Me levanté con resaca. Mucha resaca. Mientras intentaba recordar lo que pasó anoche fui al salón. Y ahí estaban Martín y María besándose . Me daban ganas de poner un muro entre ambos.
-Buenos días.- Dije mientras me servía un poco de café.
-Laura... Arriba te esperan.- Soltó María seriamente mientras miraba hacia el techo.
-¿Queréis estar solos?
-Eso mismo.- Sonrió Martín.
¿Otra vez necesitaban intimidad? Por dios... Me vestí con unos tejanos cortos rotos y una camiseta larga y negra. Y subí arriba. Al llamar me abrió Villa con cara de dormido y despeinado.
-Buenos días...- Dijo seriamente mientras bostezaba.
-Me han obligado a subir con la excusa de que me estabais esperando.- Dije mientras me reía.
-Bueno, Isaza quería hablar contigo.- Dijo apartándose de la puerta.
-¿Isaza?- Pregunté sorprendida.
Entré por la puerta y me encontré con Isaza y Simón hechos polvo, tirados en el sofá.
-¿Qué tal la resaca?- Me preguntó Simón.
-Mejor que vosotros.- Sonreí.
-Isaza,¿por qué te encuentras mal si no bebiste anoche?- Le pregunté.
-No es por resaca, es que no se a quién elegir.- Dijo sonrojado.
Me acerqué a Simón y le pregunté al oído qué le pasó anoche a Isaza. El hizo un gesto de no tener ni idea.
-Tu sabrás. Eres la que se pasó toda la noche a su lado.- Soltó Villamil, parecía realmente molesto.
-Sinceramente a partir de la segunda copa ya no me acuerdo de nada.- Dije frotándome la cabeza con la mano.
-¿En serio?- Preguntó Isaza.
-La verdad es que si. Solo me acuerdo de una cosa.
-¿El qué?- Preguntaron los tres chicos a la vez.
-El olor del cuello de Isaza.- Dije entre carcajadas.
Isaza se sonrojó a más no poder.
-¿Y cómo huele?- Preguntó Simón mirando a Isa.
-Huele muy bien.
Pude ver como Villa poco a poco se enfadaba más. Era gracioso ver a Villa enfadado y Isaza sonrojado. Pero siquiera entendía la situación al 100%.
-Cambiando de tema.- Dijo Isaza disimulando.- Lau, ¿te vienes con nosotros ha hacer una colaboración con Alejandro Fernández?
-Si, claro. Me encantaría veros cantar a una hora que no sean las 3 de la mañana.
Todos se rieron. Hasta Villamil se rió.
-Pues vamos.- Dijo Simón animándose de repente. Incluso parecía que no tenían resaca.
Fuimos a buscar a "los enamorados" y con Martín bajamos al portal y nos subimos a la furgoneta de Morat. Mientras ellos se peleaban los lugares más cómodos yo me senté en el primer lugar que encontré. Villamil se sentó delante mío y Isaza condujo. No tardamos mucho en llegar. Allí les esperaban un montón de maquilladores y estilistas. Me presentaron a Alejandro Fernández.
-Encantada.- Sonreí.
-El honor es mío, guapa.- Dijo besándome la mano.
-Podrías ser mi padre...- Respondí apartándole mi mano de sus labios.
-Si tienes pareja se avisa...
-Ojalá tener pareja.- Dije mirando a Isaza y Villa.
-¿Cuál de los dos es el elegido?
-Ambos y ninguno.
-¿Y qué harás?- Preguntó mirando a ambos chicos.
-No lo sé. Yo no estoy preparada para tanto. Según Simón les gusto a ambos. Y no sé el por qué. Encima acabo de salir de una relación dolorosa y...
-Tranquila, pequeña.- Dijo dándome un pequeño golpe en la cabeza. Odiaba que me llamasen "pequeña", pero se lo pasé por alto porque parecía majo.
-Encima seguramente tienen pareja y no quiero que le pongan los cuernos a nadie como me han hecho a mi...
-¿Y qué haces cuando estás nerviosa?
-Viendo la resaca que tengo... ¿Cantar?
-¿Sabes cantar?- Preguntó Alejandro sorprendido.
-Si.
-¿Podrías cantar algo en el micrófono?- Dijo señalando un pequeño escenario con unos 3-4 micrófonos.
-Pon cualquier canción de Morat.
-¿Di que no te vas te va bien?
-A la perfección.
Subí a ese escenario. Aun que estaba nerviosa me sabía esa canción del principio al final. Me sorprendí a mi misma y a los demás. No recordaba mi voz cantando. Pensé que haría el ridículo. Pero al ver las caras de sorpresa y admiración de los chicos, los maquilladores, diseñadores, productores, director, y Alejandro... Mi miedo pasó. Recordé lo que un día fue cantar para mi. Desde la ruptura no había tocado un micrófono. Pero por alguna razón me liberaba poder cantarla. Al acabar la canción me sentí satisfecha conmigo misma. No me dio tiempo ni a suspirar antes de que me pidiesen de cantar en la canción. Pero yo no nací para la música. Yo nací para el... ¿alcohol?
-No sabía que eras buena cantante.- Dijo Isaza sorprendido.
-Mi ex aparte de joderme la vida me regaló una guitarra. Tristemente la tiré ya que me recordaba a él y me centré en cantar.- Dije.
-Por tu cumple te compro una.- Sonrió Villamil.
-No hace falta. Yo dejé este mundo hace mucho. Tampoco se tocar la guitarra muy bien.
-Bueno, ¿empezamos con el videoclip?- Preguntó un chico con una carpeta y un megáfono. ¿Por qué no estáis vestidos? ¡ACELERAD!
Fuimos al vestidor. Y, ¿adivinad qué? Me dejaron elegirle la ropa a Isaza. Obviamente le puse sombrero. Me gustó el resultado de todos: un estilo veraniego. Al empezar el videoclip solo pude ver a tías guapíssimas. ¿Por qué nunca habían chicas del montón en los videoclips de Morat? Intenté olvidar que Isaza y Villa estaban rodeados de pivones dignas de pasarelas. Me centré en la canción. Por alguna razón me dieron un papel con las lyrics. Al poco rato estaba cantando la canción a todo pulmón. Mientras cantaba veía a Isaza especialmente a gusto. Le quedaba bien ese estilo veraniego. Cuando me pude dar cuenta estaba embobada mirando a los 5 chicos. Se emocionaban a más no poder cuando cantaban. Acabaron la canción. Todos suspiraron con una satisfacción muy grande. No pude evitar sonreír. Se acercaron todos a mi son sonrisas estampadas en la cara.
-Podrías haber bailado en el videoclip.- Señaló Simón.
-¿Yo? ¿Compitiendo contra esos pivones?- Respondí mirando al grupo de modelos que salieron en el videoclip.
-Tampoco pasarías desapercibida. Tampoco estás tan mal de cuerpo.- Sonrió Martín.
-Oye, que estás con mi amiga.- Le llamé la atención.
-María y yo solo somos... Amigos.
-Eso se avisa antes de echarme de mi casa 2 veces.- Solté seriamente.
-Ni que no hubieses estado bien conmigo.- Dijo Villa apoyando su brazo en mi hombro.
-María cocina mejor... Y aguanta más bebiendo.- Sonreí.
Fuimos cada uno a su casa. Estaba tan echa polvo que ni siquiera quise seguir viviendo el resto del día. Me eché en la cama y me dormí pensando en las sonrisas de Isaza, Villa, Simón, Martín y Alejandro cuando cantaban. No me importaría volver a ese mundo musical...
ESTÁS LEYENDO
Enamorada de ambos
FanfictionLau, una chica de 19 años, y su amiga María, de su misma edad, deciden irse a vivir a Madrid una temporada para aclarar ideas. Pero no pueden aclarar mucho ya que sus vecinos de arriba son músicos y hacen bastante ruido.
