Ya llevaba casi 5 días sin hablar con Isaza. Dejé de ir a su casa. No podía mirarle a los ojos. Hablé con Villamil sobre lo que pasó esa noche. Quedamos en hablar sobre el tema más detalladamente cuando yo y Isaza hiciésemos las paces.
-Laura... Me subo a arriba un rato. Dicen que no está Isaza. ¿Te vienes?- Dijo María agarrando a Yoru.
-Claro...- Asentí saliendo por la puerta.
Subimos las escaleras. Al abrir la puerta me encontré con Isaza dormido en el sofá y mucho más despeinado que de costumbre.
-María...- Dije antes de que María cerrase la puerta con llave y me dejase encerrada con Isaza.
No quería despertarlo. A nadie le gusta despertar y ver a la chica que te ha roto el corazón. Así que me senté a su lado. Al poco rato estaba con su cabeza en mis piernas acariciándole el pelo. Al poco rato el abrió los ojos. Se sorprendió al verme.
-Yo... Lo siento...- Dije apartándome.
Isaza parecía totalmente mudo. Simplemente se volvió a estirar en mis piernas.
-Por favor, sigue.- Soltó justo antes de dormirse.
Debía no haber dormido desde hace días. Me alegraba volver a ver su cara dormido. Él volvió a levantarse al cabo de unos minutos.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó mientras se incorporaba.
-María me ha encerrado.- Le respondí mientras intentaba no mirarle a los ojos.
-¿Te incomodo?- Soltó Isaza con un tono triste.
-No es eso... Simplemente no quiero jugar con tus sentimientos.
Isaza se acercó a mi.
-A mi me gusta que juegues conmigo.- Dijo sonriendo.
Iba a responderle un: "Estás loco". Pero no me dio tiempo ya que estaba muy ocupada en besarle. Ni yo sabía como llegamos a esa situación.
-Te quiero mucho...- Le dije mientras le abrazaba.
Ambos nos echamos en el sofá.
-¿Has estado con otras?- Le pregunté.
-¿Tengo cara de haber salido siquiera de casa?- Dijo con una pequeña sonrisa.
-No mucha... Pero mola ese estilo despeinado.
-Es el resultado de no dormir durante días.- Se rió.
-Eres un conejito zombie.
Isaza sonrió calidamente.
-Extrañé esto.- Dijo.
-¿El qué?
-A usted.- Sonrió.
No pude evitar sonreír. Isaza me hacía feliz. Pero no quería perder la oportunidad de conocer al fondo a Villamil. Después de todo, juraría que besé primero a Villa. Estuvimos un buen rato estirados en el sofá. No era muy amplio. A duras penas cabíamos. Llegaron los demás.
-Hey.- Saludaron todos.
-Hey prros.- Saludó Isaza como de costumbre.
-Por fin volvéis a ser... Lo que seáis.- Exclamó Álvaro.
-Es verdad, ¿qué somos?- Le pregunté a Isa.
-Pues... Buena pregunta.- Respondió él.
-A este paso acabará conmigo.- Se burló Villamil.
-En sus sueños.- Sonrió Isaza.
-A este paso adoptaré a 9 gatos más y seré feliz con los gatos.- Me reí.
-Yo creo que te acabarás yendo con algún tío de una discoteca y te olvidarás de tanto rollo entre Isaza o Villamil.- Dijo Monchi.
VIllamil, Isaza y yo le miramos fijamente. Los tres soltamos un: "¿Qué?"
-Laura es una chica que necesita amor. Y Villamil se lo da pero no quiere hacer daño a Isaza el cual le da otro tipo de amor. En resumen: Villa le da sexo y Isaza cariño.- Explicó Simón.
-Monchi, cállate.- Ordené seriamente.
-¿Acaso miento? Usted siente un amor más fuerte a Isaza pero bebida sabe bien lo que necesita y calla cuando estás sobria.
-Simón. Cállate ya.
-Laura, decídete ya: o Isa, o Villamil o ninguno.
¿Qué le pasaba a Simón? ¿Por qué era así conmigo? Le miré confundida.
-Monchi, déjalo.- Ordenó Isa.
-Tanto Villamil como usted no paran de estresarse por ella.- Soltó Simón.- Y Laura también está mal.
Lancé un largo suspiro al aire. Cuando todo está bien algo se tuerce. No estoy hecha para el amor.
-Simón. No puedo elegir. Y por eso prefiero estar así que perder a ambos.- Le expliqué de una manera serena.
-¿No crees que ya es hora de elegir?
-Si eligiera posiblemente la cagara otra vez.
-Osea que no quieres elegir a Isaza.
-¿Quién dijo que elegiría a Isaza?- Pregunté.
-Siempre ha sido tu favorito.- Soltó Villa.
-Eso es lo que puede parecer.- Dije son una sonrisa.- Solo os quiero decir una cosa: Ambos podéis salir con quién queráis. No romperé vuestras relaciones. Yo quiero que seáis felices sea conmigo o sin mi.
-No esperaba esa madurez.- Dijo Simón sorprendido. Como si hubiese dado la cura del cáncer.
-No es madurez... He tenido bastantes experiencias en amor y desamor.- Sonreí.- No quiero hacer más daño.
-Es verdad. Laura ha tenido un gran historial de relaciones tóxicas y demás.- Dijo María entrando por la puerta.- Como su ex más reciente que le engañó con otra... Encima eran vecinos.
-María... Cierra la boca o te la cierro yo.- Amenacé seriamente.
-Laura... Tengo razón y lo sabes.
Le miré seriamente. No quería que me recordasen a ese gilipollas. Prefería pensar en Isaza o VIllamil. Y en los demás, claro.
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Enamorada de ambos
FanfictionLau, una chica de 19 años, y su amiga María, de su misma edad, deciden irse a vivir a Madrid una temporada para aclarar ideas. Pero no pueden aclarar mucho ya que sus vecinos de arriba son músicos y hacen bastante ruido.
