortado, empezó a besarme el cuello suavemente, sus manos en mi espalda y se acerco a mi cuerpo presionándolo con el suyo, haciendo que cayéramos en la cama despacio, quería sentir sus piel, desesperada tome su blusa y empecé a abrir cada botón, ella me ayudo a sacársela, sonrió.

- Tranquila. Me estaba matando de placer. Sentí sus manos tomar mi seno derecho lo acariciaba con la punta de los dedos haciendo círculos en mi pezón. empecé a gemir por sentir corrientazos en cada poro de mi piel, besaba mi cuello lo lamia, chupaba y succionaba, me aferraba a su cuello mis dedos se enredaban en su cabellera de seda, empezó a descender por mi cuello, mi clavícula, podía sentir el peso de su cuerpo apegado al mío, respiraba entrecortado, tenía la boca entreabierta emitiendo gemidos de un placer por lo que estaba sintiendo, desabroche su brazier y ella se lo saco tirándolo a un lado pude ver sus hermosos y redondos senos, tan pequeños pero apetecibles ella sonrió al ver mi deseo, volvió a besarme nos comíamos la boca, ella deslizaba sus manos en mi cuerpo, besaba mi nariz mis ojos mi mejilla mi mentón, mi cuello mis hombros, estaba bajando hacia mis senos, arquee mi espalda y tire mi cabeza hacia atrás, estaba explotando de placer, sentí como tomo con sus labios mi pezón derecho, lo lamió, mordisqueo y succiono, no podía resistirlo, sujete las sabanas con fuerza y con la otra tomaba su cabellera suavemente atrayéndola más a mí, ella tomo mi mano las enlazamos y apretó fuerte, la llevo hacia arriba contra la cama, soltó mi seno y fue por el otro, succiono, y mordisqueo mi pezón tirándolo suavemente, estaban tan duros y erectos por lo que me hacía.

- Yulia. Dije profundamente. Estaba a punto de llegar al placer máximo, arqueaba mi espalda más.
- Aun no, mi amor. Dejo de besar mi pezón. No espera

- No, no pares. Dije excitada. Soltó mi mano y la deslizo por mis cadera bajando siguió besando mi abdomen se detuvo en mi ombligo sentí su lengua hacer círculos en él lo succionaba y seguía bajando. No podría aguantar más.

- hazlo ya por favor. Rogué, ella me miraba cada sensación que daba, cada gesto que hacía, comenzó a tocar suavemente mi intimidad, miro lo húmeda que estaba, se mordió el labio, Por favor no hagas eso.

- Yulia. Dije respirando más deprisa. tomo las bragas y la empezó a bajar deslizándola por mis piernas sacándomela.

- Lo haré despacio. Dijo abrió más mis piernas lentamente y suavemente, acariciando mis muslos, sentí sus dedos tocar mi clítoris haciendo círculos y presionándolo, cerré los ojos con fuerza, di gritos de placer me aferre a la sabana tirando mi cabeza hacia atrás, grite al sentir dos de sus dedos entrar en mi intimidad, despacio lento, podía sentir como algo se rompía haciéndome sentir dolor pero mis gritos fueron ahogados por sus labios en los míos.

- Me detengo.

- No, no lo hagas. Ella siguió entrando en mi despacio y salir rápido, movía mis caderas a su ritmo, ya no estaba sintiendo dolor eran reemplazados por un placer exquisito, que se extendía desde mi intimidad hasta la punta de mi cabello, comenzó hacerlo más rápido, entrar y salir presione con mis manos su cintura presionándola contra mí y ahí estaba sentí esa explosión de placer en todo mi cuerpo, mi primer orgasmo. Caí en la cama agotada. Extasiada. Sentí como los pliegues de mi vagina presionaban los dedos de Yulia quien no salía aun de mí. Ella acostó su cabeza en mi pecho agitado.

- Te amo. Dijo

- Te amo.     

Jodido DestinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora