Dixie.
—no se que decir Mila, el te maltrataba y... ¿ aún así lo sigues amando?
— tu no entiendes Dixie, al principio todo fue tan especial...
—pero luego ya no Mila, necesitas olvidar, es lo mejor que puedes hacer.
—¡ lo estaba haciendo! Hasta que me volví a encontrar con el, cuando lo ví, todos los buenos momentos que tuvimos pasaron por mi cabeza.
— ¡tengo una idea!, ven con nosotros a París, verás que nos divertiremos y así lograrás olvidarlo por un rato, luego ya veremos que pasa ¿ que dices?, James pasa por mi en un rato.
— si, de hecho mañana viaja... Iré ha hacer las maletas—se levanta con algo de torpeza
—¿ mañana viajabas? — preguntó algo curiosa mientras arqueó una ceja.
— no, quiero decir, si, iba donde un viejo amigo que vive en Miami pero paso todo esto, y realmente no me sentía de ánimos para salir así que le cancele y bueno... Ahora nos vamos a París—sonríe mientras sacude sus brazos— regreso en unos minutos, iré a empacar— sonríe de lado
—hey, Mila
—¿ si ?
—no estés así por alguien que no vale la pena, sonríe, cariño, ¡ nos vamos a París !
— tienes toda la razón Dixie, iré ha arreglarme, intentaré que la Mila de hace algunas semanas regresé.
— así es, aquí te espero.
Media hora después ya todo se encuentra listo, James ya nos está esperando en el estacionamiento.
— Mila, date prisa, James nos espera—grito desde el living.
— ese idiota debería de estar aquí ayudándome con las maletas— bufa algo molesta
-— solo vamos una semana, ¿ porque tantas maletas?— río al ver que trata de sacar cinco maletas de su habitación.
—Dixieee... Creo que prefiero quedarme aquí—hace el amago de entrar a la habitación.
— no, nada de eso, vamos, yo te ayudaré con las maletas, no te escaparas tan fácil querida —le sonrió .
Llegamos al estacionamiento y logramos ver a James recostado en el coche.
— deberías de ayudarnos—comenta Mila
—si, ya voy—toma las maletas y las guarda en el auto.
— listo, hora de irnos— enteramos al auto y emprendemos viaje al aeropuerto.
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—¿ no es hermoso todo esto? — pregunto mientras observo la torre Eiffel desde nuestra habitación.
—claro que es hermoso, y me gusta mas la compañía— habla James mientras me abraza por detrás — cariño, debo de ir ha hablar con uno de los arquitectos sobre la inauguración de uno de los nuevos hoteles, necesito que se apresuré, quiero que esté listo en un mes, regreso en unas horas, te amo.
— yo también te amo- beso su mejilla.
Decido relajarme un rato, mientras estoy en la bañera acarició mi vientre aún plano.
—muero por sentir tus frágiles piernitas patear la oscuridad de mi vientre— cierro los ojos y empiezo ha imaginarme a una hermosa bebé con los ojos de James, su cabello, mi sonrisa, una mezcla de ambos. No se cuánto tiempo paso así pero creo que fue bastante. Escuchó como alguien toca la puerta del baño y puedo reconocer que es Mila.
— ¡ Dixie! ¿ sigues viva?
— claro que lo estoy, un momento—me colocó la ropa interior, un pantalón de chándal gris, camiseta negra algo holgada, mis converse y me hago una coleta alta— listo—abro la puerta del baño
—si que duraste mucho.
—estaba tan relajada que me olvidé de todo —le sonrió.
— ¿ quieres salir ha dar una vuelta?
—si, porque no— me encojo de hombros.
— hay muchas tiendas cerca de aquí, no nos haría mal comprar algunas prendas —me regala una sonrisa traviesa
—por mí no hay problema.
— esta vez iremos sin guardaespaldas, ya estoy harta de que estén todo el tiempo detrás de nosotras.
— es por nuestro bien Mila, recuerda que Samantha aún anda suelta.
—lo sé, pero mi hermano exagera — frunce el ceño.
-—solo llevaremos uno ¿ está bien?
—okey— bufa.
Salimos del hotel junto con un guardaespalda, la avenida Montaigne es bastante tranquila, donde quiera que vea me encuentro con todo tipo de marcas, Armani, Versace, Christian Dior.
— ¡ Dios! Si no fuera por James me compraría todo esto.
—dímelo a mí —rio—todo lo que hay aquí te dice cómprame
— hoy podríamos comprar algunas cosas, pasaremos un buen tiempo aquí.
— quisiera comprarme algo para mañana, ya sabes... Es mi cumpleaños.
— por supuesto que sí, no creas que lo había olvidado, podrías comprarte un hermoso vestido negro, definitivamente dejarias impresionado a James
— no es mala idea— digo mientras me imagino en un lindo vestido negro.
— está bien, entonces vamos a esa tienda Versace que desde hace tiempo nos ha estado diciendo vengan a mi —ambas reímos.
Antes de llegar a la tienda, puedo ver a alguien muy parecido a James, de hecho, esperen... ¿James?, Se supone que esta en una reunión con su arquitecto.
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El Socio De Mi Padre
RomanceJames Black, hombre de negocios, frío y con un pasado para nada lindo. Dixie Denovan, universitaria, hija de el empresario Dylan Denovan, carismática y algo alocada. ♥Derechos reservados, prohibida la copia o adaptación de esta historia.
