Pov Dixie
Estoy yendo a mi departamento, Meg y yo hemos pasado un buen rato, resolvimos todo y ahora estamos bien, le he comentado a Meg lo de la sorpresa, deseaba tanto decirle lo del bebé pero me contuve, obviamente que ella trato de sacarme un poco de información, pero no lo logro. Me ha contado que quizás mañana Mathew salga del hospital, una gran noticia, Mathew estará tan contento de volver a ver a Mía. Aún me encuentro un poco enojada con James, el sabía lo de mi cumpleaños, iba a ser algo muy especial pasarlo con el, pero no, el irá a Francia y me dejara sola un día antes de mi cumpleaños, cuando yo deseaba tanto pasarlo con el.
—hemos llegado— anuncia Leonard
— muchas gracias—bajo del auto y entro al edificio, mientras subo al ascensor se me ocurre la idea de celebrar mi cumpleaños con mi familia, pensé en quedarme en casa viendo alguna película pero sería algo aburrido, no estaría mal planear una pequeña reunión, así también podría arreglar algunas cosas con mis padres. Llego al apartamento y al entrar me encuentro con un James profundamente dormido, tiene la computadora en sus piernas y hay algunos papeles esparcidos por toda la mesa, quitó la computadora de sus piernas y la colocó en la mesa, no lo quisiera despertar pero si no lo hago luego tendrá un gran dolor en la espalda por dormir en el sillón y más en esa posición que se encuentra.
— James, despierta—empujo un poco su hombro
—no quiero —se queja
—vamos a que descanses en nuestra habitación, si duermes aquí luego tendrás un gran dolor en la espalda—me sorprendo cuando me toma de la cintura y me hace quedar en su regazo
—¿ acabas de llegar? — pregunta mientras besa mi cuello.
— si—suelto un pequeño suspiro al sentir su respiración muy cerca.
—ya resolví lo de tu cumpleaños—sonríe, esta vez deja un dulce beso en mi nariz.
—¿ cancelaste el viaje?—sonrió miéntras peino su cabello hacía atrás haciendo que quede de una forma graciosa.
—no, quiero que vengas conmigo a París
—sería increíble pero... ¿que pasará con la universidad?
—yo apoyo mucho económicamente a la universidad a la que tú asistes, así que podría hablar con el director, solo si tú quieres
— no lo sé James, es una semana
— ¿ alguna vez has faltado toda una semana?
—no, de hecho solo he faltado una día desde que entre a la universidad—sonrió orgullosa
— entonces hazlo solo está vez, por ser tú cumpleaños
— está bien —sonrio, me recuesto en su pecho escuchando el sonido de su corazón
—¿ cansada? —pregunta miéntras besa mi coronilla.
— un poco—murmuró
—está bien, vamos a la cama—rodeo mis piernas en su cintura y nos conduce hasta nuestra habitación, me deja encima del lavado, cepillamos nuestros dientes y luego nos colocamos las pijamas. Camino hasta la cama y me dejo caer soltando un suspiro, James me toma de la cintura y me acerca más a el, dejo un beso en su pecho y luego recuesto mi cabeza ahí, observo como sonríe y baja su mano hasta mi vientre.
—buenas noches princesa, estamos ansiosos por conocerte— deja pequeñas caricias— buenas noches cariño— deja un beso en mis labios—te amo
—yo también te amo —sonrió dulce
....................
— cariño, las maletas ya están listas, no tardaré tanto en casa de Mila.
—está bien, pasaré por ti en una hora.
— está bien, hablamos luego— cuelgo
Estoy frente al edificio de Mila, hace mucho que no la veo y me estoy empezando a preocupar, le he preguntado a James pero solo me ha dicho que no sabe nada de ella, en éstos momentos me siento una pésima amiga, al menos debí de llamarla. Entro al edificio y me indican cuál es su departamento, al llegar toco la puerta pero nadie contesta, vuelvo a intentar y al fin.
— ¡ dije que no quería hablar con nadie, joder!
—Mila, soy Dixie- inmediatamente la puerta se abre, examino toda la habitación y he de decir que estoy un poco sorprendida, todo está desordenado, cajas de pizzas por todos lados, botellas de alcohol, ropa esparcida por todas partes, su aspecto, ella se ve fatal, tiene los ojos hinchados, su cabello desordenado y se ve un poco pálida.
— ¿ que le ha pasado a tu departamento y a ti?—preguntó incrédula
— el... El ha vuelto
— ¿ quien ha vuelto? Mila, no entiendo— se sienta en uno de los sillones y yo imitó su acto.
— yo lo amaba, creo que aún lo amo a pesar de todo el daño que me ha hecho. Su nombre es Ian, lo conocí en una subasta a la que asistimos mi padre y yo. Ese día me encontraba muy aburrida, claro, era una chica de dieciocho años que se encontraba en una subasta donde solo habían ancianos, ¿como no aburrirme?, pero lo ví a el, cruzamos miradas y sentí un extraño cosquilleo, jamás había sentido algo así. Recuerdo que estaban subastando un hermoso collar de diamantes, el lo terminó comprando. Cuando terminó la subasta se realizó una fiesta, observaba como caminaba hacia donde yo me encontraba, no te puedo mentir, me sentí muy nerviosa— sonríe triste mientras ve hacia un punto fijo— charlamos por un gran rato, me dijo que era hermosa, no pude evitar sonrojarme cuando me dijo eso. Al final de la noche me termino obsequiando el collar, me dijo que lo había comprado pensando en mi, en que ese collar se vería hermoso en mi, dijo que no logro dejar de verme durante toda la subasta, al principio me negué ha aceptar el collar, pero termino por convencerme. Después de ese día salíamos frecuentemente, no me importaba que el fuera ocho años mayor, empecé a sentir cosas por el, cosas que nunca había sentido con alguien más, sentía que el era especial, era cariñoso, comprensible. Cuando nos hicimos novios, meses después, todo cambio, era celoso, no dejaba que hablara con ningún chico y si lo hacía me golpeaba, el me controlaba. Me hizo cambiar demasiado, me escapaba de casa para irme con el, me salía del instituto, desobedecia a mi padre y a James, ellos empezaron a notar mi cambio y dijeron que iban ha averiguar que estaba pasando conmigo y así lo hicieron, descubrieron que tenía una relación con Ian, me separaron de el, mi padre le dió mucho dinero para que se fuera de mi lado, lo amenazó. Trate de olvidarlo y creo que lo estaba logrando, sentía que la Mila bromista, que disfrutaba de la vida había regresado pero eso cambió hace unos días. Me encontraba en el centro comercial, iba distraída con mi teléfono cuando choque con alguien, alcé mi vista y ahí estaba el, nunca me sentí tan debil como cuando ví sus ojos despues de tanto tiempo.
ESTÁS LEYENDO
El Socio De Mi Padre
RomanceJames Black, hombre de negocios, frío y con un pasado para nada lindo. Dixie Denovan, universitaria, hija de el empresario Dylan Denovan, carismática y algo alocada. ♥Derechos reservados, prohibida la copia o adaptación de esta historia.
